Hablando de paradojas
septiembre 19, 2011
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En elecciones pasadas el actual Partido que ejerce el Gobierno Nacional,marco su pauta publicitaria con frases irónicas sobre presuntas “paradojas” en las que habían caído los Partidos Tradicionales.
Así presumían de su preclara inteligencia, poniendo en evidencia las pocas luces de los viejos partidos orientales cuya gran culpa había sido gobernar con errores y méritos durante mas de 150 años.
Pero de acuerdo a la socarrona propuesta publicitaria,al marcar solo errores,los viejos partidos quedaban totalmente devaluados y solo cabía esperar las maravillas que traería la nueva propuesta política.
Y aún los más descreídos, pusimos atención al cambio.
Pero el tiempo pasó y los cambios…fueron en reversa, en marcha atrás constante.
Salto soñaba con instalar un centro Cardio-vascular, para evitar las más de 10 horas que el traslado del enfermo a la capital obligaba. Esas 10 horas que podían ser fatales o al menos aumentar los riesgos. El Gobierno se negó por que habiendo 5 centros similares en el Uruguay, eran más que los que la población nuestra necesitaba. Sin decir que los 5 existentes están ubicados en Montevideo.
La Regional Norte de la Universidad, a traves de sus autoridades y la Fundación, aceleraron los pasos para que la Facultad de Medicina creara los cursos iniciales de su carrera en Salto. Se tuvo el apoyo de los departamentos del Norte del Río Negro,de la Región Argentina, apoyo financiero que vistiera y asistiera a estos primeros años.
De esa manera, toda la región tendría la posibilidad de formar sus propios médicos y estos en sus internados, prácticas clínicas ,etc ,estarían directamente asistiendo a esta población.
Imaginan uds.lo que sería una Facultad al Norte del Río Negro? Su centro academico sería vuestra Regional para lo cual se contaba no solo con el material humano para dirigir y dictar clases, sino que además la Fundación de nuestra regional ya se había encargado de financiar los gastos de los primeros años. Agregesele cursos dictados en Paysandú, hospitales de práctica en todas las capitales departamentales del norte y cursos de post grado enTacuarembó. Todo el interior profundo del Norte uruguayo totalmente cubierto en atención médica, sin embargo volvieron a decir que no .
Y el Gobierno se negó porque los organismos sindicales(FEUU entre otros), se negaban a perder el poder directo que siguen teniendo con la Universidad encastrada en la Capital.
Habrían mucho más ejemplos, pero me apuro a cerrar con un epílogo increíble.
Hace pocos días se lanza la idea de obligar a los médicos recien recibidos a trabajar en la campaña profunda (por lo menos no nos dicen los de afuera)
Parece que ahora les preocupa la atención de la gente que vive produciendo el alimento.
Concidira conmigo,que estamos ante una REAL Y AUTÉNTICA PARADOJA. Se negaron a todo aquello que alejara a la organización médica de Montevideo y surgen con una idea que creen que nos salvarán la vida.
No necesitamos ideas salvadoras. Acá no siguen habitando indios desde hace siglos
Necesitamos si que utilicen ese poder que le otorgaron todos los orientales.
y que no fue para aumentarlo a costa del sufrimiento de los más necesitados.
Publicitaron la PARADOJA para ridiculizar los partidos tradicionales y crear expectativas por su posible arribo. Creo que les salió el tiro `por la culata. Sobre todo esta que se mandan burlándose (nada menos) que de la salud, ya se pasa de PARADOJA
Dr. Carlos Albisu
Caramés: “La frase que retumba en nuestros corazones sigue siendo Dignidad Arriba y Regocijo Abajo”
septiembre 14, 2011
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Palabras del Edil Santiago Caramés en la sesión homenaje a Aparicio Saravia en la Junta Departamental de Montevideo
Quisiera empezar expresando a este Cuerpo lo significativo que es para mí evocar la figura de Aparicio Saravia enfocando mi pensamiento, no tanto a la reseña histórica que el compañero edil Di Ruocco realizó con tal prolija descripción, sino a sus ideales y lo importante que puede significar una persona de tal envergadura en la construcción de una sociedad permanentemente cambiante, heterogénea y por momentos desenfocada de valores y fundamentos.
No dista en el tiempo y en algunas situaciones del tiempo de Saravia a lo que hoy podemos vivir. La búsqueda del bien común, de las libertades, del sufragio libre y sin condicionamientos ha sido y será, una conquista que debemos valorar.
En el libro “Crónicas de Aparicio Saravia”, cuyo prólogo y dirección fue del Profesor Washington Reyes Abadie refiriéndose al gran literato inglés Carlyle, dice qué papel representan las personalidades en la conducción de los procesos históricos. Y dice textualmente:
“ En todas las épocas de la Historia veremos que el hombre verdaderamente grande es el salvador indispensable de su época, el rayo sin cuya chispa jamás hubiera ardido el combustible”. Cuando la dimensión histórica de una persona trasciende un partido, como en muchas oportunidades hemos mencionados en esta Sala, dejan de ser exclusivamente de un partido y pasan a ser de la nación toda.
Este personaje de la Historia de nuestro país, no sólo fue chispa para la contribución del quehacer del Partido Nacional sino del país todo. Para muchos paisanos del Uruguay de otrora, Aparicio Saravia significó alguien que los representara, la voz de los más humildes, eco de los desposeídos y olvidados de los rincones del país.
Los grandes hombres que contribuyen a los valores de la democracia, no importando la cintilla política, dejan ver los fundamentos ideológicos en pos de la sociedad y del país. Ese fue Aparicio Saravia, un personaje que ha marcado la Historia de nuestro país.
Si tuviéramos que resumir en una sola palabra cuál fue su pensamiento, sería muy difícil. Sin embargo hay sí una palabra que marca toda la trayectoria de Aparicio Saravia: LIBERTAD.
Dice un autor que Saravia vino a despertar “… con mano férrea, el marasmo que adormecía la conciencia popular…”
La rebelión de sus ideas pasó a ser la lucha por su conquista. Los hombres necesitamos rebelarnos contra la pasividad de los sueños e ideales y llevarlos al plano de la ejecución y realización sino quedan en simples utopías.
Saravia se definía a sí mismo como el “vecino alzado” donde al decir de Abadie, “ni la táctica, ni la estrategia, ni las demás ramas de la ciencia militar sirvieron contra él. Muchos entorchados relucientes hubieron de palidecer ante la acción decidida, inteligente y eficaz de Saravia, convertido de la noche a la mañana en General de un ejército ciudadano, en conductor de una benemérita hueste de hombres libres, que confiaban sus santos ideales a su indiscutible talento”.
Esta figura que evocamos no es simplemente aquella que siempre traemos a la memoria de la revolución de 1987, ni el alzamiento de multitudes armadas, ni la significancia del Cordobés, ni la revolución de las armas. Fue una verdadera revolución porque “caló hondo en la conciencia nacional, sembró gérmenes de libertad que dieron magníficos frutos” e hizo posible que mucha gente se jugara la vida por sus convicciones e ideales.
Nuestra sociedad necesita mucho de estas características que hemos mencionado: conciencia para darnos cuenta de las reales urgencias de nuestros conciudadanos, gérmenes de libertad para sembrar en los corazones de todos, especialmente de las nuevas generaciones, que la decadencia de sistemas ideológicos perimidos y de doctrinas únicas de interpretación de la realidad así como de la intolerancia, la discriminación y la falta de solidaridad sean un simple recuerdo y no un presente permanente. Y dije, jugarse la vida, para que nuestras ideas y pensamientos sean encauzados en propuestas dignas y decentes en pos del bien común.
Leyendo libros que aluden a tal insigne personaje, recapitulé algunas facetas importantes de su personalidad a la cual hoy todos estamos llamados a reflexionar.
Se dice que Saravia no fue un caudillo de los conocidos en América. En la línea de acción de Artigas y de sus virtudes, antepuso las esperanzas de un pueblo a “los regresivos predominios personales” al decir de Reyes Abadie.
Fue un hombre noble, digno, generoso, desinteresado, sencillo en su accionar. Así como se levantó en armas supo también abandonarlas para volver al trabajo del campo.
Fue un hombre además que supo valorar el concepto libertad por encima de las interpretaciones fascilistas y sin contenido, dotando a este concepto de hidalguía, sensatez, actualidad, diríamos humanidad. Decía el autor de Crónicas de Aparicio Saravia que “amó a su Patria entrañablemente, mucho más que al partido político a que él pertenecía.
Era un hombre con una profunda empatía. Sabio conductor pero humilde servidor. Fue desinteresado a la hora de trabajar por su Partido . Probo de conducta, honesto en sus planteos, con gran templanza de corazón, pero de una decidida actitud de servicio.
Fue un hombre austero, que supo vivir más allá de sus necesidades, supo levantar la bandera de los más desposeídos para conquistar la libertad de un pueblo. Diría Reyes Abadíe: “su vida fue culto perpetuo al valor”.
Trabajador incansable, firme tesonero de los más sublimes ideales, donde los historiadores de la época afirmaban que podía marchar por los campos del Uruguay varios días sin dormir, sin descansar.
Fue se denominó el “General Gaucho” , aseveración esta confirmada por Diego Lamas
Cuando leo estas palabras y trato de entender qué cualidades debería asumir y debo profundizar para mejorar humildemente mi accionar personal y político, entiendo que estos caudillos siguen siendo permanentemente observadores de nuestras actitudes y convicciones. A ellos debo ofrecer mi continuo trabajo para que iluminen mis valores y mis posturas a la hora de representar a los ciudadanos de Montevideo. Palabras que resuenan en mi corazón y en mi mente: probidad, trabajo, honradez, sencillez, servicio, coraje, templanza, virtud.
Nuestra sociedad actual también está necesitando, diríamos esperando actitudes como las mencionadas de todos los actores que participamos, vivimos y actuamos en este país. Los valores que permanentemente estamos llamados a vivir no son otros los que de alguna manera formaron esta patria y esta nación.
Ejemplos como los de Aparicio Saravia siguen siendo hitos históricos, pero referencias directas e interpelaciones permanentes a la conciencia personal y colectiva.
La frase que retumba en nuestros corazones sigue siendo Dignidad Arriba y Regocijo Abajo, para que todos sintamos que todavía se puede creer en los que tenemos una responsabilidad para los cargos públicos y las consecuentes acciones. Y quienes tenemos esa responsabilidad emanada del voto popular sintamos la confianza de aquellos que nos pusieron en los cargos a los cuales hoy nos debemos.
Muchas Gracias
Enrique Schwengel: Grande en la adversidad
agosto 31, 2011
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El domingo 28 de agosto dejó de existir Enrique Schwengel Luzardo. Un agudo cuadro de hemiplejia del que no pudo salir, nos llevó al inolvidable militante del Partido Nacional que hoy lloramos con admiración y nostalgia. Habia culminado estudios de mecánico dental. Se vinculó en su juventud al deporte del beisbol en su momento de más auge en el país. Fue un fanático hincha del Club Montevideo Wanderers. Supo crear una familia y dejar descendencia a la que le dedicó sus mejores afectos. Y compartió con todas esas actividades y amores, un espacio muy grande de su corazón para albergar su condición de blanco de toda la vida y de todas las épocas.
Sabida fue su militancia casi temeraria en la Argentina de la década infame de los 70. Figura fundamental para rescatar a Wilson de una muerte segura. Acompañó al Toba en el emprendimiento comercial que concretó también con Juan Carlos Barreiro. En Cangallo y Callao explotaron hasta la muerte de Héctor Gutiérrez Ruiz una provisión que llamaron “Treinta y Tres Orientales”. De ese local rescató – entrando por una azotea – la bandera alusiva al nombre del comercio, al poco rato de enterarse que habían raptado a su querido socio no sólo comercial sino en los tiempos durísimos del exilio.
Era una figura infaltable en todo acontecimiento al que convocara el Partido Nacional. Su figura jovial, incansable, entusiasta, era un estímulo para todos los militantes. Su última actuación la compartimos en las elecciones de los jubilados para el BPS, donde unimos esfuerzos e ilusiones, engrosando desde la Secretaría de Asuntos Sociales una enorme columna de integrantes de la tercera edad. Lamentablemente, no tuvo tiempo de escribir el libro de su vida, del que nos habló varias veces. Nos queda el consuelo, de que las mejores páginas igual están y estarán en la memoria de todos los que lo conocimos y admiramos.
Carlos Sarthou / Coordinador Sector Jubilados SAS
Ana De Vita / Secretaria General SAS
Se enojó Sanguinetti
agosto 31, 2011
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Hace unos días Julio María se “despachó” indignado contra los blancos. Particularmente contra Larrañaga, por discrepancias contra el levantamiento de firmas para plebiscitar por vía constitucional la baja de edad de imputabilidad a los menores infractores. Macanudo. Sería ridículo pensar que un sujeto inteligente, como es obvio es Julio María, le quiera poner cortapisas y limitaciones a otro dirigente, senador por añadidura y de otro partido, el blanco por si fuese poco, por no compartir argumentos suyos. O sea, si la edad es o no acertada bajarla de los 18 años. Sin perjuicio, que ya son muchos los que comparten por las razones u otras, la posición de no bajar la edad como opina Larrañaga, ejemplo varios obispos católicos, con monseñor Galimberti entre otros, el senador alega que es demagógico de parte del coloradismo hacer por vía constitucional, reforma mediante algo que se puede y se debe hacer por ley. Se está aprovechando una situación emocional de pánico en la ciudadanía para promover costosos plebiscitos en momentos que se están previendo frenar gastos ante crisis que se avecinan y que inevitablemente nos van a repercutir en el país. Así de simple. Hay que buscar entonces, el cangrejo diferente debajo de la piedra, según el refrán. Podemos sacar deducciones según casos que rebotan alrededor del tema. Sanguinetti hace años que viene luchando junto a pseudos blancos, particularmente los “cagancheros” del diario de la plaza, para unificar los partidos tradicionales con el fin inocuo, así lo expresan, poder ganarle al Frente. En primer lugar demuestran por parte de los colorados y de quien así opine, un total derrotismo injustificable. No se puede admitir querer juntar viejas justificados odios de imperdonables canalladas de colorados a blancos, por miedo! ¡Es de jodidos, sin dudas! Y esta insistencia del plebiscito de la imputabilidad, les sirve como motivo de presuntas unidades. El único favorecido que “levantaría” en la opinión pública, es el colorado, que son los inventores de la rebaja. Y que además están en franco “default”. Los blancos en cambio que estén de acuerdo, queridos compañeros, sin darse cuenta, pueden hacerles “palanca” a los “salvajes”. Si hay algo que rechina dentro de filas blancas es la sensación de asco y repugnancia de cualquier solución de unidad, con micción, acuerdo o fusión con el Partido Colorado. No somos ni parecidos gracias a Dios! Es el agua y el aceite.
Hay además, otros argumentos a tenerse en cuenta que darían por traste el invento batllista de la rebaja de la edad. ¿Qué piensan hacer cuando empiecen a aparecer la proliferación de menores de 15 años y menos por supuesto, que los mayores que están detrás y mandan? ¡Por el absurdo, terminarán con delincuentes en edad de preescolares! ¿No se les ocurrió a don Pedro, Julio María y demás “combos” que lo que hay que solucionar es el problema de la miseria familiar? Soluciones de trabajo, comida, futuros laborables y educación es lo que está indicando la lógica. Se lo ha dicho a Alianza Nacional y hoy lo insisten los obispos católicos entre otros muchos.
Es justamente, en estas realidades donde estriban las diferencias . Se gastarán millones de dólares en plebiscitos al “ñudo”, que podrían aprovecharse en locales dignos de recuperación a menores, planes educativos O sea, algo más útil que todas las demagogias que el partido de Julio María y Pedro quieren plebiscitar.
Leopoldo Amondarain
Larrañaga y su espada
agosto 22, 2011
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El sector de don Pedro, colorado y de mayor herencia “golpista”, es notorio, marca ese sentimiento contra los blancos en general y contra el senador Larrañaga en particular con su sector de Alianza. Es obvio, que en la continuación de aquellos tiempos de hace 45 años, el sector mayor constituido como tal, continuador de las políticas y conductas de Wilson (ellos lo trataban de “comunista”) es Larrañaga y Alianza Nacional. Sin desmerecer algún otro menor. Y fue Wilson sin duda, el mayor enemigo del entonces presidente Bordaberry. Basta recordar el último discurso de Ferreira en el Senado, la noche antes del golpe, yo estuve en las barras y puedo dar fe: “Declaro enemigo número uno de la Patria y de mi Partido Nacional al Sr. Bordaberry”palabra más o palabra menos.
No pierden ocasión entonces, en denostar a quien con honradez defiende al país, por aquello además, que lo que es bueno para la patria lo es para el Partido Nacional. Salió entonces un representante o un diputadillo desconocido del grupo supongo que de don Pedro, un tal Germán Cardozo con un exabrupto contra Larrañaga por discrepar en la rebaja de la edad de imputabilidad. Una de las observaciones más notorias es la inconveniencia o error jurídico al incorporar a la rigidez de la Carta Magna un principio que se puede y se debería plantear por simple ley.
Este diputadillo, del que desconozco su trayectoria universitaria, trata de menoscabar al senador que culminó con solvencia sus estudios académicos, y muy suelto de cuerpo alega que Larrañaga es la primera espada de Mujica. Por lo visto, no tuvo en cuenta que a menor edad aumenta la cantidad de futuros infractores menores. Pero vale observarle, para que aprenda su mezquina mentalidad batllista, que no nos interesa ser espada de nadie en particular, sino que sea como hasta ahora, espada sí de la verdad y equilibrio para el país como lo es el senador Larrañaga. Nadie y menos un colorado nos puede endilgar pactos “ocultos” con nadie. Este “mocito” debería conocer con quién sus ancestros colorados pactaban y eran buenas “espadas”. O sea, los pactos “coco” de antaño. Tal vez don Pedro se acuerde… No es con plebiscitos demagógicos electoreros, que le cuestan al país millonadas de dólares como solucionarán el problema de los menores infractores. Que sean de 18, 16, 10 o 12 años (como terminará siendo en el futuro) no solucionarán el problema. Es combatiendo la pobreza, los barrios sumergidos, dándoles esperanzas y recursos y sobre todo educación y cultura. Creando organismos serios y bien organizados. No como los del INAU que los “angelitos” entran por la puerta del frente y en la noche se van por la de atrás. Es todo un proceso que el propio Larrañaga explicó y planteó, y es repetitivo desde hace mucho tiempo. Tanto, como desde los dos últimos gobiernos muy colorados y batllistas fomentaron cuando este “diputadito cardozito” usaba aun pantalones cortos. ¡Chau o agur!
Leopoldo Amondarain
Por qué no firmo – La baja de la edad de imputabilidad (3)
agosto 18, 2011
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Motiva esta carta la posición del Senador Jorge Larrañaga sobre la baja de la edad imputabilidad y la reacción que tuvo el sector Vamos Uruguay del Partido Colorado ante la publicación de la misma la semana pasada.
El senador editorializó en la página web de Alianza Nacional con 12 argumentos contra la medida y el mecanismo constitucional que se está usando para consagrarla.
Comparto la posición de Larrañaga en el tema, y al respecto me referiré someramente a dos aspectos, uno sustantivo y otro procedimental.
Sobre el primero sólo diré que en Uruguay ya hay imputabilidad penal para los menores de 18 años, aún cuando se le llame distinto en la academia. ¡Desde los 13 años!
Está establecida en el Código de la Infancia y la Adolescencia, aprobado por unanimidad de todos los partidos en la Legislatura 2000-2005. Es claro que el sistema tiene fallas graves y que hay que modificar algunos aspectos como son, entre otros, el mantenimiento de los antecedentes al cumplir la mayoría de edad, la inclusión de los delitos graves y el castigo de la tentativa y otras situaciones distintas a la autoría. Esas modificaciones fueron presentadas como proyectos de ley en la legislatura pasada, con la firma de todos los legisladores del Partido Nacional.
Tan evidente es que ya hay imputabilidad –quizás por obvio se omite argumentarlo- que casi todos los días tenemos noticias de menores de edad recluidos en dependencias del INAU por infracciones a la ley penal. El gran problema es que se escapan. Ahora parecería que este asunto está mejor encaminado, con una gestión diligente de nuevos jerarcas públicos –veremos si se mantiene- y con la creación de un instituto de reclusión y rehabilitación especializado.
Sobre el instrumento de la reforma constitucional para bajar de 18 a 16 años, cito al Dr. Lacalle quien al inicio discrepó con el camino porque implica “usar un cañón para matar una mosca”. Luego, con el devenir de los hechos, terminó adhiriendo a la iniciativa. Ello es entendible porque poniendo las cosas en clave binaria, y considerando el justificado estado de ánimo de la opinión pública en el tema seguridad, es muy probable que la iniciativa prospere. Si así fuera Lacalle y su sector se hubieran encontrado en la situación paradojal de aparecer oponiéndose, por un tema formal aunque no menor, cuando fueron los primeros en proponer la baja de la edad de imputabilidad. Lo mismo le pasó al sector colorado Proba, aunque por motivos diferentes.
Aprovecho el tema para hacer mención a la enorme y grave responsabilidad que en el deterioro de la seguridad pública le cabe al anterior gobierno frentista de Tabaré Vázquez. En omisión contumaz ante la evidencia diaria, se negó sectariamente a considerar alertas e iniciativas de la oposición y le hizo perder al País cinco años, por lo menos. Muy distinta fue la actitud de este gobierno que, aún con resistencia interna, puso el tema arriba de la mesa, incluyéndolo en las cuatro comisiones multipartidarias que el año pasado trabajaron temas trascendentes apuntando a políticas de Estado. Incluso ha instrumentado medidas de otros partidos que había rechazado en campaña electoral; y más allá de discrepancias que perduran el Ministro Bonomi se ocupa de los asuntos su cartera en lugar de andar por ahí haciéndose el ombudsman.
El obstáculo político principal siguen siendo los sectores frentistas dogmáticos que trancan posibles soluciones y así alientan la iniciativa de reforma constitucional que proclaman rechazar; son los mismos cuyos dirigentes fueron actores principales de la catástrofe previa, tanto en el Ejecutivo como en el Legislativo.
Ahora voy al segundo punto que motivó esta carta: la reacción de Vamos Uruguay a través del diputado Germán Cardoso primero y del propio Bordaberry después.
Está bien que se salga a debatir y se trate de captar apoyos, de eso se trata la política,. Lo que no está bien es que se agravie en lugar de argumentar. En el marco de otros ataques, admisibles en la retórica y el debate agudo, el Diputado dijo que el Dr. Larrañaga “es ignorante o actúa de mala fe”.
Muy fuerte.
Un título universitario no sirve para valorar a alguien como persona ni garantiza sabiduría, pero por lo menos debería ser un obstáculo –y más para el que no lo tiene- a la hora de ofender calificando de ignorante a un actor público destacado.
La segunda hipótesis de Cardoso la refuta el hecho evidente de que Larrañaga marca su posición “contra la corriente”, en un acto que, antes que ser de mala fe, es más bien de arrojo. Bien podría, en actitud de puro cálculo, quedarse quieto y orejear como viene la mano.
Lo de Bordaberry fue distinto; en evidente sincronización, intentó victimizarse después de haber mandado a “pegar patadas en la mitad de la cancha”. Dijo que no va a debatir con Larrañaga -actitud no muy democrática que digamos- y justificó a Cardoso porque supuestamente “el otro empezó primero”. La fórmula de hacerse el ofendido es vieja y burda en el arte de eludir la discusión, y ya es reiterativa en el líder colorado. El Partido Colorado no necesita demostrar su mayoría de edad –como parece quererlo al reclamar el respeto que no se le ha faltado- y no ha sido el Senador Larrañaga quien lo ha menospreciado ni ofendido, nunca.
Insto a los lectores a leer el texto de Larrañaga que contiene los argumentos fundamentando su postura, y que, con independencia de la respetable posición que tengan, vean quien agravió a quien.
Sin otro particular lo saluda atentamente.
Dr. Álvaro F. Lorenzo
Convencional Nacional de Partido Nacional e Integrante de la Comisión Departamental Nacionalista de Maldonado.
(Los artículos de la sección “Columnistas invitados” se aportan para dar una visión más amplia de una temática en cuestión . Los firmantes de dichos artículos no necesariamente pertenecen al sector Alianza Nacional y las opiniones vertidas son responsabilidad exclusiva de los mismos)
Por qué no firmo – La baja de la edad de imputabilidad
agosto 18, 2011
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A los efectos de su inclusión en la sección “Cartas al Director” solicito a Ud. tenga a bien publicar las siguientes reflexiones referidas al anteproyecto de reforma constitucional que pretende bajar la edad de imputabilidad en nuestro país.
Corresponde señalaren primer lugar que todas las consideraciones que haré a continuaron están encaradas desde un punto de vista estrictamente jurídico y las hago como docente de Derecho Público V de la Facultad de Derecho de Salto.
Refieren a la iniciativa de reforma de la Constitución conforme a lo previsto en el art 381 literal A la cual es impulsada por el Partido Colorado y apoyada por parte del Partido Nacional y que tiene como objeto ingresar en nuestra actual Constitución (modificando el actual art 43) una serie de normas sobre la edad mínima de inimputabilidad penal para los menores infractores así como crear un organismo especializado en cuanto a su rehabilitación.
En consecuencia no tienen ninguna intencionalidad política, ni hacen referencia a la oportunidad o conveniencia de tal temática, ni a la justicia, razonabilidad o necesidad de fijar nuevos parámetros en cuanto a la inimputabilidad de les menores infractores de la ley penal.
Apuntan si a la incoherencia del proyecto de reforma constitucional que se ha puesto a la consideración de la ciudadanía cuyo efecto —de ser aprobado— va a ser, precisamente, el contrario a lo que se pretende por sus propulsores.
Así entendido este tema quiero expresar mi discrepancia con esta iniciativa, en la medida que pretende constitucionalizar una temática que nada tiene que ver con la Constitución; parte de una base temporal equivocada e ignora la existencia de normas específicas sobre la inimputabilidad de los menores infractores penales vigentes en nuestro Código de la Niñez y la Adolescencia, y finalmente, de ser aprobada, va a tener un efecto contrario al que se quiere lograr, pero además va a crear un problema interpretativo de extrema gravedad para los Jueces Letrados que entienden en esta materia.
Analicemos cada uno de estos argumentos :
1)Existe una “materia constitucional”, que obviamente refiere a lo que debe contener una Constitución, y que hacen a su esencia.
En una Constitución, necesariamente se deben incluir toda una normativa referida a la estructura organización y funcionamiento de los órganos estatales a la protección de los derechos fundamentales del hombre, ya sea considerado en forma individual o en grupo, y a las relaciones (derechos deberes y garantías) entre esos órganos del Estado y sus habitantes. Fuera de eso no es correcto ni de buena técnica constitucional incluir otros temas (y menos incursionar en temas penales), mas alla de que nuestra Carta Magna, ya contiene una serie de artículos que refieren a temas que no son constitucionales, y que no debieron ser incluidos allí.
Pues bien la fijación de la edad mínima de inimputabilidad no es un tema que se pueda considerar “materia constitucional” y por tanto no es correcto ni prudente incluirlo en nuestra Constitución.
Es si ‘materia legislativa y por lo tanto, debe quedar dentro de la esfera de competencia de nuestro Poder Legislativo incluir en la Constitución temas que no son constitucionales basados en el simplista y poco jurídico argumento que de esa forma los legisladores no lo podrán modificar, es un grave error de principio una demostración de desconfianza hacia nuestros parlamentarios, pero además una actitud poco seria y reñida con los mas elementales principios de política jurídico –constitucional.
2)La iniciativa parte de una base equivocada e ignora la normativa que sobre la edad mínima de imputabilidad de los menores infractores que prescribe nuestro Código de la Niñez y la Adolescencia. He constatado con sorpresa que el común de la gente piensa que la edad mínima de inimputabilidad penal, está fijada en los 13 años y no en los 14 años como en realidad lo está. En efecto nuestro Código Penal, que data del ano 1934 prevé en su art 34 que la edad mínima de imputabilidad es 18 años. Se trata de una norma penal genérica que previo que toda persona que cometa una infracción penal (delito falta) y al hacerlo tenga menos de 13 años, no será responsabilizada del hecho por ser «imputable. Pero esa norma fue modificada por el Código de la Niñez y la Adolescencia que fue aprobado el 17 de setiembre de 2004 como ley N° 17 823. Este Código que tiene la jerarquía de ley como también lo tiene el Código Penal es una norma de igual jerarquía pero posterior en el tiempo a este Código. Por lo tanto por la simple aplicación del principio de derogación está claro que el actual Código de la Niñez y la Adolescencia en cuanto a la edad de inimputabilidad modificó al Código Penal. Pero por si esto fuera poco, también lo modificó por ser una norma que trata un tema específico ante una normativa genérica como lo es el Código Penal. El Código de la Niñez y la Adolescencia afiliándose a modernos conceptos regula la situación de los menores de 18 años conformando la siguiente división: Niños hasta los 13 años, adolescentes desde los 14 a los 18 años (Art. 1o). En cuanto a la comisión de ilícitos penales por parte de los adolescentes establece en su Art. 71 que “podrá ser sometido a proceso penal regulado por este Código el adolescente (o sea entre 14 y 18 años) a quien se le pueda atribuir material y psicológicamente un hecho constitutivo de infracción a la ley penal” y luego en el Art 72 se refiere a las clases de infracciones penales describiendo las siguientes:
1) Homicidio (Art. 310 del C. Penal) , 2) Lesiones gravísimas (Art. 318 del C. Penal), 3) Violación (Art. 272 del C. Penal), 4) Rapiña (Art. 344 del C. Penal), 5) Privación de libertada agravada (Art. 282 del C. Penal), 6) Secuestro (Art. 346 del C. Penal), 7) Extorsión (Art. 345 del C. Penal) , 8) Tráfico de Estupefacientes ( arts. 31 y 32 del decreto ley 14.294, de 31 de octubre de 1974 en la redacción dada por el art. 3º de la ley 17.016 de 22 de octubre de 1998); 9) Cualquier otra acción u omisión que el C. Penal o las leyes especiales castigan con una pena cuyo límite mínimo sea igual o superior a seis años de penitenciaría o cuyo límite máximo sea igual o superior a doce años de penitenciaría, 10) La tentativa de las infracciones señaladas en los numerales 1), 5) 6) y la complicidad en las mismas infracciones.
Si comparamos el articulo transcripto con la redacción que propone el anteproyecto de reforma constitucional que esto a consideración de la ciudadanía en estos momentos nos encontramos con que son casi iguales. Se podría decir que con algunas diferencias el anteproyecto copia lo que dice el Código.
Veamos. El anteproyecto enumera los siguiente delitos: Homicidio, homicidio especialmente agravado homicidio muy especialmente agravado, lesiones graves, lesiones gravísimas, rapiña, rapiña con privación de libertad (copamiento), extorsión, secuestro y violación, así como los demás delitos que indique la ley. Es decir, en esencia, casi los mismos delitos que ya están indicados en el Código de la Niñez y la Adolescencia. Pero agrega algo más que lo hace más benigno al actual sistema, cuando el infractor tenga menos de 18 años, “el Tribunal actuante podrá admitir como eximente o atenuante la ausencia de madurez o discernimiento suficientes’ y no indica los delitos que en el actual Código lo señalamos como 8) y 9). En efecto, hay siete delitos que son los mismos pero el actual Código es más completo y técnicamente mejor que el anteproyecto, en la medida que legisla, por ejemplo, el tráfico de estupefacientes, la tentativa y la complicidad cuando el anteproyecto no lo hace. Entonces, ¿para qué constitucionalizar una materia netamente legislativa, que además está vigente y es técnicamente más completa?
En consecuencia, y a modo de clara e indubitable conclusión:
a) no es cierto que la edad de imputabilidad en el Uruguay sean 18 años, sino 14 como claramente está previsto en el Código de la Niñez y la Adolescencia, y
b) la redacción del actual Código es mejor y más completa que la del anteproyecto de reforma.
3) Pero hay algo más grave todavía. Supongamos que el anteproyecto en análisis logre las firmas necesarias y que luego, plebiscito mediante, sea aprobado por la mayoría absoluta de ciudadanos que representen el 35% de los inscriptos en el Registro Cívico Nacional (art 331 Literal A de la Constitución)
En tal caso, la edad de inimputabilidad que era de 14 años pasa a ser de 18 años, por (o cual en lugar de “bajarla” como se dice, se la incrementa en dos años. Se logra, precisamente, el efecto contrario al que se quiso lograr.
Por si esto fuera poco, y en aplicación de principios fundamentales del Derecho Penal, al aprobarse el proyecto de reforma constitucional, todos los menores de entre 14 y 16 años que se encuentran sometidos a la Justicia Penal competente según el Código de la Niñez y la Adolescencia, van a quedar libres y se les va a eliminar todo el proceso al que estaban sometidos y borrar todos sus antecedentes, en una situación —si se quiere– bastante similar a la que ocurrió cuando el art 2o de la Ley No 18 411 derogó el Art. 78 de la Ley No 2230, lo que trajo como inmediata consecuencia que los hermanos Peirano quedaron libres. Nuestros senadores no se habían dado cuenta de esta consecuencia (vaya omisión) y en definitiva las culpas se las atribuyeron al Dr. Gonzalo Fernández quien debió afrontar todas las consecuencias por no haber asesorado debidamente (dicen) a los señores senadores. Un verdadero fiasco. Acaso ahora, ¿vamos a repetir un fiasco parecido?
Bueno es recordar que la ley penal se rige por el principio de la irretroactividad, salvo que la nueva ley sea más benigna (art 15 del C Penal). En este caso no estamos ante una nueva ley, sino y nada menos, que ante una reforma constitucional que, incursionando indebidamente en materia penal prevé una solución más benigna pues aumenta a 18 años la edad de imputabilidad de los adolescentes.
La consecuencia es lógica los adolescentes infractores entre 14 y 15 años se van a ver beneficiados dejaran de ser imputables, y por tanto quedarán en libertad y sin delito.
Por eso sostengo que el anteproyecto va a lograr, de aprobarse, una consecuencia totalmente contraria a lo que propugnan sus creadores y sus defensores, pero con este agravante: como esos casos están bajo la órbita de la Justicia especializada en menores, serán los jueces actuantes quienes tendrán que interpretar el nuevo marco normativo que se va a crear, y por tanto, dentro de su autonomía técnica y su independencia de decisión, podrán resolver en un sentido o en otro creando una situación jurídica que puede llegar a ser caótica y lesionando gravemente el principio de la segundad jurídica
4) Por si esto fuera poco, el anteproyecto también crea un organismo de rehabilitación fuera de la órbita del Instituto de la Niñez y la Adolescencia, como Servicio Descentralizado “dedicado exclusivamente a la internación y rehabilitación de los delincuentes menores de 18 años. Tal creación que tampoco es materia de la Constitución, no tiene sentido en a medida recientemente fue aprobada una ley que en primer lugar, comete al INAU la creación de un Sistema de Responsabilidad Penal Adolescente con la finalidad de que cumpla con el Art. 77 del Código de la Niñez y la Adolescencia (se refiere a las medidas socioeducativas); pero además dispuso que dicho organismo funcionará hasta que en el más breve tiempo posible y dentro del actual periodo de gobierno se dé creación como Servicio Descentralizado, al Instituto de Responsabilidad Penal del Adolescente (IRPA) centrado en el cumplimiento del Art. 73 del mismo Código (se refiere a la ejecución de esas medidas). Es decir, crea en la Constitución (lo que es jurídicamente incorrecto) un servicio descentralizado que, como todos los servicios descentralizados, ya fue creado por ley.
Por todo eso sostengo que, jurídicamente, el anteproyecto tiene vicios técnicos graves y, a no dudarlo, de ser aprobado, va a producir en nuestro Derecho, un caos jurídico de lamentables consecuencias
Prof. Adj. Fulvio Gutiérrez
Cátedra de Derecho Público 1º
Facultad de Derecho de Salto
Regional Norte de la Universidad de la República
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(Los artículos de la sección “Columnistas invitados” se aportan para dar una visión más amplia de una temática en cuestión . Los firmantes de dichos artículos no necesariamente pertenecen al sector Alianza Nacional y las opiniones vertidas son responsabilidad exclusiva de los mismos)
Por qué no firmo – La baja de la edad de imputabilidad (2)
agosto 18, 2011
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Yo no firmo Insistir con que la inseguridad es un problema que se soluciona con bajar la ley de imputabilidad es tapar el sol con el dedo. Respeto a quienes están hartos de la inacción del gobierno y sienten que con esto están realmente presionando en pos de una solución. Respeto también a quienes han sufrido pérdidas materiales y humanas. Respeto incluso a aquellos que sostienen que firmando esta convocatoria a plebiscito están “firmando por más seguridad”.
Respeto pero disiento con ellos. El senador Jorge Larrañaga expuso la semana pasada una serie de argumentos por los cuales él no se pliega a la campaña de recolección de firmas que merecen la atención por parte de toda la ciudadanía en tanto son un aporte muy inteligente y oportuno a la discusión que la sociedad está manteniendo sobre el tema.
La pregunta más práctica que los impulsores de la recolección de firmas deberían contestar es ¿por qué bajando la edad de imputabilidad se reduciría la delincuencia?, Y seguramente las respuestas que estos den sean ataques y calificativos en desmedro de las personas y no una argumentación sólida y sostenible. Porque la respuesta es clara. No hay manera de solucionarlo con esta propuesta.
Los adolescentes que están en conflicto con la ley son unos 400. No 270.000, ¡por qué han de pagar justos por pecadores?, porque someter a un adolescente de 16 años a la picadora de carne que es nuestro sistema penal. Porque recuerden quienes juntan firmas que por suerte en este país la presunción de inocencia es una regla del sistema judicial.
El problema es más simple de resolver, es aplicar de una vez la ley vigente y ejecutar la construcción del Instituto de Responsabilidad Penal Adolescente. Si el verdadero problema es que los actuales lugares de reclusión no logran asegurar que estos permanezcan.
Por qué trasladarle una vez más al Poder Judicial la responsabilidad de decidir aquello en que los parlamentarios no se ponen de acuerdo. ¿por qué el juez tiene que decidir si el adolescente es maduro o no? Porque de acuerdo con ese criterio un juez de manera correcta podría mandar a Santiago Vázquez a un joven de 16 años que se encuentre en cuarto de liceo, con una familia ejemplar que tuvo una relación sexual con una joven de 15. Pero un joven cuyos padres no se conocen, que vive en la calle y que asalta un comercio no estaría en condiciones maduras de discernir. ¿Ese quedaría sujeto al derecho de menores actual?
O peor aun, ¿habrá una justicia para adolescentes ricos y otra para adolescentes pobres? Habrá una justicia para los menores que le roben el auto a papá y atropellen a una persona y habrá otra para los menores que roben una cartera. En este caso, ¿la cartera es más importante que la vida?
En definitiva, Hay mucho olor a oportunismo político. Con los derechos no se juega ni se puede especular políticamente. Menos para aquellos que somos blancos y nos consideramos Defensores de las Leyes. Y mucho menos responsabilidades sin derechos. Porque si se está maduro para ser procesado y eventualmente condenado por el derecho de los adultos, se lo está para decidir sobre quienes los gobiernan y cómo los gobiernan.
Al gobierno pido que actué rápida y enérgicamente aplicando la ley; a los recolectores de firmas, seriedad. A Jorge Larrañaga y a Alianza Nacional felicitaciones por tratar el tema con la altura que tiene que tener.
Juan Manuel Saavedra
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Por qué no firmó. Digo lo que pienso y hago lo que siento
agosto 13, 2011
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Larrañaga no puede dormir tranquilo. Su liderazgo ha estado siempre en disputa en un partido en donde los dirigentes no se dan tregua.
Su vozarrón no ha dejado de escucharse en donde se reúnen veinte blancos, tanto en Montevideo como en el interior, y también en el interior profundo.
Algunos lo creen algo tosco y atolondrado. Quienes lo conocemos un poco más, lo hallamos inteligente, consecuente con sus ideas, humilde, campechano, muy tenaz y sincero. No ha sido fácil su camino. No es un doctor de la capital, no es el heredero de una familia de abolengo blanco, no lo arrulló Herrera ni correteó en su infancia en las quintas del Prado, no mateó con peones flacos que cuidan las vacas gordas del papá.
Vino del interior a estudiar Derecho y fue deslumbrado por el liderazgo de Wilson,fue a la escuela pública y jugó a las escondidas entre las delgadísimas patas de los pingos pura sangre del hipódromo de Paysandú. Si por algo se destacó en el pueblo fue por lo pendenciero y encabronado, llegó a intendente y de allí salió candidato a presidente. Se las tuvo que ver primero con Tabaré y luego con Mujica, y las dos veces primero con Lacalle que era la otra cara de la moneda.
Ahora trata de darle una mano al presidente pero sin dejar de ser oposición. Tal vez no sea ta estrategia más calculada ni más eficiente si se trata de ganarlas elecciones, pero su apuesta a la gobernabilidad es wilsonismo puro y del bueno.
Larrañaga parece un adversario leal y Mujica lo percibe igual. No le hace trampas. No todos en su partido comprenden esta estrategia que responde no sólo a su lealtad personal sino a un sesgo ideológico que lo hace estar más cerca de un ideario socialdemócrata que de un pensamiento liberal de derecha con cierto colorcito autoritario y confesional.
Ayer lo vi preocupado por no quedar entrampado en una estrategia que pretende acumular fuerzas para la oposición juntando voluntades para someter a referéndum la baja de la edad de ímputabilidad de los menores infractores. A Larrañaga no le gusta nada esta estratagema política de poner a los niños como rehenes de una coyuntura. Yo creo que Larrañaga tiene principios y no los negocia en el mostrador de una disputa por votos.
Hace unas horas ha dado a conocer un documento con las razones por las que no firma la propuesta de reforma constitucional que pretende disminuir la edad de imputabilidad de los menores que infringen la ley penal.
La manifestación pública de su posición es además muy valiente y ha sido rápidamente atacada por voceros colorados que nuevamente lo han agraviado atribuyéndole la intención de alinearse con el gobierno.
Sus argumentos son doce.
El proyecto de reforma:
* Desnuda el carácter discrecional de eximir o atenuar la pena de acuerdo al real entendimiento del juez, que en 48 horas debe juzgar sobre la madurez intelectual y psicológica del infractor.
* Deja en evidencia que se pretende incorporar a la Constitución normas que se deberían regular por ley, dejando inamovible normas cuya eficacia se discute, que tal vez las circunstancias las demuestren erróneas y que luego de aprobadas no podrán modificarse sin poner en marcha mecanismos complejos y probablemente ineficaces.
* Denuncia que se genera un corrimiento de la frontera delictiva. Los niños infractores mayores de 16 años serán encarcelados y se especializarán en la prisión en la profesionalización del delito, mientras los hermanos menores de doce, trece y quince años aprenderán el oficio en las calles.
* En donde se ha hecho esto -dice el Guapo- los resultados han sido desastrosos, ampliando el universo de delincuentes y creando un estigma sobre los jóvenes a los que se les imponen deberes y no derechos.
Más adelante hace saber que se agravará el hacinamiento carcelario -que ha sido calificado por organismos internacionales como “una emergencia humanitaria”-, mediante la incorporación de niños a los que se les violará sistemáticamente sus derechos. Todos sabemos que de las cárceles se sale peor y más peligroso.
En este documento, Larrañaga abre los ojos de quienes lo leen cuando dice que manejar el miedo y el hartazgo de la gente para sostener una plataforma política y en virtud de ella cambiarla Constitución, no es ni jurídica, ni política ni cívicamente aceptable. Prudentemente, evita usarla palabra “moralmente”pero perfectamente cabría en tal afirmación. Expone las medidas que su sector político ha propuesto para contribuir a dar respuestas, ahora, a las preocupaciones y los temores de la población acerca de la seguridad y el delito. Evidencia que además de no solucionar el
problema y agravarlo, la reforma constitucional llegará tarde, porque de modificarse la Constitución, entrará en vigencia en el año 2015.
Por si esto fuera poco, Larrañaga dice que ya hay normas vigentes que:
* Habilitan a mantenerlos antecedentes de los menores infractores.
* Castigan en los menores las infracciones gravísimas y también el hurto tanto en calidad de autor como de cómplices.
* Consideran agravante la utilización de menores en la comisión de delitos.
* Han creado recientemente un instituto para la rehabilitación y la internación de los menores infractores en la órbita del INAU, como transición a un servicio descentralizado que el gobierno está obligado a crear antes del 2014. Al final declara que cree en la condición humana y que su actitud no es indulgente con el delito, ni con los menores que cometen delitos aberrantes. Tampoco minimiza el tema. Larrañaga cree en lo que la sociedad uruguaya puede ser. No olvida ni a los 2?0 mil menores de trece a diecisiete años ni a los 500 infractores. Se niega a condenar anticipadamente y a culpabilizar a los jóvenes de nuestro país.
Asume su cuota de responsabilidad y culpa en esta problemática, y asimismo reconoce la responsabilidad de toda la sociedad.
Afirma que el problema es consecuencia de una causalidad y que la reforma de la Constitución propuesta no ataca las causas. Propone un pacto educativo sostenido sobre tres pilares: la familia, el trabajo y la educación. Propone hacer la guerra a la pasta base y generar oportunidades para los jóvenes.
Llama la atención sobre la responsabilidad de los políticos de dar respuestas a la necesidad de ejecutar políticas de rehabilitación y contención con los menores en conflicto con la ley penal. También sobre el peligro de aumentarla marginación, la estigmatización y la discriminación de la minoridad y la pobreza y el riesgo de que se rompa definitivamente el entramado y el equilibrio social.
Dice que estamos ante un intento de reforma constitucional absolutamente parcial e inequitativa.
El documento de Larrañaga es progresista por el lado que se le mire.
ALBERTO GRILLE
DIRECTOR EJECUTIVO
CARAS Y CARETAS | EDITORIAL | 12/08/2011 |
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Goggia: “No votaremos el nuevo crédito que pide la Intendencia”
agosto 11, 2011
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El edil del Partido Nacional (Movimiento EnPro) Luis Goggia afirmó que la Intendencia Municipal de Canelones “tiene graves problemas financieros”, al tiempo que adelantó que su sector no votará en la Junta Departamental la nueva asistencia crediticia que solicitó el gobierno de Marcos Carámbula.
“Los problemas financieros son graves. Ahora la Intendencia pide una nueva asistencia crediticia del Banco República que no votaremos. Sí votamos en general el proyecto de presupuesto quinquenal porque se nos dijo que esa era la herramienta para solucionar los problemas financieros de la Intendencia”, sostuvo Goggia al diario El País.
La comuna canaria solicitará a la Junta Departamental la renovación y ampliación de una línea de crédito bancario por $ 194 millones, unos 10 millones de dólares.
En el 2008, la administración de Marcos Carámbula había tramitado ante el Banco República una línea de crédito por $ 134 millones, la que pretende renovar en los próximos días.
Además, solicitará a la misma institución un “crédito cuenta” por otros $ 60 millones. El año pasado, la Intendencia pidió a la Junta la anuencia para otro préstamo por $ 132 millones a pagar en 22 cuotas.
Nota del edil Luis Goggia en RADIO CRISTAL (ESCUCHAR AUDIO)









