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Larrañaga: acuerdo entre líderes da ‘fortaleza superior’ que entendimiento en la comisión.

Marzo 9, 2010  
Archivado bajo Entrevistas

larraespEl senador por el Partido Nacional Jorge Larrañaga manifestó que un acuerdo en materia educativa entre los principales referentes políticos tendría un mayor grado de compromiso que los entendimientos que pudieran surgir en la comisión interpartidaria correspondiente, instalada con el fin de proponer políticas de Estado. “Yo no digo que esa comisión cese, estoy hablando de un pacto nacional sobre educación”, puntualizó. Entrevistado por En Perspectiva, el líder de Alianza Nacional opinó que los temas trascendentes “merecen la ocupación de los principales referentes del país” para darles un rumbo firme y no perderse en los diagnósticos. “El problema son las vueltas a las que sometemos a los asuntos en vez de buscar las soluciones que la gente está esperando, y mientras tanto nos seguimos rezagando en toda esta carrera por el conocimiento”, declaró.

EMILIANO COTELO:
Sorpresa y rechazo causó en el Frente Amplio (FA) la propuesta que el senador blanco Jorge Larrañaga anunció le hará al presidente José Mujica para que deje de lado la comisión multipartidaria de Educación y convoque a una cumbre de líderes, a efectos de firmar un pacto nacional sobre los cambios vitales que requiere la enseñanza.

Varios senadores de la coalición de izquierda y los representantes del oficialismo en la comisión creada por Mujica para acordar políticas de Estado en educación expresaron su desacuerdo con el planteo que hizo el viernes, a través de la prensa, el líder de Alianza Nacional.

En el FA destacan que la comisión viene trabajando muy bien y que ya hay importantes acuerdos. Por ello, según publicaba El Observador el sábado, los representantes del Frente se niegan a suspender el trabajo y dejar todo en manos de las cúpulas partidarias.

Por ejemplo, el diputado socialista Roque Arregui, miembro de esa comisión, advirtió que no sería positivo terminar con las reuniones que buscan políticas de largo plazo. “Estoy sorprendido y no entiendo el planteo de Larrañaga porque la comisión está trabajando bien y hay un altísimo grado de entendimiento”, dijo Arregui.

Arregui destacó además el aporte responsable que están haciendo los representantes del Partido Nacional y opinó que la cumbre de líderes puede ser un complemento posterior pero no un sustituto.

También hablaban en esa misma dirección el diputado frenteamplista Pablo Álvarez y la senadora Mónica Xavier, del Partido Socialista, junto con el diputado Héctor Tajam, del Movimiento de Participación Popular.

Así quedó el tema el sábado. Pero ayer domingo el asunto volvió al tapete, porque en el diario El País el doctor Larrañaga publicó una columna titulada “Carta al presidente”, en la que aborda varios asuntos pero en especial este del llamado que piensa hacerle a Mujica. Sobre el final dice: “No me gusta molestar asiduamente, no me gusta abusar de las prerrogativas de la amistad, no soy amigo del palmoteo, no ando en el entorno del poder, no estoy en condiciones de dar consejos, pero le sugiero, presidente Mujica, cuando supere la urgencia inicial, que convoque a dos o tres dirigentes por partido en torno a un mate, un café, o un vaso de agua para ponernos de acuerdo sobre la educación de los uruguayos. Presidente, escriba la primera plana, lo vamos a seguir todos en el pedido de ocuparnos de la educación, porque sin educación nos vamos al tacho. Por eso lo voy a molestar “, añadía Larrañaga.

***

EC Vamos a conversar con el doctor Larrañaga. ¿Cuál es el origen de esa iniciativa que usted dio a conocer el viernes?

JORGE LARRAÑAGA:
El origen de esa iniciativa es ser ejecutivos, aprovechar este tiempo de la vida nacional, aprovechar que el presidente reclamó de todos los partidos políticas de Estado y poder dirigirnos hacia ellas.

Yo advierto que no hay peor entendedor que el que no quiere entender, yo no estoy tanteando la sustitución de la comisión de Educación, estoy razonando un poco al revés de lo que razonan estos compatriotas del FA.

La comisión sobre educación puede ser un complemento del acuerdo y del entendimiento entre los líderes, pero hay situaciones que después terminan trancándose. Y yo creo que el momento es bueno cuando además ya el propio Poder Ejecutivo está pensando en la elaboración del presupuesto. Es bueno el momento para tener cuatro o cinco líneas de acción en donde todos los partidos podamos decir a los uruguayos “vamos en esta línea en materia educativa”.

No creo que un entendimiento entre todos los partidos sea excluyente ni contrario al trabajo de la comisión.

JUAN ANDRÉS ELHORDOY:
¿Pero por qué los líderes deben acordar en el caso de la educación y no en otros temas que están planteados?

JL Porque hay que tomar uno de los temas y yo creo que uno de los grandes temas es el de la educación. Tantas veces se ha hablado de la justa distribución de la riqueza que ahora, a mi juicio, hay que hablar de la justa e igualitaria distribución de las posibilidades de acceder a la educación, en virtud del enorme rezago que está existiendo.

JAE ¿Pero no es en esta comisión que están representados todos los partidos políticos para justamente acordar una política de Estado?

JL Yo no digo que esa comisión cese, yo no digo que esa comisión sea sustituida, puede perfectamente seguir trabajando, hay notorios e importantes compatriotas de todos los partidos trabajando en ella. Yo estoy hablando de otra cosa, estoy hablando de un pacto nacional sobre educación. Porque además reconozcamos y mis propios compañeros en la comisión lo dicen que en los temas más urticantes, como por ejemplo qué vamos a hacer con la última ley de educación que se aprobó en los últimos meses de 2008, la cosa se tranca.

Entonces ¿qué mejor que un entendimiento a nivel de los referentes de todos los partidos con la participación del presidente para decir claramente “en este tema vamos en esta dirección”?

EC Cuando yo leí el viernes su propuesta interpreté y ahora le consulto que quizás detrás de ella había una preocupación latente que es el tema de la designación, el acuerdo político para designar a los integrantes de los Consejos de la Educación. ¿Por qué interpreté esto? Porque si pensamos por ejemplo en el Codicen estamos hablando de un consejo de cinco miembros, dos de los cuales han surgido de esta elección en la que votaron los docentes, o sea que los miembros “políticos” son tres. Entonces yo pensaba cómo hará el gobierno, e incluso el sistema político, si acuerda determinados lineamientos para la educación, para que esos lineamientos después se lleven a la práctica, porque en teoría el Codicen y los organismos de la enseñanza son autónomos. La única forma de asegurarse de que esa reforma de la educación se implemente es que los tres consejeros nombrados por el Poder Ejecutivo con venia del Senado constituyan de pique una mayoría que esté de acuerdo en un determinado rumbo, porque no hay que dar de antemano como seguro que los representantes del orden docente van a coincidir con ese planteo. Entonces mi pregunta es: ¿hay algo de esto en su inquietud, o sea que este acuerdo entre los líderes sea a su vez la base para después elegir a quienes van a integrar los consejos de la educación?

JL Es uno de los aspectos fundamentales, no se puede hablar de políticas de Estado y que en el mismo momento, de 13, 14 integrantes entre el Codicen y los organismos desconcentrados, se invite a participar a la oposición con un cargo. Me parece que eso es central. También está el tema…

EC …usted dice que sólo un cargo porque, según lo que ha trascendido, a la oposición se le asignaría uno de los tres cargos que se designan desde el gobierno en el Codicen mientras que en los organismos desconcentrados no habría representación.

JL Por eso, en los tres representantes políticos del Codicen lo que estamos pensando es que si llegamos a un entendimiento nacional esos tres compatriotas tienen que ir mandatados en una línea para que esto pueda prosperar. De lo contrario, se van a hacer las designaciones, va a trabajar una comisión pero llegado el momento hay que ver cuál es el rumbo que van a tomar las líneas generales sobre la educación…

EC – …ese es el punto: el acuerdo en materia educativa tiene que estar antes del nombramiento de los consejeros para que éstos tengan a su vez un mandato claro.

JL Correcto, pero además me parece que un entendimiento a nivel de todos los partidos le da una fortaleza superior al entendimiento de la comisión, que siempre tendrá que estar a referéndum de los órganos partidarios. La comisión puede ir afinando las cosas en detalle o puede ir aterrizando las ideas macro, por ejemplo cómo hacer más escuelas de tiempo completo, cómo jerarquizar la UTU, potenciar los planes educativos y evaluar la enseñanza porque allí se arroja plata sobre los problemas pero no se evalúan los resultados de los dineros públicos que se ponen en la productividad y en la calidad de las políticas que emergen de ese tipo de inversiones, como en el caso de la educación.

Un entendimiento en donde el presidente y los partidos nos pongamos de acuerdo en líneas generales sobre la educación puede ser algo positivo para el país, el presidente habló de que unos ponen el tornillo, otros ponen la tuerca, el presidente habló de hacer una plana todos los días por parte de los políticos donde diga “debemos ocuparnos de la educación”. Bueno, vamos a hacerlo al más alto nivel, vamos a lograr entendimientos…

JAE ¿…pero sobre qué base, qué implicaría eso? Porque todo el mundo coincide en que la educación es uno de los elementos más importantes que tiene que manejar el gobierno, este y cualquier otro.

JL – Implicaría más escuelas de tiempo completo, cuánto cuestan, cómo podemos ir gradualmente incrementándolas, porque disminuyen la repetición y la deserción escolar, que es cada vez más alarmante, al igual que la deserción estudiantil; cómo y qué hacemos con Secundaria y los planes de Secundaria y cómo le damos calidad a la enseñanza pública, que está perdiendo terreno rezagándose frente a la enseñanza privada, no por culpa de los profesores sino por falta de ideas en quienes dirigen la educación pública, donde hay una educación pública para pobres y una educación privada para ricos.

JAE Pero este abordaje ya está en la comisión multipartidaria, ¿cuál es la diferencia entonces?

JL La diferencia está en el grado de compromiso que le pueden dar el presidente de la República, los presidentes de los partidos. Yo creo que sería aprovechar el tiempo antes de que entremos en las escaramuzas, en las rencillas, en los líos presupuestales, en los líos políticos; aprovechar este primer tiempo para decir que hay un diferencial del sistema político uruguayo que es ponernos de acuerdo en tales y tales puntos sobre la educación. ¿Queremos priorizar una descentralización en la Universidad, que es fundamental? Si no, vamos a seguir abrazados a las manías de los corporativismos que dirigen la educación.

EC ¿Usted maneja alguna fecha para estas reuniones y para la conclusión de un acuerdo a nivel de líderes?

JL Eso dependerá del presidente de la República, pero a mí lo que me llama la atención es que los frentistas inmediatamente salen a poner el grito en el cielo, se rasgan las vestiduras por una comisión, como si la comisión fuera la venerable institución sin la cual es imposible alcanzar una política de Estado.

EC Por ejemplo el diputado Pablo Álvarez llega a preguntarse si lo que hay de fondo no es un afán de protagonismo suyo.

JL Que me perdone mi amigo Pablo Álvarez pero no hay ningún afán de protagonismo. Lo que hay es un afán de trabajar, de construir, estamos lejos de la campaña política. ¿De qué afán de protagonismo estamos hablando? ¿Por qué siempre ver el pelo en la sopa en vez de las cosas positivas? Resulta que cuando queremos ayudar ven afán de protagonismo, ¿entonces qué es lo que quieren?

EC La pregunta podría ser por qué usted formula este planteo a través de la prensa y no hablándolo directamente con Mujica.

JL Porque tengo la necesidad de generar un estado de opinión pública, porque lo voy a trasladar hoy al Directorio del partido, porque no ando todos los días colgado del teléfono para hablar con el presidente, porque quiero que el presidente lea este tipo de iniciativas y se vaya formando su opinión, y después seguramente lo llamaré para conversar con él y sugerírsela.

Oponerse a una reunión de referentes políticos de todos los partidos con el presidente para buscar la construcción de una política de Estado me parece que es exacerbar los contenidos y la puesta en escena de la comisión, que perfectamente nos consta está trabajando bien, felicitamos a sus integrantes, no tenemos nada contra ella. Pero me parece que las cosas importantes y trascendentes, y la educación lo es, deben merecer la ocupación de los principales referentes del país para darle un norte y dejarnos de tanta vuelta; el problema son las vueltas a las que sometemos a los asuntos en vez de buscar las soluciones que la gente está esperando, y mientras tanto nos seguimos rezagando en toda esta carrera por el conocimiento en donde los jóvenes hoy van a ser libres si tienen más y mejor educación.

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Fuente: El Espectador

Javier De Haedo: “Si gana el Frente Amplio en Montevideo, gobierna Adeom”

Febrero 11, 2010  
Archivado bajo Entrevistas

dehaedo_javier100209_01El economista Javier De Haedo fue oficializado como candidato a intendente de Montevideo por Alianza Nacional. Entrevistado por En Perspectiva, sostuvo que la comuna capitalina se asemeja a “un segundo gobierno nacional” por lo cual limitarse a las cuestiones de alumbrado, barrido y caminería sería “jugar en la cancha chica”. En ese sentido, remarcó que la intendencia debería tomar parte en asuntos como seguridad o salud, apoyando a la administración central en una coordinación estrecha. “No es un tema de dinero, es un tema de voluntad”, aseguró. Criticó duramente al sindicato de empleados municipales por sus pretensiones salariales, su actitud ante el contribuyente y su relación con el Frente Amplio, y analizó los problemas de recaudación del gobierno departamental, algo que consideró inexplicable. En cuanto a las posibilidades del Partido Nacional para la contienda, observó un cambio en la tendencia del electorado montevideano que podría traducirse en más votos para su fuerza política.
Javier De Haedo: “Si gana el Frente Amplio en Montevideo, gobierna Adeom”

(emitido a las 8.55 hs.)

EMILIANO COTELO:
Cuando faltan 90 días para las elecciones municipales, el Partido Nacional (PN) acaba de formalizar la proclamación de sus dos candidatos a la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM).

La Convención Departamental, que sesionó ayer en Casa de Galicia, oficializó las candidaturas de la doctora Ana Lía Piñeyrúa por Unidad Nacional (UNA) y el economista Javier De Haedo por Alianza Nacional (AN).

En octubre del año pasado, en las elecciones nacionales, UNA se impuso a AN y esa diferencia entre las dos corrientes blancas fue todavía mayor en el caso de Montevideo. Por eso, para muchos dirigentes del sector de Jorge Larrañaga estas municipales que se vienen el 9 de mayo son una oportunidad para disputar una nueva pulseada con los liderados por Luis Alberto Lacalle.

Con ese objetivo, o no, se optó por Javier De Haedo, un técnico que en las internas asumió un protagonismo político muy notorio cuando salió a marcar sus diferencias con Lacalle y se ubicó como principal asesor de Larrañaga en temas económicos.

Hace algunos días, Juan Andrés Elhordoy entrevistaba aquí En Perspectiva a Ana Lía Piñeyrúa para conocer sus planes para la capital. Hoy, el turno es para el economista De Haedo, quien también fue elegido en octubre como suplente de Jorge Larrañaga en el Senado. En la campaña electoral fue el principal asesor de Larrañaga en temas económicos y sus primeras incursiones en política fueron durante el gobierno del doctor Luis Alberto Lacalle, entre 1990 y 1995, cuando se desempeñó como subsecretario de Economía, integrante del directorio del Banco Central del Uruguay (BCU) y director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP).

Tiene 48 años, está casado y tiene seis hijos.

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EC – En los últimos 12 meses usted ha hecho un giro muy fuerte en su relación con la política, dejó de ser un técnico que colaboraba en política para convertirse progresivamente en un dirigente. Hace un año usted asumió un papel muy activo en la interna cuando se pronunció por Jorge Larrañaga y comenzó a hablar en actos de campaña, algo que no había hecho antes. Después, rumbo a las elecciones nacionales, fue primer suplente de Larrañaga en la lista al Senado, y ahora aparece nada menos que como candidato a la IMM por AN. ¿Cómo se explica este proceso?

JAVIER DE HAEDO:
Se explica como un proceso que se va dando naturalmente, como en tantos órdenes de la vida que uno entra por un determinado camino y, aunque por supuesto uno influye en ese camino, a veces el camino influye en uno. Es una realimentación que se da entre uno y la actividad que desempeña.

Es notorio que yo tengo vocación por la función pública. Cuando tenía 28 años ingresé a trabajar en el gobierno del PN como asesor del ministro de Economía y del presidente de la República. Después fui subsecretario de Economía y después de un paréntesis volví al gobierno como director de la OPP. O sea que allí, ya con 28, 29, 30, 31 años, había una vocación por la función pública. Que no es ajena tampoco a mi profesión porque la profesión de economista, y en particular de macroeconomista y de interesarse por las políticas públicas, es muy lindera con la vocación por la función pública.

Uno se pasa toda la vida escribiendo artículos en los diarios sobre lo que hay que hacer y un buen día viene un dirigente político con el cual uno tiene respeto y afecto y le dice “bueno, eso que escribiste toda la vida ¿por qué no me ayudas a hacerlo?”, y es muy difícil decir que no. Un poco también por aquello de que si uno tiene la oportunidad de meterse y no lo hace después no tiene derecho al pataleo. Porque yo conozco mucha gente que tiene cierta posición socioeconómica y dice “¿a qué te metés en la política? ¡Qué ganas de complicarte la vida!”. Y sí, pero esas personas están en la cómoda o no tienen la vocación. No ven que uno puede tener la posibilidad de cambiar las cosas y después tener derecho a quejarse. Yo me siento con más derecho a quejarme de la política estando adentro que mirando desde afuera.

EC – Pero la candidatura a la IMM es otra cosa, no es un desafío que uno se imaginara fácilmente, incluso viendo el nuevo papel que usted ha decidido jugar en política.

JDH – Está claro, sí. Si hacía una encuesta entre los oyentes, capaz que me veían como candidato a ministro de Economía y ahí a nadie le hubiera sorprendido. De hecho era candidato a ministro de Economía en la hipótesis de que Jorge Larrañaga hubiera sido el presidente.

EC – Entonces, ¿qué lo llevó a aceptar esta candidatura?

JDH – Lo mismo que me llevó a aceptar cuando Larrañaga me planteó ser su primer suplente en la lista al Senado: meter los dos pies dentro de la política y no dejar uno afuera y uno adentro. Es un camino que he tomado la decisión sea sin retorno, que implica meterme en este baile de la política para ayudar a cambiar las cosas en mi país. Y siento que puedo hacerlo, siento que tengo ganas y capacidad de hacerlo.

EC – Pero están de por medio los temas municipales.

JDH –Lo he dicho en estas cuatro semanas de precampaña –porque de hecho formalmente soy candidato oficial desde anoche, hasta ayer era precandidato–, yo pienso que la IMM es casi un segundo gobierno nacional.

En la perspectiva nacional Montevideo es una ciudad grande, por más que en la perspectiva regional no lo sea tanto. Entonces, limitarse a pensar en tránsito y transporte, en limpieza, barrido, recolección de residuos, iluminación y alumbrado público, es jugar en la cancha chica.

¿No tiene nada que hacer la IMM en materia de seguridad? ¿No tiene nada que hacer en materia de salud? Y si hablamos de seguridad y salud ¿en el tema de la pasta base? ¿No tiene nada que hacer en materia de deporte y juventud, de cultura? ¿Por qué no replicar –como una asesora de nuestros equipos técnicos me ha planteado– esos fondos de incentivo cultural a nivel nacional también a nivel municipal, de modo tal que haya incentivos tributarios por parte de la intendencia para desarrollar la cultura?

Y ni hablemos de los números, porque si empezamos a preguntarle a los oyentes y abrimos el correo electrónico seguramente todo el mundo va a empezar a hablar de impuestos, de patentes, de contribuciones, del presupuesto municipal y por qué tan pocas obras y de cosas por el estilo. También hay un tema muy afín a mi profesión en ese sentido.

EC – Enseguida vamos a hablar de alguno de esos temas, pero insisto: ¿usted se considera un candidato que puede ganar realmente la IMM o maneja esta postulación con otros objetivos?

JDH – Cuando uno se mete en una carrera se mete para ganarla. Yo creo que hay elementos objetivos que son muy claros. Hace 20 años que Montevideo es frenteamplista, también es cierto que en octubre tuvo un primer tropezón, es la primera vez que se interrumpe una tendencia. No sé si fue Oscar Bottinelli, Luis Eduardo González, Ignacio Zuasnábar o César Aguiar pero alguno dijo el año pasado que si se hubieran mantenido las tendencias históricas el Frente Amplio (FA) hubiera llegado a un rango de 54 a 57% en octubre a nivel nacional, y llegó a 48%. Es la primera vez que tropieza, y eso después de un gobierno exitoso que recibió un viento de cola espectacular del mundo.

Entonces, ¿no habrá comenzado el cambio de la tendencia? ¿En mayo no será otro escalón en ese sentido? ¿Llegarán al 50% o quedarán por debajo? ¿Qué pasa con los electores que no voten al FA?, ¿se van a repartir entre los otros tres lemas o van a concentrarse en uno de ellos? Yo creo que está todo por jugarse.

EC – Se lo pregunto porque hay otras interpretaciones: que se está encarando esta elección municipal como la revancha de la disputa interna entre AN y UNA.

JDH – Sí, en la introducción usted decía que algunos dirigentes lo pueden tomar así. Perfecto, cada cual puede verlo del modo que quiera. De hecho en la elección de junio del año pasado la interna quedó 63-37, que era casualmente la estructura de anoche en la Convención Departamental y que finalmente terminó 60-40; se juntaron un poquito las puntas, hubo más asistencia relativa de AN que de UNA.

Ese es el punto de partida, la foto que quedó en junio y que después en octubre se mantuvo naturalmente en un proceso de polarización electoral, con un PN que fue perdiendo; es posible que votantes no lacallistas optaran por votar otros lemas. Ahí tenemos el desafío de volver a atraer al partido a muchos de esos votantes que se fueron.

Cada uno, cada dirigente, cada votante, puede decir “bueno, esta es la oportunidad para: tal cosa”; yo creo que es la oportunidad para plantear propuestas que sean para el que gane, ganemos nosotros o gane otro.

EC – La segunda interpretación posible es que usted toma esta campaña electoral municipal como el comienzo de la construcción de su propia carrera política.

JDH – El comienzo de la carrera política de hecho ya empezó hace un año cuando Jorge me invitó a…

EC – …está bien, pero una nueva proyección.

JDH – Y bueno, es posible.

EC – Está el antecedente de Pedro Bordaberry hace cinco años, que justamente después de una votación históricamente baja del partido en la elección nacional, menos del 10%, cuando fue el candidato único a la IMM por el Partido Colorado (PC) logró un levante importantísimo hasta ubicarlo en el 25%.

JDH – Claro, pero es muy distinta la realidad del PC hace cinco años que la realidad del PN ahora.

EC – Pero lo que quiero decir es que aquella postulación de Pedro Bordaberry como intendente de Montevideo fue muy importante en su proyección.

JDH – Sí, sin duda, pero también había agarrado al PC en la votación más baja de su historia, quedando como un tercer partido en medio de una polarización entre el FA y el PN y con dos líderes históricos que habían quedado de algún modo jaqueados en esa coyuntura.

En el caso del PN es muy distinto. Al menos yo reconozco que hay un líder joven, Jorge Larrañaga, que apunta a la renovación, que es mi líder político, con quien yo trabajo codo a codo y cada vez con mayor sintonía. Y la realidad del partido no es esa. A pesar de haber tenido una mala elección el año pasado, el Partido Nacional está en tres veces el nivel que llegó a tener el PC hace cinco años. Pero es cierto, cuando uno se mete en este baile le puede ir bien, le puede ir regular, le puede ir mal, uno se somete a eso.

En definitiva, lo que dicen los números que usted señala es que hay una masa de electores no frentistas, o que por lo menos no tienen la camiseta del FA puesta –porque en la última elección, especialmente en noviembre, puede haber habido votantes del Frente que no eran frentistas– que van a ir viendo el menú en cada oportunidad. No es como el que va a comer a un lugar y come siempre el mismo menú, hay que ver qué otros platos hay. En esa oportunidad estaba el plato de Bordaberry y el de Javier García, que tuvo una campaña muy digna a pesar de tener muy poco apoyo en ese momento. Ahora hay muchos platos en el menú, hay dos candidatos en el PC, habemos dos candidatos en el PN y está la candidata oficial del FA, impuesta un poco con fórceps y contra el sentimiento mayoritario del Frente.

***

EC – A propósito de cómo se planta usted, de qué escenario encuentra para ser candidato a la IMM por el PN, pongo arriba de la mesa dos números: en las elecciones nacionales el FA tiene un peso electoral muy fuerte en Montevideo, superior al 60%, y cuando llegan las elecciones municipales esos votantes frenteamplistas también apoyan casi automáticamente al candidato de la izquierda a la intendencia. Entonces, si la oposición quiere ganar en Montevideo, tiene que romper ese efecto arrastre de la elección nacional, tiene que hacer dudar a votantes frenteamplistas haciéndolos pensar en clave estrictamente municipal. ¿Qué es lo que se propone para atacar en esa dirección? ¿Cómo piensa marcar en ese terreno?

JDH – Primero el dato que decía recién: hay un cambio de tendencia incipiente que puede perfectamente interpretarse como el inicio de un nuevo proceso, lo cual no sería de extrañar porque hay un desgaste. Lo reconocía Carlos Varela en una entrevista aquí mismo hace algunas semanas; lo decía implícitamente –aunque en términos mucho más duros– el dirigente socialista Javier Cousillas en una columna en La República del día 27 de enero. Yo le decía ayer a mis compañeros en la Convención Departamental que no vamos a perder el tiempo en hacer diagnósticos; vayamos directamente a propuestas, respuestas y soluciones, porque el diagnóstico lo están haciendo personas como Varela y como Cousillas, con una gran honestidad intelectual que no es frecuente en política, que reconocen las carencias de esta administración de 20 años, que ha ido de mal en peor. Ahí hay una realidad.

Expertos en opinión pública que he consultado me dicen que, a diferencia de la elección nacional, en la elección municipal no pesa la ideología pero sí pesa la camiseta partidaria y la gestión. También es cierto que hay una parte importante de la población montevideana que considera que la gestión de la intendencia es buena aún cuando objetivamente haya elementos que hagan pensar que no es buena, y puede ser también que la propia camiseta haga pensar que las cosas son mejores de lo que en realidad son, un visión un poco más subjetiva que objetiva. Así que es complejo.

EC – Le agrego otro elemento a esta balanza: los partidos tradicionales parecen resignados en Montevideo.

JDH – No, en el caso del partido blanco ciertamente no puede decirse eso. Cuando Lacalle y Larrañaga proponen como sus candidatos a intendente de Montevideo a sus dos respectivos suplentes a la lista del Senado –que no por casualidad uno llega a esa posición– están dando una señal muy clara de poner toda la carne en el asador.

EC – Se lo pregunto a propósito de lo que han sido los últimos años, los últimos períodos electorales. No han aparecido trabajando una estrategia permanente a los efectos de los temas municipales. No hay un análisis y una propuesta que el PN y el PC vayan realizando y mostrando a lo largo de los cinco años. En general dejan el tema para el último momento y una vez que pasan las elecciones nacionales, unos meses antes de las municipales, eligen a uno o dos candidatos y salen a armar un programa empezando casi desde cero. A eso me refiero.

JDH –Sí, en nuestro país cuando un partido está en la oposición en general pasa eso. A nivel nacional pasó lo mismo. ¿Cuáles eran los grandes planes que había articulado el Frente cuando llegó al gobierno nacional? ¿O se terminaron haciendo los planes sobre la marcha? Si vamos a comparar la agenda del gobierno Vázquez con el programa con el cual llegó a la elección, hubo cambios bastante significativos y hubo diferencias internas notorias en el gobierno.

Yo creo que en todo caso la crítica a la cual yo me sumo es a la poca actividad de los partidos políticos en general, más allá de temas nacionales o municipales, en cuanto a estar permanentemente trabajando como partidos. Los famosos institutos de técnicos también muchas veces son funcionales a las elecciones y eso a mi no me termina de cerrar. Yo no participé en esta instancia en ningún instituto porque cuando me sumé hace un año a la candidatura de Larrañaga el producto de la Fundación Wilson Ferreira ya estaba hecho.

Pero ahí sí tengo una de las tantas discrepancias con cómo se hacen las cosas en política. Yo imagino partidos políticos mucho más dinámicos, muchos más vivos a lo largo de todo el período. A mi me gustaría –se lo propuse a Larrañaga– hacer un gabinete paralelo, un gabinete en las sombras a nivel de AN, aunque más no fuera para hacer un monitoreo permanente de la gestión del gobierno a lo largo de estos cinco años. Es un tema que estamos analizando. Pero esas son las pequeñas grandes cosas que a mi me gustaría contribuir para empezar a cambiar la política, al menos en mi partido y en mi sector, en la medida que yo tenga posibilidades de ser escuchado.

EC – ¿Y en los temas municipales, que son en los que tiene que entrar ahora?

JDH – En los temas municipales nos comprenden las generales de la ley. Los candidatos que se eligieron por parte de los dos sectores somos personas que no vivimos en un satélite, estamos aquí, conocemos la realidad, tenemos dirigentes que la conocen también –y quizá más en lo micro–. Por nuestra formación profesional, por experiencia política y de función pública tenemos conocimiento de cuáles son los problemas. Reitero, son los mismos problemas de agenda nacional a nivel del departamento, por eso yo apuesto a una coordinación muy estrecha con el gobierno nacional.

Pero además, la propia interna del FA, que se terminó desarrollando de un modo muy peculiar –por lo menos muy difícil de entender para los que no somos frentistas, pero hemos visto en la prensa frentistas que no quedaron muy satisfechos con esa resolución– alienta también la posibilidad de que pueda haber personas que queden desconformes y voten en blanco, como algunos se están planteando, o eventualmente piensen votar una alternativa de otro de los partidos.

EC –¿Ya hay un programa de Javier De Haedo candidato?

JDH – No lo hay porque si bien hace cuatro semanas que empecé a trabajar en este tema fueron cuatro semanas en las que he estado trabajando todo el día en la organización de la campaña en los equipos, siendo un candidato sin experiencia en campañas y teniendo que encabezar muchos frentes.

En cuanto al programa en particular tampoco sería lógico que a 90 días de la elección uno ya tuviera todas las respuestas. Porque entonces ¿en qué consiste la campaña? ¿Es simplemente venir a decir “aquí vengo, impongo mi verdad y vótenme”? No, el programa se hace desde abajo también. Y en nuestro caso se hace desde tres vertientes. Una, la vertiente más tradicional, que es la de los equipos técnicos. Ahí tengo un equipo de coordinación del programa integrado por cuatro personas que van a ayudarme en esa función, con el apoyo de Javier García que fue el candidato hace cinco años, y estoy armando 15 equipos en áreas temáticas distintas.

Después otra vertiente, que anunciamos la semana pasada, hacia un programa participativo con cinco eventos en cinco puntos del departamento, que deberían ser más pero el tiempo no da: mañana de noche en la Curva de Maroñas, la semana después de carnaval en Colón y en el Cerro, la semana siguiente en la Aguada –en la calle Fernández Crespo–, y la segunda semana de marzo en Pocitos. Son cinco instancias en las cuales vamos a pedir a los vecinos que nos acerquen ideas, que nos acerquen propuestas concretas sobre los barrios respectivos para incorporarlos en anexos al programa específicos de cada región del departamento. Por supuesto que esos vecinos también van a plantear temas que no son específicos de su región, su zona o su barrio sino que van a ser generales y que también van a ser incorporados, como el tema de la basura o la iluminación.

Y una tercera pata de la mesa va a ser internet, pensando un poco en la juventud, que tanta satisfacción le dio al PN en los últimos años, para que tenga un sitio en el cual pueda proponer medidas y nutrir nuestro programa.

EC – ¿Se van a incorporar automáticamente al programa esas ideas que lleguen desde los barrios o a través de internet?

JDH – Van a ser analizadas, en primer lugar va a verse si son viables. Van a haber muchas duplicadas, triplicadas o multiplicadas. Naturalmente van a pasar por un filtro hasta de redacción, pero sí, la idea es que se incorporen al programa.

***

EC – ¿Cuáles menciona usted como ejes centrales de su campaña ahora en la largada?

JDH – En la preconvención que AN hizo hace un par de semanas mencioné seis ejes temáticos fundamentales. Primero, una intendencia eficiente. Yo planteaba la reforma del Estado que el presidente electo, José Mújica, ha planteado para el país en su conjunto, reforma del Estado en la cual el país está hace mucho tiempo y no da en el clavo. La Intendencia de Montevideo puede ser el caso líder, el primer caso en el cual se apliquen esos principios de la reforma que quiere el presidente electo, y que son los mismos principios por los cuales muchos como yo hemos escrito y luchado muchas veces a lo largo de nuestras vidas. Quizá con este nuevo presidente electo haya una gran oportunidad de que cuajen muchas de esas reformas.

Claramente hay un tema a tener en cuenta y es que quien mucho abarca poco aprieta. Uno de los problemas de las reformas en Uruguay es que se quiere hacer la gran reforma y quizá yendo paso por paso se puede lograr más. Y creo que no puede haber mejor paso que en la IMM, que unánimemente los montevideanos ubican entre las dos o tres primeras instituciones públicas con problemas de funcionamiento. Ese sería un primer elemento de modo tal de que, entre otras cosas, los trámites duren menos. Carlos Varela decía en la entrevista aquí en El Espectador que es increíble que un trámite por una poda dure dos o tres años. También hay que invertir la carga de la prueba, si uno tiene un trámite planteado ante la intendencia, si transcurrió cierto plazo, quede aprobado de facto y no tenga que seguir haciendo colas interminables con esos cartoncitos en el cual se va anotando cada vez que uno va a hacer una revisación del trámite.

Que la descentralización sea efectiva. La descentralización fue una experiencia mala, fue de algún modo replicar 18 veces los vicios del edificio central en 18 sucursales, como lo fueron los Centros Comunales Zonales (CCZ).

En todo eso la reforma del Estado debería contribuir con un presupuesto en base a metas y objetivos.

En segundo lugar, contribuir al fin de la guerra de las patentes. Nadie es mago y nadie puede dar la solución; cuidado con las soluciones fáciles impuestas desde arriba y que terminan violando autonomías municipales.

EC – ¿Usted está aludiendo a planteos que han salido de sus propias filas, a Ana Lía Piñeyrúa y sus ideas en esta materia?

JDH – En el caso particular de Ana Lía hubo una propuesta de replicar para las patentes el esquema que encontró el constituyente para la contribución inmobiliaria rural. Yo he dicho que es sumamente inconveniente porque violenta la autonomía de los departamentos y le resta posibilidades a cada municipio de, por ejemplo, poder tener un plan de patentes más altas para autos que contaminen o cosas por el estilo que entraría en un corsé muy difícil.

EC – ¿Entonces por dónde vendría la alternativa?

JDH – La solución viene primero dando el ejemplo. Si hoy hay una migración notoria de automóviles desde Montevideo a otros departamentos es por culpa de dos: del que cobra de menos –como puede ocurrir en algún departamento que cobran patentes realmente de menos en relación a la realidad nacional– y de los que cobran de más. Montevideo cobra de más.

Si los oyentes van al sitio web de la DGI, se fijan cuál es el valor de aforo – sobre el cual se calcula el Impuesto al Patrimonio– y ven el aforo del automóvil que tienen, se encuentran con que un auto de tres años prácticamente está aforado al valor del cero kilómetro, no tiene sentido alguno. Por lo menos que la IMM haga su parte del trabajo cobrando en función de la verdad del mercado.

Hoy de tarde voy a tener una reunión, y esta semana seguramente otra, con entidades que agrupan a concesionarios y representantes de automóviles. Mi propuesta es que haya una comisión del sector privado, una comisión de aforos, integrada por quienes saben de precios de autos, no por burócratas que cobran de más, con una voracidad fiscal que a veces uno termina entendiéndola por lo que es el presupuesto municipal –después tenemos que hablar de algunos números que realmente son increíbles–. Que Montevideo predique con el ejemplo y después fiscalice.

EC – Está claro que el aforo es una parte del problema, aforos irreales pueden dar lugar a patentes de rodados irreales. Pero con la adecuación de los aforos tampoco cambian las cosas necesariamente, porque al aforo después se le aplican las alícuotas entonces…

JDH – …pero la alícuota tiene que ser votada por una Junta Departamental…

EC – …si se baja el aforo y después se ponen alícuotas altas, estamos en la misma.

JDH – Perfecto, pero ahí entonces es mucho más transparente, porque queda claro que la intendencia cobra una tasa de tal impuesto. Es como cuando un país cobra el IVA del 22% y otro cobra el IVA del 10%, ahí es distinto, ahí queda en evidencia. Hoy no es transparente, hoy me dicen que me cobran una tasa determinada y sin embargo la base del impuesto es irreal. Vamos en el camino de la transparencia.

Y entonces a mi me parece injusto lo que está pasando hoy día, que se pretende cobrar patentes de locura y después se va a fiscalizar y apretar a los conductores. Primero allanemos y ubiquemos los aforos en niveles de verdad, defendibles, tengamos autoridad moral para ir después a fiscalizar y que quede en evidencia eventualmente el municipio que está cobrando de menos. Pero ahí va a haber una migración al revés, se va a cortar la hemorragia de autos que se van a otros lados y seguramente van a volver. Yo tengo mi auto en Montevideo y siempre lo he tenido, aún cuando podría tener una buena excusa para tenerlo en un departamento del interior, pero me pareció que era lo correcto. Pero uno se pone en el lugar del contribuyente y no le gusta que le cobren de más.

***

EC – ¿Qué otro eje central de su campaña destacaría?

JDH – El propósito de que la intendencia se acerque al vecino y no al revés, como pasa hoy. Ahora van a estar los alcaldes en los ocho municipios en que se va a dividir el departamento, ya no en los 18 CCZ. Hay que aprender de la experiencia negativa que se tuvo con los CCZ y que estos municipios realmente sean la puerta de entrada del vecino a la intendencia. Hay que tener cuidado porque una verdadera descentralización se tiene que hacer con recursos y recursos no hay. La intendencia está al límite en materia de presupuesto y no creo que sea lógico plantearle a los contribuyentes más impuestos para “bancar” ocho mini-intendencias, que sean la réplica nuevamente y que sea más costo de la política, más burocracia. ¿Van a haber ocho divisiones de Arquitectura en Montevideo? ¿O va a seguir habiendo sólo una en la intendencia? Los alcaldes deben tener el rol de embajadores del vecino ante la intendencia. Yo preferiría y desearía que el único costo que tengan para la intendencia esos alcaldes sean los sueldos de esos ocho funcionarios nuevos, pero más nada: ni secretaria, ni auto, ni escritorio, que sean los representantes verdaderos de los vecinos en la intendencia y que vengan a hostigarme todos los días a reclamarle las cosas que plantean los vecinos en los barrios. Esa es la verdadera función que debería tener un alcalde.

En cuarto lugar la basura, un negocio millonario con una parte formal y una gran parte informal, dilapidando la posibilidad de incorporar de una manera formal a todos los que participan en ese trabajo. La recolección hoy tiene dos patas: los camiones que levantan los contenedores, pero previamente hubo un rastrillaje con los carritos. Yo me voy a reunir el jueves de tarde con la gente de Ucrus, que son los clasificadores que están agrupados, porque parto de la base de que ellos tienen que ser parte de la solución y dejar de ser parte del problema…

EC – …algo de lo que se ha hablado tantas veces…

JDH – …bueno, yo creo que ellos saben del tema, porque por algo están en ese procedimiento. Veré qué me dicen, si hay algún plan B, alguna alternativa, alguna forma de mejorar sus condiciones de vida. Porque resulta que vamos en el auto, nos olvidamos del cinturón y nos ponen una multa, pero en ese carrito van tres niños con su madre o su padre, en una tablita clavada en dos maderas, tirados de un caballo. No quiero decir que los multen pero las condiciones de seguridad que se nos exigen como automovilistas esta gente no las tiene y así puede correr los riesgos de corren, de salud y seguridad.

Yo planteaba que la intendencia tiene que ser un segundo gobierno nacional en muchos temas y ahí no es un tema de plata, eso es lo peor del caso; no es un tema de dinero, es un tema de voluntad. El dinero se va a seguir yendo en los tres grandes temas: tránsito y transporte; iluminación y alumbrado público; limpieza, barrido y recolección de residuos. Lo que yo estoy planteando es apoyo. Estoy armando un equipo de seguridad con gente que trabaja en la actividad privada colaborando con la Policía para que me ayude a preparar un plan de seguridad de modo tal que la intendencia pueda darle apoyo logístico, infraestructura. ¿Por qué no puede haber un pequeño destacamento en cada plaza pública que de paso contribuya a que en la plaza no haya atracos y no haya todo tipo de cosas?

EC – ¿En qué está pensando usted, en una especie de policía municipal?

JDH – No, porque la Constitución no permite que la intendencia tenga policía.

EC – ¿Entonces?

JDH – En apoyo a la Policía nacional. Que en cada centro municipal, en los actuales CCZ, los museos, las plazas públicas, el zoológico, en todos los lugares donde la intendencia tenga un inmueble abierto o cerrado, que haya un policía. En algunos lugares estará con bicicleta, en otros con moto, en otros con caballo, pero que haya. Que haya comunicación, que haya acceso a internet en ese lugar.

EC – ¿Y usted dice que eso no implica aumentar el presupuesto?

JDH – En definitiva no implica. ¿Cuánto puede insumir eso? Son monedas en un presupuesto de 400 millones que se lleva 186 millones en sueldos, según los datos del año 2008 que son los últimos que están oficialmente presentados y aprobados. Si hay 9.000 funcionarios municipales –en números redondos–, quiere decir que cada funcionario municipal nos cuesta a los vecinos de Montevideo 20.00 dólares por año. Y quieren un aumento de sueldo, quieren un sueldo mínimo más alto y quieren que haya 6.000 funcionarios más. Entonces ¿por qué no nos dicen qué patente quieren cobrarnos? ¡Claro, para no cobrar patentes de campeonato después, si hay que pagar esos sueldos! Es de locos. Entonces no queda dinero para inversiones. Después resulta que entre la plataforma de Adeom en Montevideo no existe el IRPF, es increíble, daría para reírse si no fuera triste. Claro, si cobran sueldos altísimos, ¡seguro que pagan IRPF! Astori se ha cansado de decir que el IRPF lo pagan los ricos, que son el 15-20%. Bueno, ahí están los funcionarios de Adeom y quieren aumento de sueldo. En definitiva quieren que los vecinos sigamos estando al servicio de ellos y no ellos al servicio del vecino.

EC – Usted mencionó en estos últimos minutos dos asuntos bien delicados de la gestión municipal: el presupuesto y el sindicato Adeom. Vayamos por partes. ¿Cómo piensa manejar el vínculo con el sindicato?

JDH – Como corresponde que se maneje un vínculo entre quien tiene la representación de la soberanía popular y quien tiene la representación de los trabajadores de esa institución. Yo tengo experiencia en la relación con sindicatos por mi función pública anterior, y tengo testigos muy elocuentes y muy notorios de cuál fue mi desempeño en la negociación salarial. Notoriamente en una negociación que se hizo en gran parte en secreto al inicio del gobierno de Lacalle, donde estaban involucradas personas de muy alto nivel del gobierno y del PIT-CNT, como don José D’Elía, y sindicalistas muy notorios en ese momento como Bentancor –que después fue diputado de la Vertiente Artiguista–, que era de la Mesa Sindical y estaba en Ancap, o Adourián y Pozzi en la Federación de Bebida, Villaverde en la OSE o Juan Manuel Rodríguez, que era mi interlocutor y quedamos muy amigos después de ese proceso. Yo sé negociar con los sindicatos, sé lo que se puede dar y lo que no se puede dar.

EC – Claro, pero el problema de la relación intendencia-Adeom es que la sensación que tiene la población es que el sindicato ha adquirido un espacio de poder muy fuerte.

JDH – Exacto. Por eso ayer en la Convención del PN decía que el FA con cierta arrogancia dice “pongamos a quien pongamos igual ganamos” –la “heladera” de Sendic–, aparte de hablar del desprecio al elector y todas esas cosas. Pongan a quien pongan es lo mismo, es cierto: si ganan, gobierna Adeom. Esa también es una razón para cambiar. A ver si quienes nos están escuchando en este momento, que pueden ser blancos, colorados, independientes y frenteamplistas, están contentos con cómo se han desarrollado las cosas. ¿Están de acuerdo en que para sueldos vaya dos veces lo que se paga de patente?, es decir, 186 millones contra 90, que es la patente anual. En algún momento este círculo vicioso tiene que cortarse y pasar a ser un círculo virtuoso. Esa es nuestra propuesta.

EC – Y en cuanto al presupuesto, ¿qué cambios pueden introducírsele? Usted no habla de bajar el presupuesto municipal.

JDH – ¿Cómo se puede pensar hoy en bajarlo cuando no puede cumplir con un montón de funciones que son esenciales? Tampoco en subirlo. Y además hay una cosa, vamos a entendernos. A mí Martín Pintos me hizo una entrevista en los primeros días de enero cuando se anunció que yo iba a ser candidato para el informativo de la tarde y después en el sitio web decía “De Haedo no bajará los impuestos”. No, lo que yo dije –y que no fue bien entendido– es que en el artículo 297 de la Constitución hay 13 numerales donde están descriptos todos los impuestos, tasas y contribuciones que la intendencia puede cobrar y que ese es un dato de la realidad. A diferencia de un gobierno nacional, donde viene un nuevo gobierno y dice que quiere poner el IRPF y eliminar tal cosa o que quiere poner el impuesto tal y derogar tal otro, para la intendencia el menú está, es el que es. Lo que podemos hacer como gobernantes es recaudar mejor, recaudar de un modo más justo. Por ejemplo lo que decíamos de las patentes, bajar la patente por la vía de los aforos para que aumente la cantidad de contribuyentes que pagan efectivamente en el departamento.

En Montevideo está el mayor patrimonio inmobiliario del país. Es el departamento que menos problemas de recaudación debería tener porque, sacando Punta del Este y la zona balnearia, donde hay concentración de mucha riqueza inmobiliaria, Montevideo es el departamento más rico del país. Es el que tiene la base imponible en un esquema de impuestos que no son a los ingresos o a la actividad económica sino al patrimonio, autos y casas. Es donde está la mayor riqueza.

Además está el famoso concepto de las economías de escala. Dos empresas, una grande y una chica. Las dos tienen un gerente general, las dos tienen una secretaria del gerente general y eventualmente un chofer del gerente general. Pero en la empresa chica ese costo hay que dividirlo y distribuirlo entre un valor de ventas más bajo, mientras que en la empresa más grande se diluye más fácilmente. En una intendencia grande, como la de Montevideo, los salarios deberían ser mucho menos en proporción a lo que son en las intendencias del interior y debería tener muchas más obras para poder realizar. Y es al revés.

EC – ¿Y eso cómo se corrige?

JDH – Se corrige gradualmente, porque nadie va a entrar con la ilusión de que no haya una mochila que uno agarra el primer día que entra en un gobierno. Pero quiero detenerme y que los oyentes entiendan ese concepto. Por su tamaño, Montevideo es el departamento que podría tener las mejores finanzas, que debería tener los mejores espacios para poder invertir y hacer obras, y es el que tiene los menos.

Expertos en opinión pública me decían en estos días que los tres departamentos donde la gestión del intendente es más favorable son uno de cada lema: Rivera, Soriano y Rocha, con índices de popularidad mayores al 70%. Y viene bien que sea uno de cada lema porque aquí no es un tema de colores políticos. ¿Cuál es el porcentaje de obras que hay en esos departamentos? No conozco Rivera y Rocha pero sí he hablado con el intendente Besozzi muchas veces y notoriamente es una historia muy distinta a la de Montevideo.

Entonces resulta que acá en Montevideo tenemos la mayor riqueza inmobiliaria sobre la cual cobrar impuestos, tenemos las mayores economías de escala porque es la intendencia más grande, es la que podría tener el gasto más afinado, y sin embargo estamos en el reino del revés. Empecemos a cambiarlo.

***

EC – En la presentación gráfica de su candidatura usted no utiliza sólo los colores clásicos del PN –el blanco y el azul–, ni siquiera los que han identificado a AN que incluyen también el verde. En sus afiches están el rojo, el azul…

JDH – …no, es naranja. Recién el viernes llegué a un acuerdo con una agencia. No quería llegar a la Convención de ayer con nuestros militantes y dirigentes con las manos vacías, quería llegar con algún elemento gráfico y mandé a hacer algunos afiches que están puestos en algún lugar de Montevideo y que ayer los dirigentes, los militantes y la juventud tenía en la Convención.

EC – Usted dice que es naranja, a mi me pareció rojo y me resultaba algo muy curioso que utilizara los colores del FA.

JDH – No, y pero aún, de Nacional. Definitivamente no los usaría (risas). Es naranja, que es el color con el cual se identifica la IMM en sus logos, y fue una definición transitoria para poder llegar en estas primeras semanas de febrero a un montón de actos que tenemos hasta que esté la gráfica definitiva.

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Fuente: El Espectador

`El partido que tenemos no interpreta a la gente´. Con el Dr. Jorge Larrañaga

Febrero 5, 2010  
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n1417314444_2160604_2705864El titular de Alianza Nacional, reciente candidato a vicepresidente por el Partido Nacional, mantiene agotadoras jornadas de trabajo con sus dirigentes de todo el país, con miras a las elecciones municipales de mayo. No oculta sus diferencias con el presidente del Directorio, doctor Luis Alberto Lacalle, ni con buena parte del espectro político. Rescata su “fluida” relación con el presidente electo, José “Pepe” Mujica, y habla de “ayudar al país”, una visión diferente de la que muestran Lacalle y el colorado Pedro Bordaberry. El siguiente es el resumen de una extensa conversación.

CARLOS LUPPI

El presidente del Honorable Directorio del Partido Nacional, doctor Luis Alberto Lacalle, habló en la reunión anual de su grupo, Unidad Nacional, en Rocha, de “construir el Partido Nacional del siglo XXI”, que será algo “que ni se imaginan”. ¿Qué opinión tiene al respecto?

No se ha hablado de este tema en el Directorio, que sesionó ayer. Las declaraciones del compañero Lacalle sorprenden, porque si vamos a tener un Partido Nacional que no vamos a conocer, eso significa que buena parte de lo que se ha hecho se ha hecho mal. Celebro el reconocimiento del doctor Lacalle en cuanto a que el Partido Nacional tiene que cambiar. Habría que recordar que en los últimos veinte años él ha sido electo tres veces presidente del Directorio. Si tenemos que construir un nuevo Partido Nacional del siglo XXI -en lo que estamos de acuerdo- es porque el que tenemos no interpreta a la gente. Algunos no comparten nuestra visión, señalada repetidamente antes de la elección interna, de que el partido tiene que representar al país entero y no permear una percepción de la gente de un partido antiguo, que no traslada el representar a la gente humilde de nuestra sociedad.

Entonces usted ratifica sus afirmaciones en cuanto a que el Partido Nacional debe revertir su imagen “de derecha” y dejar de ser “el que defiende a los ricos y a los aristócratas”.

Es la percepción que muchísima gente tuvo de nuestro partido en la última instancia electoral. Lamento que a muchos ciudadanos no les haya gustado mi opinión. No es que no queramos representar a toda la sociedad. Es la imagen que la gente se hizo de un proyecto político.

Usted me habla de la percepción de la gente, pero si uno lee el Programa del Partido Nacional va a encontrar una visión que muchos han considerado conservadora.

No. Parte del proyecto wilsonista estaba en el Programa. El problema fue de lenguaje, de comunicación hacia la gente y, de última, también es de menú electoral. Lo dijimos antes de la elección interna también, que condicionaba la nacional. Eso lo sabe un gurí de escuela.

Los carteles decían: “Sólo Larrañaga le gana a Mujica”.

A esta altura eso es una especulación.

Pero volvamos al tema central. Usted habla de un partido que no represente a los ricos y a los aristócratas. Sus propios dirigentes critican las estructuras actuales. ¿Cómo se logra ese partido con las estructuras de hoy?

Haciendo una profunda autocrítica, que revise lo que hemos hecho mal. De lo contrario, los cambios no van a ser tales. Es evidente que en la lucha política el Frente Amplio construyó un imaginario que permeó a la sociedad, por eso terminó predominando en la campaña electoral. Cuando en determinados temas nos alejamos de la gente, cuando en las políticas sociales no acompasamos los cambios culturales de nuestro país, cuando en las respuestas a los problemas del país nos quedamos antiguos en el diagnóstico y en la solución, entonces terminamos no representando” una visión de centro que en su momento definimos como de “liberalismo igualitario”, tal como está marcado en la reforma de la Carta Orgánica del partido que se realizó hace algunos años en la Convención de Florida.

¿Representa el economista Javier de Haedo, con fama de neoliberal, gestor del atraso cambiario, gobernante junto con Lacalle, esa imagen de partido de centro, volcada a los humildes, a la que usted alude?

Javier de Haedo tiene 48 años, es el economista más notorio y reconocido del Partido Nacional y ha tenido un cambio muy fuerte desde su proyección técnica a su aterrizaje político. Tengo la convicción de que va a representar un modelo moderno de partido, incluyente, donde ponga al ser humano en el centro de la política, con una visión, que compartimos, en donde la economía está al servicio del hombre v no al revés.

LOS OTROS
¿Considera que el Frente Amplio hizo todo mal en el gobierno de Tabaré Vázquez, como afirman algunos de sus correligionarios?
Por supuesto que no. Sería una tontería afirmarlo. Seguramente hizo muchas cosas bien. Sería absurdo negar que el doctor Vázquez tiene una muy buena imagen en la gente, que la ciudadanía interpretó los cambios en la salud, en los planes de emergencia, v otros, como avances, que obviamente eran vistos como positivos, donde además, según encuestas de opinión pública, hay una clara percepción de que la situación económica ha tenido mejorías notorias, fundamentalmente por reflejo de la bonanza externa.

A la luz de estas reflexiones, ¿usted mantiene un buen relacionamiento con el Frente Amplio?

Yo aspiro a mantener un buen relacionamiento con el Frente Amplio y con el presidente electo, con quien mantenemos un fluido diálogo. Nuestro deseo es ayudar al país. Éste es un tiempo de gobierno, de dar respuestas, de dificultades externas, de dar soluciones, en el que el político se enfrenta al dilema de hacer lo que prometió en la campaña. Ahora el presidente electo y el Frente Amplio deben ayudar en este proceso, respetando a la oposición, reconociendo que la oposición tiene derecho al contralor en los entes autónomos, en las empresas públicas y en los organismos del contralor. El contralor de la oposición no es una concesión graciosa del oficialismo de gobierno, sino un derecho por representar a cerca del 50% de la población del país.

LAS ELECCIONES MUNICIPALES

Ayer por la tarde usted estuvo reunido varias horas con todo su “estado mayor”, senadores, diputados y candidatos a las elecciones municipales de mayo, trabajando con miras a esa instancia clave. ¿Qué nos puede decir al respecto?

Queremos ayudar al partido a que en las elecciones municipales tenga la mejor performance, a que tengamos un resultado positivo en todo el país. Acá no hay un interés sectorial prevalente, sino un interés general de que haya equilibrio en el sistema político de Uruguay y donde la gente le adjudique a nuestro partido la mayor cantidad de gobiernos departamentales para no seguir construyendo una acumulación de poder en una sola fuerza política. Para eso estamos en Alianza Nacional. Por eso luchamos desde su fundación. Por eso nací a la vida política desde el interior de la República, integrando el Grupo de Intendentes del Cordobés en 1994, Alianza Nacional en 1997. Y a partir de dos diputados, logramos construir la mayor renovación que hubo en el Partido Nacional en los últimos veinte años en el proceso electoral del 2004, y que quizás por errores propios no pudimos mantener en 2009, lo cual a nuestro juicio supuso un fuerte retroceso.

De acuerdo a las encuestas de opinión, las cifras parecen muy favorables al aumento de las intendencias en poder del Frente Amplio en desmedro de las que están en manos del Partido Nacional ¿Qué puede decirnos al respecto?

La campaña electoral todavía no ha comenzado.
El doctor Pedro Bordaberry, un día sí y otro también, marca con talante peculiar sus diferencias con el Partido Nacional. A ese talante se opone un conjunto de ciudadanos colorados y nacionalistas que ha hablado de buscar un entendimiento bipartidario para frenar al Frente Amplio. ¿Qué opina al respecto?
No estoy de acuerdo con alquimias electorales contra nadie. Y no estoy de acuerdo con un “partido rosado”, no estoy de acuerdo con las “familias ideológicas”. No quiero hacer un frente parecido al Frente. Creo en mi partido, como el gran instrumento que la Patria se dio para construir su destino, como decía Wilson. Yo no voy a estar en un “partido rosado”. Y que el doctor Bordaberry marque el perfil que quiera marcar. Está muy bien. Es muy diferente a nosotros. Es diferente a nosotros, y en buena hora.

Carlos Luppi para Caras Y Caretas

Javier de Haedo: ‘La primera reforma del Estado en la IMM’

Enero 20, 2010  
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91896Ve a la IMM como un “segundo gobierno” del país. No duda que coordinará estrechamente con el gobierno del Frente Amplio y espera que, en conjunto con el presidente electo José Mujica, plasmará en la comuna la primera reforma del Estado.

-¿Qué sabe usted de temas municipales?

-Tengo experiencia en la relación con las intendencias del interior por haber sido director de Planeamiento y Presupuesto. Allí desarrollé un nexo técnico y político muy intenso con las intendencias y le di una prioridad muy grande a los programas de obra y, en especial, a los de fortalecimiento institucional. Lo que es la esencia de la naturaleza municipal -que es la misma en el interior y en Montevideo- la conozco bien. También tuve entonces una relación muy estrecha con la Intendencia de Montevideo porque teníamos en común el tema del saneamiento.

Lo que uno puede tener como valor agregado es el hecho de ser una persona que ha estado siempre muy cerca de las políticas públicas y éstas no tienen límite departamental.

-¿Por qué cree que Larrañaga impulsó su candidatura cuando usted no tiene una trayectoria partidaria ni votos propios?

-Pienso que ve en mí condiciones políticas. Hace un año que trabajamos juntos y considera que puedo ser un buen intendente.

-¿No ha generado esto resquemores en otras figuras del sector?

-No me consta. En las reuniones que he mantenido estos días con dirigentes de Montevideo de Alianza he recogido un apoyo unánime y explícito. Hubo algunos dirigentes que manifestaron que los tomó de sorpresa porque pensaron, en términos tradicionales, en un candidato de la estructura, y no estaba en sus planes que pudiera surgir alguien que fuera más outsider de la política. Alguno de ellos, manifestó que esto podría ser un elemento muy positivo dado que, a veces, el político tradicional no goza de tanta consideración.

-¿En qué siente que se diferencia de Ana Lía Piñeyrúa? ¿Está usted más “a la izquierda” y ella más “a la derecha”?

-Somos ambos candidatos no forzados; representamos las dos grandes corrientes que tiene hoy el partido y somos los suplentes en el Senado de nuestros respectivos líderes. Tenemos también un común denominador que es el Partido Nacional. Ella tiene el apoyo de sectores herreristas y en mi caso de grupos que vienen del wilsonismo.

-¿Tiene Alianza Nacional dinero como para solventar su campaña?

-No voy a recibir ningún apoyo financiero de Alianza sino que voy a buscar mi propio financiamiento a través de una comisión de finanzas. El propio Larrañaga ha señalado recientemente que las arcas partidarias están exhaustas.

-El Partido Nacional no está, hace mucho, en las preferencias de los montevideanos. ¿Cómo piensa encarar esta adversidad?

-El Partido Nacional no ha estado en las preferencias de los montevideanos pero lo ha estado mucho más en las nacionales. Hay un público que oscila entre distintos partidos y se inclina según sea la oferta electoral. Aquí no hay resultados predeterminados. Me resulta muy alentador lo que ocurrió en Chile: si después de 20 años de buenos gobiernos de izquierda, ésta fue desplazada del poder esto puede ocurrir después de 20 años de malos gobiernos del FA.

-¿Cree que no va a tener problemas en coordinar con un gobierno del Frente Amplio?

-No creo que suponga ningún problema. Hay muchas experiencias buenas en este sentido.

-¿Va a bajar impuestos?

-No lo sé, dependerá. Los impuestos tienen una cierta rigidez. Creo, por ejemplo, que hay que ir a un análisis de los aforos de los automóviles y seguramente allí bajaría el peso de la recaudación por la patente, pero esto tendría como contrapartida lógica que muchos automóviles volverían a Montevideo pagando sobre un valor real y no sobre algo totalmente exagerado.

-El personal de la IMM ¿está sobredimensionado?

-No estoy en condiciones de decirlo y no tengo estudios aún sobre el tema. Sin embargo, en línea con lo que ha dicho el presidente electo, quiero que la primera instancia de la reforma del Estado se realice en la IMM. Si le preguntamos a los ciudadanos qué oficinas públicas funcionan mal seguramente dirán que la Intendencia es una de ellas. Es una excelente oportunidad para que la primera experiencia de reforma del Estado la hagamos con el presidente electo en la IMM. Espero una interacción muy estrecha con el gobierno nacional.

Alejandro Nogueira para El País

Trabajo y educación, como herramientas para enfrentar la pobreza y la indigencia

Octubre 2, 2009  
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larranaga5“El Partido Nacional ofrece certezas, previsibilidad, equipos, garantía de buen gobierno y posturas racionales en cuanto a lo que la gente requiere en materia de trabajo, salud, educación y seguridad pública”, afirmó el candidato nacionalista a la Vicepresidencia de la República. El Senador Jorge Larrañaga dijo a La Democracia que “el Frente Amplio va a seguir hasta el último minuto, hasta la raya final, tratando de rebajar el diálogo político”. Agregó que el senador Mujica se olvida que hay un día después, que será el lunes 30 de noviembre cuando habrá que enfrentar las promesas y cumplirlas. Advirtió que quién no respeta pierde autoridad y mal puede pretender ser presidente y representar a todos los uruguayos.

Por Aníbal Steffen

¿Tiene recuerdo de otra campaña que se haya desarrollado con tal grado, de agresividad?

Lo que yo nunca había visto es que un Presidente de la República calificara de estupideces los dichos de un candidato a la presidencia de su propio partido. Esto es de Ripley, como decíamos hace muchos años; es insólito; realmente después de esto yo creo que la campaña del senador Mujica esta de alguna forma vulnerada desde la Presidencia de la República. Además, increíblemente, la candidatura de Mujica aparece intervenida por el propio Frente Amplio que advirtió la profundidad y las consecuencias de los dichos del senador Mujica en “Pepe Coloquios” y en el reportaje de La Nación.

¿No cree que la campaña está excesivamente centrada en la crítica personal al adversario?

Esta campaña se ha desnaturalizado y se ha centrado en los agravios, yo creo que por responsabilidad prevalente del Frente Amplio y del senador Mujica.
Al otro día de la elección interna, la fórmula del Frente Amplio arrancó una campaña de descalificación contra todo lo que era oposición. Contra los candidatos del Partido y contra todo el Partido Nacional. Y en esa carrera loca hacia el disparate, el premio (la Gran Copa del disparate) va a ser ganado por el Frente Amplio y por su candidato. Es preocupante porque en esta carrera queda por el camino, no sólo el respeto a los candidatos, sino el respeto por la gente. Yo percibo que la gente está harta de ver como los políticos se pelean arriba, mientras abajo se sufre, se espera y se desespera.
Termina siendo una campaña a nivel del zócalo; en el barro de la porqueriza, en el costado de la banquina, lo cual me parece que no le aporta nada al sistema político uruguayo, que siempre se ha elevado por encima de sistemas políticos de otros países, algunos vecinos, como un diferencial de la cultura política uruguaya.
El senador Mujica se olvida que hay un día después, que será el lunes 30 de noviembre cuando se sepa quién es el presidente, cuando se sepa cómo estarán conformadas las cámaras. Los políticos, el día después, nos tenemos que abocar nada más ni nada menos que a lo más duro, que es enfrentar sus promesas y procurar darles cumplimiento.

¿Cómo hará el Partido Nacional, después de la elección, para restañar heridas, tender puentes y generar el clima apropiado para desarrollar un buen gobierno?

En primer lugar, el país de la confrontación es consecuencia de una forma y de una estrategia de trabajo político del Frente Amplio. Lo fue durante veinte años dividiendo a la sociedad uruguaya entre buenos y malos para obtener lo que era su utopía, que era ganar. Lo lograron en 2004. Pero desde el gobierno siguieron apostando a la división y a la confrontación.
Acuérdese cuando Vázquez calificó de opositores a medios de prensa y también calificó a los productores, a los partidos de oposición, etc.
Ahora, el Frente Amplio reedita la estrategia confrontativa en un intento por mantener el poder. Esta es la estrategia del Frente Amplio, con un agravante: El Frente de Mujica no va a ser el Frente de Vázquez, en un hipotético triunfo de la izquierda. Por el contrario. No va a tener los equilibrios y los frenos de Vázquez, los equilibrios y los frenos de los sectores más moderados del Frente Amplio, porque sería un gobierno con una mayoría del MPP y de los sectores más radicales de la izquierda.
La consecuencia sería la radicalización de un hipotético gobierno del Frente Amplio. Una fuga hacia el populismo facilista, que cultiva la cultura del pobrismo para justificar los males de la sociedad y establecer la confrontación y la división entre los integrantes de la sociedad uruguaya.
Ese es el panorama ante un hipotético triunfo del Frente. Pero eso no va a suceder, porque va a ganar el Partido Nacional.
Creo que el Frente Amplio va a seguir tirando morterazos hasta que comience la veda el 23 de octubre y después a partir del lunes 26 de octubre hasta el 29 de noviembre. Ojalá me equivoque, pero creo que el Frente Amplio va a seguir hasta el último minuto, hasta la raya final, tratando de rebajar el diálogo político.
No obstante eso, el Partido Nacional postula el pacto nacional, está dispuesto a convocar a todos y va a otorgar legítimamente participación a los partidos de la oposición en los entres autónomos y en los servicios descentralizados, va a convocar a un diálogo democrático, vamos a procurar, como ya se lo hemos adelantado al PIT CNT, una aproximación para trabajar por más y mejor trabajo y vamos a buscar construir las políticas nacionales permanentes que el país tanto precisa.

¿Para qué áreas concretas serían esas políticas nacionales?

Trabajo, educación, desarrollo nacional integral pensando en el Interior, que es una propuesta de neto cuño wilsonista y de lo cual hemos hablado en LA DEMOCRACIA en más de una oportunidad. Y fundamentalmente, también en el tema de la seguridad ciudadana constituida en el principal problema de los uruguayos.

En un escenario político aparentemente dividido en mitades, la elección parece estar en manos del pequeño porcentaje de votantes indecisos. ¿Qué le diría usted al indeciso? ¿Por qué debería votar al Partido Nacional?

El Partido Nacional le ofrece certeza y previsibilidad, oferta que no puede realizar el Frente Amplio. Ni certeza en el rumbo del país, ni previsibilidad democrática, porque no hay certeza en cuanto a su pensamiento en temas centrales. ¿Qué piensa Astori en cuanto a que la tierra pertenezca al Estado y éste sea arrendador, como quiere Mujica? ¿Qué piensa el senador Astori de lo que dijo Mujica y de lo que dijo el prosecretario de la presidencia con respecto a que las sociedades anónimas al portador no existan más? ¿Qué opinan tanto Mujica como Astori sobre la campaña que lleva el Partido Comunista para la creación del Frigorífico Nacional? Son temas centrales. ¿De que certeza van a estar hablando? ¿Que inversiones van a proteger si nada menos que de su candidato a la presidencia pone en duda el derecho de propiedad?
Y no es la primera vez, porque no olvidemos que proponía impulsar una asamblea nacional constituyente que solamente estaba justificada, según su pensamiento, para discutir el derecho de propiedad.
Entonces, no ofrecen certezas. Pero tampoco previsibilidad. Nadie que descalifique de la forma como se hace desde el Frente Amplio, con aviesas y permanentes intenciones, puede lograr autoridad. Porque el que no respeta, pierde la autoridad. Quien no respeta y pierde la autoridad, mal puede terminar pretendiendo aspirar a ser el presidente de todos los uruguayos, a representar a todos los uruguayos.
En cambio, el Partido Nacional ofrece certezas, previsibilidad, equipos, garantía de buen gobierno, posturas racionales en cuanto a lo que la gente requiere en materia de trabajo, de salud, de educación, de seguridad pública.
Creo que estos elementos van a ser decisorios y en la conformación de los indecisos y en lo que piensan esos ciudadanos, van a inclinar el voto de este sector de compatriotas a favor del Partido Nacional y en contra de la opción frentista.

¿En estos 30 días finales, como candidato a la vicepresidencia, usted va a jugar un rol específico en la campaña?

Básicamente, la fórmula va a continuar de manera prioritaria en la línea de las propuestas. Creemos que es la forma de prestigiar la actividad política y no seguir en estos dimes y diretes que vulgarizan la democracia.
En cuanto a los papeles en la fórmula, yo voy a poner el énfasis en el área social, en el desarrollo nacional integral, en el desarrollo local, en los temas vinculados a la seguridad que me parecen muy importantes. Además vamos a incrementar la militancia, la mística. Desde mi sector Alianza Nacional, le podemos aportar mucho y muy bueno al Partido, en cuanto apensamiento de centro, a pensamiento wilsonista, en cuanto a perfil social, a equipos, porque tenemos realmente un excepcional equipo de hombres y mujeres, una excepcional lista al senado que, votando bien Alianza nacional, seguramente va a hacer una enorme contribución al triunfo del Partido Nacional.
También continuaremos contribuyendo a la unidad del Partido, como lo hicimos hemos demostrado en los hechos el 28 de julio cuando construimos la fórmula del abrazo, la fórmula de la unidad, la fórmula por encima de los cargos y de los repartos, con una coherencia de pensamiento, y con la intención de construir un gobierno auténticamente nacional a partir de un pacto que convoque a todos los uruguayos.

¿Cuáles considera los ejes centrales de la propuesta del Partido Nacional?

Los aspectos centrales de nuestra propuesta por un Uruguay independiente, justo y próspero, se centran en el trabajo y en la educación, como herramientas para enfrentar la pobreza y la indigencia. Y en este sentido es importante destacar las políticas para la juventud.
Siempre hemos dicho que queremos que los jóvenes sean los hijos de una patria que nace y no los padres de una patria que muere. Y las políticas activas para el empleo, para la educación de nuestros jóvenes, es fundamental.
Como herramienta de educación, creemos en la escuela de tiempo completo. Es una insistencia que desde Alianza Nacional incorporamos a la propuesta partidaria. Queremos llegar a 500 escuelas de tiempo completo. Solamente tenemos 130.
Esto va a atacar las vulnerabilidades sociales. Las cifras son elocuentes. El 50% de los niños de nuestro país nacen en hogares pobres. Este es un condicionamiento y una falta de igualdad de oportunidades terrible para la vida futura de estos niños. No basta, entonces, una computadora. Es necesario custodiar también la función alimenticia aparte de la educativa, la sanitaria y la de contención familiar.
Queremos poner el énfasis en la seguridad pública. Allí, el aporte que hicimos fue la propuesta de una Guardia Nacional Republicana que insistimos permanentemente en ella porque creemos que es un instrumento para reestablecer el principio de autoridad. Que se complemente con la designación de un Ministro del Interior que tenga la inteligencia, la aptitud y la determinación de enfrentar la inseguridad combatirla con eficacia, y no como ha pasado en este gobierno frentista.
Otro de los ejes centrales es el desarrollo del Interior que para mí ha sido y seguirá siendo un gran desvelo. Me parece que la pobreza del Uruguay de hoy se explica en gran medida por la ausencia de políticas poblacionales, como lo denunciara Wilson hace más de 30 años.
El Uruguay no ha tenido políticas poblacionales y esto ha hecho que 700 mil uruguayos, en los últimos 20 años, hayan cambiado el lugar físico de residencia. Hay una doble expulsión urbana y rural que ha sido la piedra fundacional de la guetización de la pobreza, de la infantilización de la pobreza y del crecimiento de los asentamientos marginales que aumentan la brecha social entre los uruguayos.

¿Cómo se frena ese fenómeno?

Con desarrollo integral, que pasa por reestablecer el principio de igualdad de oportunidades entre los uruguayos de cada rincón del país, sobre la base del empleo, sobre la base de la educación, del acceso a la salud y también de las obras de infraestructura necesarias para construir mejores condiciones de vida.
Ese es el desarrollo de una sociedad con equidad, con inclusión, con igualdad, con justicia, por la cual luchaba Wilson y que nosotros hemos tomado con mucha fuerza porque creemos en esas ideas. No para utilizar la figura del último gran caudillo del Partido Nacional, sino para mantenerlo vivo en el recuerdo de la gente, a través de llevar sus ideas a la ejecutoria del gobierno.

Hace algunos días, el Dr. Lacalle dijo que, a falta de ideas propias, el Frente Amplio le estaba copiando ideas a usted. ¿A qué se refería concretamente?

Pero, veamos: Guardia nacional. Dijeron que era mala, que era una idea equivocada; ahora están de acuerdo.
Segundo: Escuelas de tiempo completo. En este período prácticamente no las han creado, salvo algunas, muy pocas. De 2.180 escuelas tenemos solamente 130 escuelas de tiempo completo. Ahora prometen hacerlas.
Tercero: Universidad pública del Interior. El proyecto del diputado Javier García que tiene más de dos años, duerme en el cajón. Ahora, milagrosamente aparece en las bases programáticas del Frente Amplio.
Cuarto: Pacto Nacional. Lo dijimos nosotros. También lo dijo el Dr. Lacalle. Ahora lo quieren. Tuvieron cinco años para llevar adelante un pacto nacional y no lo concretaron. Ni siquiera permitieron a la oposición ingresar en los entres autónomos y servicios descentralizados. No advirtieron que el grito de la oposición hace aprender más al gobernante que la lisonja del compañero.
Y no vale la pena seguir. Son los contrasentidos de una fuerza política que no sabe a dónde va. Por eso, un hipotético gobierno del Sr. Mujica solamente le puede agregar incertidumbre al Uruguay.
El otro día me preguntaron si consideraba relevante dónde vive Mujica. Y respondí que no. El problema es cómo nos va a hacer vivir a todos los uruguayos el Mujica presidente si lograra ganar la instancia electoral. Eso es lo relevante: cómo un gobierno puede transformar la vida de la gente.

¿Cómo ve la campaña electoral en Montevideo, que suele ser la pata débil del Partido Nacional?

En la elección de 2004, se hablaba de Montevideo como la pata débil del Partido Nacional. Y El Partido tuvo el 25% de los votos de la capital. Uno de cada cuatro habitantes de Montevideo terminó votando al Partido Nacional. Yo creo que vamos a crecer y vamos a pasar a ser poco más de la tercera parte de los habitantes de Montevideo.
Alianza Nacional tiene dos grandes expresiones. La lista 2004, que es el nucleamiento de muchos sectores de compañeros y compañeras, y otro tanto acontece con la lista 2009. Y vamos a contribuir fuertemente en Montevideo, como va a contribuir Alianza Nacional en todo el país con su propuesta de Senado renovador, con experiencia, con calidad en su integración, con personas de pensamiento moderno, mirando el porvenir y constituyéndonos en un pilar básico para ganar la elección de octubre y la de noviembre.
A Montevideo lo estamos trabajando, estamos luchando y vamos a tener una candidatura de Alianza Nacional a la Intendencia municipal de Montevideo para las elecciones municipales, aparte de otras candidaturas que pueda tener el Partido Nacional. Creo que la frustración que genera la Intendencia a la población montevideana se va a juntar con la frustración que genera el gobierno nacional y me parece que esa combinación nos va a dar un incremento muy fuerte en nuestra presencia en las urnas en el departamento de Montevideo.

El Prosecretario de la Presidencia y hermano del Presidente Vázquez descalificó la propuesta del Partido Nacional en materia de sociedades anónimas, afirmando que con ello se favorecería al narcotráfico. ¿Como cayó una acusación tan grave?

Es un disparate jurídico y político. Es un mandado que está haciendo el prosecretario de la presidencia, quien advirtiendo la entidad del daño que le generó a la candidatura frentista el término que utilizó su hermano para descalificar expresiones del senador Mujica, quiso equilibrar las maletas saliendo a atacar desde el gobierno al Partido Nacional. Es una prueba más de que el gobierno quiere incidir en la campaña.
De manera que yo emplazo al señor prosecretario de la presidencia, para que le diga a su hermano que presente un proyecto de ley en la Comisión Permanente, derogando las sociedades anónimas al portador. Tienen tiempo y mayorías parlamentarias para hacerlo. No lo hicieron durante cuatro años y medio. Le quedan cuatro o cinco meses hasta que se vayan. Bueno, yo no lo voy a votar, porque pienso que es una solución equivocada. Pero me gustaría saber qué piensa el senador Mujica. Y también me gustaría saber qué piensa Astori sobre las sociedades anónimas al portador.
Lo único que nosotros pretendemos es que el actual régimen se constituya en un instrumento jurídico que, con los controles del caso, se pueda extender también a la propiedad de la tierra.

Fuente: La Democracia

Carlos Moreira (PN): el FA no supo ejercer el principio de autoridad

Septiembre 2, 2009  
Archivado bajo Entrevistas

moreiraEl senador de Alianza Nacional Carlos Moreira sostuvo que la administración frenteamplista exhibió una “indulgencia manifiesta” y que, como contrapartida, la seguridad pública y el reestablecimiento del principio de autoridad serán prioridades en un eventual gobierno de Luis Alberto Lacalle. Entrevistado por En Perspectiva, el legislador propuso aplicar penas alternativas para delitos de baja peligrosidad y delincuentes primarios, endurecer algunas penas relativas a los menores infractores y emitir bonos de deuda pública con un destino específico para atender la inversión en materia de seguridad. Además, ahondó en el proyecto de creación de una guardia republicana, consideró que es necesario construir cárceles más pequeñas y aseguró que hay que “eliminar” el Interj.

(emitido a las 8.59 hs.)

EMILIANO COTELO:
Cuando faltan menos de dos meses para las elecciones, la seguridad pública ocupa buena parte de los discursos de los candidatos.

Todos los días gobierno y oposición hablan del tema, cruzan acusaciones sobre las causas que llevaron a la situación actual y debaten sobre qué hay que hacer para enfrentar el problema.

La semana pasada el Partido Nacional (PN) presentó su programa de gobierno, que incluye una serie de propuestas en materia de seguridad pública. Cambios en leyes, aumentos en las penas, construcción de nuevas cárceles y modificación de la normativa sobre menores infractores son algunas de las iniciativas que promueve la fórmula integrada por Luis Alberto Lacalle y Jorge Larrañaga.

Para conocer el alcance de estos planteos, vamos a conversar en los próximos minutos con el senador de Alianza Nacional (AN) Carlos Moreira, ex subsecretario del Interior y uno de los referentes del PN en este asunto.

***

EC – El capítulo “Seguridad publica” del programa del PN comienza con la idea de “aplicar políticas firmes y asignar suficientes recursos para combatir el avance de la delincuencia”. Y a esos efectos se enumera una serie de acciones, la primera de las cuales es: “Rescatar el principio de autoridad como obligación ineludible del gobierno”. Es un concepto que figura permanentemente en los discursos de los dirigentes blancos.

CARLOS MOREIRA:
Sí, el doctor Lacalle particularmente, y también el doctor Larrañaga, hace especial hincapié en ese tema.

EC – ¿Qué quiere decir eso de que un gobierno del PN se propone “restablecer el principio de autoridad”?

CM – Porque ese principio de autoridad y esa firmeza que deben exhibir los responsables de la seguridad pública y los integrantes del Poder Ejecutivo se traduce también en el discurso y en la acción. Recuerdo como hecho en ese sentido de signo inverso algunas declaraciones del ex ministro Díaz, cuando aquellas manifestaciones en la calle en las que se rompían vidrieras y se tiraban bombas molotov y la policía no intervenía porque el ministro decía que había que evitar un mal mayor, la policía pasivamente dejaba hacer porque si intervenía podía haber algún incidente de violencia. La policía tiene que prevenir, tiene que disuadir y después tiene que reprimir. Esa exhibición de tolerancia, de indulgencia manifiesta no es propia de un principio de autoridad bien ejercido. Ejercer el principio de autoridad es impedir, por ejemplo, que un senador de la República se lleve menores en una camioneta del INAU y le dé órdenes a la policía de no intervenir. Eso es negar el principio de autoridad. Ha habido un discurso de este gobierno de izquierda, sobre todo al inicio, liberando presos, permitiendo ese tipo de cosas que son la negación de una autoridad bien ejercida. Decimos autoridad dentro de la Constitución y de la ley, no decimos arbitrariedad.

EC – ¿Cómo se traduce esto en la práctica? Supongamos que el PN se hace con el gobierno y asume el 1º de marzo; ¿qué hace el 1.º o el 2 de marzo en esta dirección? ¿Qué señal da?

CM – Una señal de respaldo total al instituto policial, de respaldo total a su ministro del Interior, a su jefe de Policía, a sus directores nacionales para que apliquen, por ejemplo, el nuevo Código de Procedimiento Policial, que prevé determinados tipos de detenciones; que aplique el Código Penal en lo que refiere a las faltas; hay todo un capítulo de faltas que prácticamente no se aplica. Ahí también tiene que ver la justicia, porque uno ve gente que causa desorden en las calles en estado de ebriedad, pintando grafittis obscenos, gente perturbando el orden público, y la policía no interviene, muchas veces deja correr. Y eso provoca en mucha gente una verdadera sensación de indefensión, de que está todo bien, de que todo se puede hacer.

EC – ¿Eso es responsabilidad de la policía o de la justicia? Porque usted mencionó que la justicia tiene algo que ver.

CM – La justicia tiene su parte de responsabilidad, porque normalmente esos tribunales de faltas dejan pasar el plazo sin aplicar sanciones de multa o prisión equivalente, entonces no existe el capítulo de faltas del Código Penal.

EC – Y ¿qué puede hacer el gobierno, el Poder Ejecutivo para que la justicia modifique esa conducta?

CM – Hay que coordinar con el Poder Judicial, que es un poder independiente del Estado. Y hay un reclamo de la población en ese sentido. Por ejemplo, el manejo del Instituto Técnico de Rehabilitación Juvenil (Interj) es absolutamente caótico, lo sabe todo el mundo en Uruguay. El padre Mateo Méndez se fue hablando de la corrupción, del corporativismo y del caos existentes en el INAU, donde estos menores infractores, muchos de alta peligrosidad, entran y salen como perico por su casa.

EC – Los problemas de orden en el Interj no empezaron en este período de gobierno.

CM – No, pero se han multiplicado en este período de gobierno, es motín, tras motín, tras motín; fuga tras, fuga, tras fuga. El Código de la Niñez y la Adolescencia, que es de reciente aprobación, de 2004, habla de privación de libertad en caso de delitos gravísimos, pero esas privaciones de libertad no existen, porque no existe un lugar donde el menor permanezca privado de su libertad, el menor entra y sale, entonces delinque, ingresa y a los tres días está fuera delinquiendo de nuevo. Eso también es principio de autoridad. Corregir eso, vamos a tocar la campanilla, no puede ser que la sociedad uruguaya se vea sometida a estos excesos, a estos abusos por una minoridad infractora que es cada día más peligrosa. Estamos proponiendo medidas en eso, medidas legislativas y administrativas.

EC – En el capítulo “Seguridad pública” entre las propuestas aparecen varios cambios en la legislación. En algunos casos se propone un endurecimiento de las penas y en otros penas alternativas a la prisión. ¿No es algo contradictorio?

CM – No, porque las penas alternativas no son para reincidentes, son para primarios, para delitos de menor cuantía. El tema de penas alternativas no ha funcionado. Este Poder Ejecutivo ha anunciado 10 veces que va a mandar un proyecto de penas alternativas, que creo que ingresó hace un mes y medio y no va a ser aprobado en esta legislatura. Las penas alternativas son buenas, porque no mezclan delincuentes habituales y reincidentes con primarios de baja peligrosidad, permiten que con trabajos comunitarios la gente pueda rehabilitarse, que es también un tema esencial, la rehabilitación del delincuente primario de baja peligrosidad. Tampoco podemos perder las esperanzas de que todos los que delinquen vuelvan a hacerlo. Tenemos que bajar esos coeficientes de reincidencia, y por ahí hay que trabajar muchísimo.

EC – ¿En qué casos se iría a las penas alternativas? Algunos ejemplos.

CM – Por ejemplo en un delito como el hurto, un delito menor, un delito de lesiones, los delitos que agreden bienes jurídicos pero no con la nota de peligrosidad que provoca alarma social como en una rapiña, un homicidio, en las lesiones gravísimas. Los delitos más leves, los que tienen pena de prisión pero son excarcelables, admiten la libertad provisional. Para ese tipo de delito, y sobre todo si se trata de delincuentes no reincidentes, ya hay una ley de Penas Alternativas. Lo que pasa es que se aplica poco porque hay que hacer participar al Estado en estas cosas, por ejemplo a los gobiernos departamentales para tareas comunitarias, a algunas empresas públicas, para que estos delincuentes aprendan a trabajar, se rehabiliten y vuelvan a la sociedad como ciudadanos de primera categoría. Eso es muy importante. De la misma forma que quizás habría que penalizar con más severidad hechos horribles que a veces pasan, como homicidios múltiples. Ahí sí, aunque tenemos penas bastante severas que pueden llegar a privaciones de libertad de hasta 45 años.

EC – ¿Cuál sería la idea en este caso? ¿Por qué aumentar las penas?

CM – Yo no soy muy partidario de aumentar penas porque ha quedado demostrado que en general no rinde demasiado. Quizás en algunos casos. Por ejemplo, el otro día se planteaba tener agravantes para determinadas modalidades delictivas, por ejemplo rapiñas en unidades de transporte colectivo de pasajeros, que causan una verdadera alarma social porque van los ómnibus llenos de gente y someten a los pasajeros a un peligro, donde puede haber varias muertes y se expone a muchas personas al peligro de sufrir lesiones gravísimas o perder la vida. Hay que hacer un proyecto de ley, proponerlo y aprobarlo. Ahora tenemos dos comisiones, una que está estudiando la reforma del Código Penal y otra que está estudiando la reforma del Código del Proceso Penal, que todavía no han terminado su trabajo. Eso es otro déficit de este gobierno.

EC – Justamente, ¿cómo se logra que iniciativas como las que usted está resumiendo avancen, se concreten? ¿Qué tipo de acuerdos parlamentarios requieren?

CM – Acuerdo va a haber que lograr, a ningún uruguayo le escapa el hecho de que el próximo gobierno no va a tener mayoría legislativa. En esa materia de seguridad pública hay que tratar de consensuar soluciones porque tiene que haber por lo menos una suerte de política de Estado, en aspectos mínimos como estos nos tenemos que poner de acuerdo. Lo hemos hecho en este período en algún caso, por ejemplo con el Código de Procedimiento Policial, que para mí es un buen proyecto de ley que se modificó en su proceso legislativo, se mejoró, y lo votamos todos los partidos políticos. Lo bueno sería que este tipo de soluciones legislativas fueran objeto y fruto del consenso y del acuerdo de todas las fuerzas políticas, porque eso les brinda mucha mayor posibilidad de aplicación efectiva.

EC – ¿Es factible que esto sea una política de Estado, teniendo en cuenta lo duro que ha sido el debate, la polémica permanente, el enfrentamiento político constante que en torno a estos asuntos hemos visto en estos años?

CM – Yo no digo que el problema de la seguridad pública se haya iniciado con este gobierno, sería tonto afirmar eso, pero este gobierno ha hecho muy poco por mejorar un estado de situación que se agrava año a año. Entonces hemos criticado algunas cosas, es cierto, con dureza, pero nunca se nos llevó el apunte. Desde el año 2005 estamos reclamando la construcción de nuevas cárceles; el ex ministro Díaz decía que no eran necesarias nuevas cárceles, que había que liberar presos; liberó 800 y pico de presos y ahora en las cárceles hay más de mil presos más que los que había. Se equivocó, hizo un cálculo que no le resultó adecuado, y recién hoy se están haciendo licitaciones para construir nuevas cárceles o nuevos módulos en algunas cárceles viejas, y para trasladar presos a unidades militares, cuando con el doctor Larrañaga hace un año y medio le propusimos a la ministra del Interior y al ministro de Defensa llevar presos a Punta de Rieles, pero como lo pedía el doctor Larrañaga no se lo atendía. Recién ahora el presidente de la República en el mes de marzo le dio 15 días perentorios a la ministra Tourné, antes de cesarla en el cargo, para trasladar los presos a Punta de Rieles. Todavía estamos esperando y los presos van a ir a Punta de Rieles a mediados del año que viene.

EC – Mi pregunta es: teniendo en cuenta el enfrentamiento político que ha habido en esta materia, al punto que en el Frente Amplio (FA) se denuncia que la oposición no le ha dado tregua en materia de seguridad pública, ¿es posible pensar en acuerdos, en políticas de Estado en un nuevo período de gobierno?

CM – Siempre es posible pensar en acuerdos en la medida que un gobierno muestre eficiencia, velocidad en la respuesta a algunos problemas que hoy la ciudadanía demanda con una nota de urgencia absoluta. Porque hoy ya no es un problema de los partidos políticos, esto cruza horizontalmente a la sociedad uruguaya, hoy usted será frentista, independiente, blanco o colorado, todo el mundo reclama seguridad. Es el reclamo de la gente, fíjese que hay gente que mide la opinión de los uruguayos y dice que el principal problema es la seguridad, antes que el empleo. Es increíble que Uruguay esté viviendo eso. Es una exigencia que nos viene desde la sociedad hacia los partidos políticos. Este gobierno del FA en esto ha dado una respuesta mala, han rotado ministros. El actual ministro el otro día concurrió voluntariamente a la Comisión de Seguimiento del Sistema Carcelario con una actitud diferente, de discreción, de aceptar cosas, pero es un ministro de transición, a este gobierno le quedan pocos meses. Se ha fallado en la elección de los responsables al frente del Ministerio del Interior en esta materia.

***

EC – El doctor Carlos Moreira es senador de la República y dirigente de AN, PN. Entre 1990 y 1993 fue subsecretario del Interior durante el gobierno del ex presidente Luis Alberto Lacalle; entre 1995 y 2005 fue intendente de Colonia, y tuvo un período como diputado por Colonia entre 1985 y 1990.

***

EC – En el programa de gobierno del PN en el capítulo “Seguridad pública”, hay propuestas para menores infractores. Por ejemplo, se habla de cambiar los criterios de imputabilidad penal según las edades. De esto se fueron divulgando trascendidos y distintas ideas durante varios meses; ahora hay una formalización del planteo. ¿Cómo es?

CM – El Código de la Niñez y la Adolescencia establece un sistema de responsabilidad penal juvenil para los adolescentes infractores, los jóvenes infractores de entre 13 y 18 años. Se puede aplicar una serie de medidas que van desde medidas como reclusión abierta, reclusión cerrada, medidas cautelares, presentación a la autoridad, entrega a los padres, hay todo un capítulo de sanciones en esa materia. Lo cierto es que este código establece dos tipos de delitos: delitos graves y delitos gravísimos, y si un menor infractor de entre 13 y 18 años comete un delito gravísimo puede ser privado por su libertad por el juez de menores, el juez de adolescentes, por un plazo de hasta cinco años. Nosotros proponemos que cuando se cometen delitos gravísimos –homicidio, rapiña, secuestro, extorsión, tráfico de estupefacientes– en la franja etaria de entre 16 y 18 años la privación de libertad pueda elevarse de cinco a 10 años. Por supuesto que cumpliéndose en establecimientos de reclusión que no son los de los mayores de edad, no mezclar delincuentes juveniles con delincuentes mayores. Es un aumento de la pena privativa de libertad en eso, pero manteniendo la competencia de la justicia de menores, no llevándolo a la justicia de mayores, no llevándolo a los mínimos y máximos que manda el Código Penal, porque eso sería darles un tratamiento igual al de los mayores. Por otra parte, también proponemos algo que el propio Poder Ejecutivo propuso en su momento, que es penar la tentativa en caso de delito grave.

EC – ¿Cómo es esto?

CM – La tentativa de hurto, por ejemplo, que es el delito más común cometido por menores –también cometen rapiñas y otros delitos–, hurtos de automóviles y cosas, descuidistas que andan en la calle. Si hoy un policía encuentra a un menor con el motor prendido robándose un auto no lo puede ni apercibir porque la tentativa de hurto no está penada, no puede llevarlo al juzgado. Eso es absurdo, entonces proponemos que la tentativa y la complicidad –porque tampoco la complicidad se pena–, en el caso de esos delitos graves, que son más bien leves que graves, también se pene, si no, es una fiesta todo el día y usted ve grupitos de chicos que están esperando la oportunidad para robar en un comercio, para entrar. No ya para rapiñar sino para hurtar simplemente. Eso hay que penalizarlo.

Y además, una cosa fundamental para este tema de la minoridad infractora es eliminar el actual Interj, que es un caos. Hay que crear un nuevo instituto de rehabilitación que cuando haya que privar de libertad a los menores los prive, porque el Código de la Niñez dice que deben ser privados de su libertad en lugares que aseguren su permanencia en el recinto. Privación de libertad es privación de libertad, no es libertad ambulatoria, porque se cometen delitos gravísimos, de repente un chico de 17 años tiene una manifiesta peligrosidad, la gente lo sabe, entonces no podemos tolerar más esto, que sea un cielo abierto y que entren, salgan, hagan lo que quieran, hagan motines, huelga de funcionarios, que no admitan más de tantos menores en la Colonia Berro. Eso hay que cambiarlo.

EC – ¿Este instituto nacional de rehabilitación juvenil estaría fuera del INAU, sería una institución nueva que incluso contaría con infraestructura nueva? Porque ¿dónde se consiguen edificios que aseguren la reclusión de estos jóvenes?

CM – Por supuesto que esto no se puede hacer en tres días, no hay duda. Seguramente en el Interj existen funcionarios capaces, honestos, que pueden utilizarse, pero va a haber que poner muchos más técnicos, porque ahí tiene que haber, además de reclusión, programas de rehabilitación; no debemos perder la esperanza de que estos muchachos se rehabiliten, porque son muy jóvenes todavía. Entonces técnicos, más técnicos, y después funcionarios que se encarguen de las tareas, de mantener el orden, la tranquilidad, especializados en ese tema. La sociedad tiene que hacer un gran esfuerzo, porque hoy esta minoridad infractora es un azote.

EC – Le preguntaba en particular por los edificios, los locales.

CM – En el programa no está el detalle, pero habrá que hacer locales adecuados o reciclar algunos locales del Estado para este fin. Tampoco son tantos, estos jóvenes son entre 200 y 300, entonces tratando de ser eficientes y tener una respuesta rápida eso es perfectamente posible y no necesita una inversión tremenda. Se puede hacer. Recuerdo que en el año 90 lo intentamos con el viejo penal de Miguelete, aunque en ese momento había una minoría infractora mucho menor que la actual. ¿Recuerda al Pelado, aquel famoso delincuente juvenil que mató a dos o tres personas en un comercio, que era un símbolo de la minoridad infractora de esos tiempos? Esa fue una experiencia; no le digo el viejo penal de Miguelete porque está en el centro de Montevideo, pero se puede.

***

EC – En el programa del PN se habla de mejoras sustanciales en el salario policial, y también de dar vivienda digna a los efectivos policiales. ¿A cuánto se busca llevar el sueldo?

CM – Hoy tenemos un grave problema en la policía, no solo en lo que hace a las asignaciones en materia salarial, que se aumentaron en este gobierno -tenemos que reconocerlo-, pero hay que aumentarlo mucho más, porque uno de los problemas que tiene hoy la policía es el famoso 222. Estos servicios prestados al Estado en sus distintas reparticiones o a particulares para servicios de seguridad en variadas actividades prácticamente tienen a los policías, sobre todo a los de Montevideo y el área de metropolitana y de Maldonado en especial, trabajando ocho horas más, trabajan 16 horas por día. Eso los hace estar agotados, y a veces están mucho más atentos en su función de 222 que en su función de policías. Eso crea una duplicación de funciones en la policía para permitir sobrevivir que tenemos que solucionar. Proponemos salarizar ese 222.

EC – En este período de gobierno ya se ha ingresado en una regularización del 222.

CM – Sí, lo que se hizo en este período de gobierno fue que el 50% del 222 aporte montepío y sirva para el cómputo del haber jubilatorio. Eso se puso cuando se modificó la ley de Retiros Policiales; yo estuve en contra porque dentro de seis o siete años, pasado un período de transición, el sistema de retiros policiales va a ser igual al sistema común de los ciudadanos, y creo que la función del policía es muy diferente, esencial y cualitativamente, de la de cualquier otro funcionario público. Como compensación, el Estado paga el 50% del montepío, y todo va a servir para el cómputo jubilatorio. Pero un policía no puede trabajar 16 horas por día, porque no puede ser eficiente, entonces hay que incorporar eso a su salario. La contrapartida es que si usted va eliminando el 222, lo incorpora al salario del policía y le exige más al policía en su labor de policía, puede hacer crecer el ingreso de las empresas de seguridad privadas, que pagan IVA, pagan impuesto a la renta; por ese lado tiene ingresos que van a compensar lo que presupuestalmente le a va a tener que asignar al sueldo del policía.

EC – Usted concibe que esas horas que dejarían de hacer los funcionarios policiales en 222 se harían por el lado del sector privado.

CM – Claro, porque el sector privado de la seguridad ha aumentado extraordinariamente en estos años.

EC – Paga salarios muy bajos.

CM – Sí, pero para eso están los Consejos de Salarios, para eso está la negociación colectiva, se acaba de aprobar un proyecto ahora. Eso correrá por la vía común. Evidentemente tienen que ganar más, se pagan salarios muy bajos, pero hay 93 empresas de seguridad privada, hay más o menos 15.000 personas trabajando en la seguridad privada hoy, y eso es porque la policía no da abasto con este tema de la inseguridad, por algo ha crecido este sector. Es un sector que tiene que pagar impuestos, que tiene que servir también para apuntalar presupuestamente a la policía.

EC – ¿En qué plazos se puede terminar de eliminar el 222? Porque supongo que esa es una idea que comparten todos los partidos. ¿Qué tiene pensado el PN?

CM – Es una ley viejísima la del 222, creo que ahí coincidimos todos los partidos, tenemos que trabajar en eso. En este gobierno pasaron cuatro años y medio y no se hizo nada con respecto a eso, tampoco se hizo nada antes. Pero el tema ha llegado al punto límite, no puede ser.

EC – ¿Manejan algunos plazos y cifras?

CM – La Jefatura de Policía de Montevideo recibió por concepto de ingresos por 222 algo así como 22 millones y pico de dólares el año pasado, Canelones 3,5 y Maldonado 1,7 millones. Es mucha plata, estamos hablando de plata importante en esta materia. Pero yo creo que se puede compensar perfectamente, tenemos que trabajar en eso. Establezcamos un pasaje gradual año por año, y lleguemos a eliminarlo, porque a veces las circunstancias llevan, por su propio peso, a convencernos de que hay cosas que deben retribuirse bien, y si uno quiere una buena policía le tiene que pagar bien, y hoy con el avance de la actividad delictiva, con las nuevas formas de la delincuencia, con lo que hace a este campo de adicciones terrible que hace que los delitos se cometan cada vez con mayor ferocidad, a la policía hay que pagarle bien, y tenemos que invertir más, más y más, no hay ninguna duda. Porque el mundo cambió, porque las circunstancias de Uruguay cambiaron, entonces hay que destinar recursos cada vez más importantes.

EC – Por otro lado, se reforzaría la policía con efectivos provenientes de las Fuerzas Armadas; ¿esa es la idea de la guardia nacional republicana?

CM – Exacto. Hoy tenemos a las Fuerzas Armadas en funciones policíacas en el exterior, en las misiones de paz, que reciben elogios de las Naciones Unidas y de todo el mundo porque son eficientes en esos cometidos actuando bajo la supervisión de un organismo internacional. ¿Por qué no utilizar 2.000 efectivos de esas Fuerzas Armadas, los reinstruimos, les cambiamos el estatuto de funcionario público, los convertimos en policías, les pagamos bien, les equiparamos los salarios -porque los soldados perciben salarios muy bajos, salvo el que reciben en las misiones de paz, sus retribuciones son notoriamente inferiores a las de la policía- y los hacemos actuar, convenientemente reinstruidos, reequipados, como una guardia nacional republicana en determinadas actividades –no digo en todas– policíacas?

EC – ¿Qué refuerzo implican para la policía 2.000 efectivos más?

CM – Es un 10% más, deben de haber unos 21.000 policías ejecutivos en el país, algunos de los cuales no cumplen funciones ejecutivas por el efecto de esas famosas comisiones. Pero los soldados tienen instrucción, saben lo que es el mando, pertenecen a un instituto armado, hay que cambiarles un poco la cabeza, es mucho más fácil convertir a un soldado en policía que a un cartero o a un funcionario de la UTE, porque saben usar armas, saben obedecer órdenes, tienen buen entrenamiento físico y además son jóvenes.

EC – No se produciría una integración completa de estos ex soldados a la policía, tendrían un ámbito propio de actuación.

CM – En AN habíamos propuesto eso, pero hemos conciliado esta idea con el doctor Lacalle, porque ellos tenían una idea diferente y hemos llegado a un programa mixto: incorporamos esta gente, le cambiamos el estatuto, la convertimos en policía y la hacemos depender de la jerarquía de la Guardia Republicana, que hoy tiene jurisdicción departamental, es un programa presupuestal de la Jefatura de Policía de Montevideo con jurisdicción solamente en Montevideo, le damos jurisdicción nacional.

EC – ¿Qué tareas tendría esta guardia nacional republicana?

CM – Una de las tareas fundamentales es la tarea de prevención y disuasión, patrullaje, presencia policial en los barrios, en las zonas que registran mayores índices de actividad delictiva, patrullajes nocturnos, por ejemplo ahora las unidades de transporte colectivo están pidiendo policías en cada ómnibus, no le digo en cada ómnibus, pero esa Guardia Republicana con 2.000 efectivos más puede asegurar una presencia permanente que a veces evita la represión, porque si usted previene y disuade en las etapas previas a la represión se evitan muchas actividades delictivas. Y esa guardia en ese terreno, en esas tareas sería fundamental para disuadir en el combate a la distribución de la pasta base, a esas bocas de venta familiares de las que hay cientos, quizás miles en los barrios de Montevideo, de Canelones, de algunas ciudades del interior, apoyar lo que están haciendo las unidades especializadas, apoyar a las comisarías. Sería un aporte sustancial que ya está en el presupuesto nacional, habría que aumentar las retribuciones, y podrían volcarse a la calle en muy poco tiempo. Porque si creamos vacantes de policía en el próximo presupuesto quinquenal, tenemos que esperar al otro año, tenemos que llenar las vacantes, pasamos dos años y mientras tanto no hay nada. En este gobierno se crearon vacantes, pero muchas se están llenando o se llenaron el año pasado. Tenemos que actuar con la nota de urgencia que requieren las circunstancias. Y esta es una buena idea, no podemos atarnos a preconceptos, ya no podemos pensar en conspiraciones o en cosas raras respecto a las Fuerzas Armadas; esto se puede hacer y sería una cosa de sentido común y prácticamente sin costo para la sociedad uruguaya.

EC – ¿En qué consiste la idea de los bonos de seguridad pública, que también está en el programa?

CM – Esa es una idea bien nueva. Son bonos de deuda pública que se emiten con un destino específico: atender todo lo que hace a la inversión en materia de seguridad: nuevos equipamientos, patrulleros, todo lo que hace a los equipamientos de seguridad con destino específico. Sería bueno que la gente sintiera, el que compra un bono de esos –que además va a recibir interés y puede tener un plazo largo como tienen los bonos, es una nueva forma de financiamiento de las inversiones de la policía– dijera “voy a ver si se compran patrulleros, a ver qué se hace, si se hacen licitaciones, si el equipamiento existe”. Puede ser que el que compre un papel de estos del Estado sienta que está haciendo un aporte para la sociedad y hasta se sienta participante y vigile, controle si las cosas se hacen o no se hacen.

EC – Implica aumentar el endeudamiento público.

CM – Pero no en grado extraordinario. De cualquier modo, las asignaciones presupuestales también son un gasto, una inversión. Acá cambia nada más que la forma como se procesa.

EC – En vez de financiar con otro tipo de papeles de deuda que habitualmente emite el Estado, se buscaría que estos papeles específicos, con un fin específico, implicaran mayor compromiso de la sociedad a la hora de adquirirlos y de controlar.

CM – Sería estimulante para los uruguayos decir: “Voy a comprar un bono de estos, voy a tener un interés, una renta, y al mismo tiempo voy a vigilar a ver si estos equipamientos de los cuales se habla se hacen, se cumplen, son efectivos”. Es una forma de hacer participar a la sociedad en esto. Porque el uruguayo medio no sabe, ningún uruguayo lee el presupuesto nacional, lo leemos los legisladores, sabemos cuáles son las cifras destinadas a cárceles, a equipamiento, a sistemas de vigilancia electrónica, a armas, a lo que fuere. Y después informar a la gente qué se está haciendo con el producido de estos bonos.

EC – En materia de cárceles proponen crear nuevas cárceles regionales. ¿Cómo es el proceso que prevén?

CM – Hay que crear cárceles más pequeñas, no podemos tener cárceles con 3.000 reclusos, tenemos que terminar urgentemente con el hacinamiento, que provoca tragedias como la del otro día en el Compen (ex Comcar)., en la que murieron quemados, incinerados cinco presos, como consecuencia de ese hacinamiento crítico que se viene denunciado desde hace muchos años. Hay que hacer cárceles manejables, pequeñas, de 500 reclusos, no de 3.000.

EC – ¿Cómo se financiarían esas obras?

CM – Hay que asignar recursos presupuestales. Al final de este gobierno se están asignando recursos para eso, se va a construir un pabellón en Libertad, una cárcel de alta seguridad en Libertad, se va a reciclar Punta de Rieles y se va a hacer un nuevo módulo en el Compen. Pero al final del gobierno, se demoró demasiado, entonces ahora hay que invertir más en esto, sin ninguna duda, hay que terminar con ese hacinamiento carcelario, porque el problema no son solo los derechos humanos de los presos, el problema es la rehabilitación y el porcentaje de reincidencia. En las cárceles grandes, en Libertad y Santiago Vázquez, la reincidencia pisa el 70%, y tenemos 8.500 reclusos.

EC – Estamos hablando de una serie de medidas que requieren mayor gasto, cuando por otro lado se anuncia que se recortaría el gasto público.

CM – En esto no se va a recortar, esto es una inversión que hay que hacer, y por eso está en el programa. Esta va a ser una de las prioridades de la nueva administración cuando el doctor Lacalle sea presidente. Estamos firmemente convencidos de eso, hoy no hay uruguayo que no lo reclame, si estamos gastando en otras cosas, no le quiero hablar de Pluna, pero si pusimos 75 millones en Pluna, ¿cómo no vamos a poner 75 millones en el sistema carcelario de Uruguay? Tenemos que bajar la reincidencia de este 70% de las grandes cárceles uruguayas a la mitad, si no, no terminamos más con el círculo vicioso de la inseguridad. Las cárceles son escuelas para el crimen, así no progresamos nada, en esto sí hay que invertir, no hay que medir en esta materia.

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Transcripción: María Lila Ltaif para En Perspectiva

Blancos plantean rever ingreso de Venezuela al Mercosur.

Agosto 28, 2009  
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iturr

El diputado Iturralde propondrá discutir en el Parlasur la aprobación que Uruguay y otros países otorgaron al gobierno de Chávez

El diputado Pablo Iturralde adelantó que propondrá en la próxima sesión del Parlamento del Mercosur un proyecto de declaración en rechazo a prácticas del gobierno bolivariano de Venezuela, en la cual expresa una “profunda preocupación” por el “progresivo deterioro de la libertad de expresión” en ese país.
Además, el legislador adelantó a Ultimas Noticias que impulsará
que nuestro país revea su postura de permitir el ingreso del gobierno de Hugo Chávez al bloque regional, lo que ya fue concretado por Uruguay por vía legislativa. “Uruguay debería repensar el ingreso de Venezuela a nuestro país porque está incumpliendo los requisitos básicos”, argumentó Iturralde.
El legislador nacionalista plantea en el punto dos de la declaración que redactó que el Parlasur manifieste su “más enérgico rechazo a las conductas violatorias de los derechos humanos del gobierno venezolano y de su presidente, Hugo Chávez”. “Se está violando la libertad de prensa en Venezuela, cuando el rol de los medios de comunicación es importantísimo en esta avanzada, donde la democracia está siendo vulnerada, más allá de la legitimidad del presidente”, agregó Iturralde en diálogo con este medio.
El punto de partida de los blancos para promover esta acción fue la decisión del gobierno venezolano de cancelar la concesión a 34 estaciones de radio y la advertencia a otras 200 estaciones más.
El diputado de Alianza Nacional habla en su proyecto de declaración de ataque a los derechos humanos y da cuenta de varias advertencias locales en Venezuela y desde el exterior para denunciar lo mismo.
“Y ahora no viene Chávez a Uruguay, por el desaire que le hacen sus amigos, que querían el socialismo y no tienen tiempo para hacerse en sus agendas y recibirlo en Uruguay”, dijo Iturralde a Ultimas Noticias. “No quieren estar al lado de Chávez ahora; durante la campaña, mejor esconder la amistad directa con este personaje populista”, agregó en alusión al presidente de Venezuela.

Fuente: Últimas Noticias

El Frente tiene que prepararse para perder la elección

Agosto 28, 2009  
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gandini6“El Frente Amplio tiene que prepararse para perder y tiene que decirle a su gente que a lo mejor el Primero de Marzo tiene que entregar el gobierno a otro partido que les ganó democráticamente” dijo a La Democracia el diputado Jorge Gandini, primer titular de la Lista 2004. Reveló que se plantea el desafío de “volver a ser la lista más grande del Partido en Montevideo”. Con respecto a la reciente interpelación a la Ministra de Salud Pública, Gandini dijo que “el gobierno proclama transparencia y luego la niega” y agregó que “al Frente no le gusta que lo controlen y niega toda información”.

¿Que lectura puede hacer se del episodio del Maciel y de la forma en que el Frente Amplio encaró la interpelación a la Ministra Muñoz?

La primera es que el gobierno proclama transparencia y luego la niega. Que se auto define como un gobierno honrado y tiene episodios de corrupción que van a quedar en la nebulosa siempre. Hace a veces afirmaciones que no puede demostrar. La ministra dijo en la interpelación que en este gobierno no hay nadie procesado y se olvidó que ella era Secretaria General de la Intendencia de Montevideo y que la gestión de los casinos municipales derivó en cinco procesamientos, dos de los cuales eran jerarcas de este gobierno, integrantes del equipo económico, y que entre los delitos por los cuales fue procesado el Cr. Bengoa están algunos vinculados a a la gestión de los casinos en esta administración.
Dijo la ministra que respaldaba al director del Hospital Maciel, que está siendo precisamente investigado. Se parece mucho a lo que hizo el Cr. Astori, respaldando hasta último momento al Cr. Bengoa que terminó procesado.
Pasados todos estos episodios, el Frente Amplio no aprende. Prometió cortar las manos y no hay un solo manco. Han sido respaldados todos.
Yo creo que el episodio revela descontrol por un lado y favoritismos por el otro. La justicia determinará si hay corrupción, si hay tráfico de influencias, si hay fraude al Estado. Ya hay algún funcionario preso por un episodio parecido en la gestión municipal, por firmar el service de máquinas de slots por más de lo que realmente se hacía. Muy parecido a esto de firmar y pagar horas de limpieza que nunca se hicieron.
Pero yo creo que el gran mensaje de la interpelación es que al Frente no le gusta que lo controlen y niega toda información al respecto. Por lo que creo que el Partido Nacional tendrá que ser muy responsable cuando asuma la administración y poner auditorías de gestión, tanto jurídicas como contables, en varios organismos que, a nuestro juicio, han llevado adelante gestiones y decisiones que merecen ser estudiadas a fondo.

¿Algún ejemplo concreto?

Creo que deberemos instalar auditorías de gestiones en Ancap, no sólo por los negocios de Alur sino por los negocios con Venezuela. En Pluna, por lo que el Estado ha tenido que pagar a una empresa que ha sido seleccionada sin la debida competencia. En el Ministerio de Salud Pública, donde hay notorios favoritismos e irregularidades. En la Oficina del Planeamiento y Presupuesto, que está lejos de la mano del control parlamentario porque su director tiene nivel ministerial pero no puede ser controlado. En la Ose donde hay muchísimas denuncias de gastos indebidos. En Casinos del Estado donde se prepara una mega licitación cuando el gobierno no ha definido cuál es el plan estratégico del juego en el país y sin embargo se convoca a abrir una cantidad de nuevos casinos en un régimen mixto con privados. En la cooperación internacional que administra OPP, que está pretendiendo ser utilizada como una forma de desviar los controles parlamentarios, y ya no lo maneja OPP, lo maneja la Corporación Nacional para el Desarrollo que es una persona de derecho público no estatal que ahora no controla ni el Tribunal de Cuentas ni el Parlamento y a través de ésta y por encargo de la OPP se contrata a la gente. En el Ministerio de Transporte y Obras públicas, donde hay una gestión de muchísimos recursos económicos, con decisiones del actual ministro que favorecen claramente a algunas empresas.
En esos lugares, el Partido Nacional tendrá que ser muy severo y responsable, porque no puede recibir la administración sin saber lo que hay adentro.

¿La denuncia penal que anunciaste en la interpelación sería concretamente contra quién?

Yo voy a denunciar hechos. Será la justicia la que establezca si éstos configuran delitos. Yo, obligado por la ley que establece que todo funcionario público debe dar conocimiento de una situación que pueda eventualmente constituir delito, informé en el Parlamento de mi conocimiento por testimonios, de lo siguiente: la empresa Clanider SA, que se transformó en sociedad anónima muy pocos días antes de que el director del Maciel la contratara de manera directa y luego fuera beneficiaria de una licitación, a mi juicio hecha a medida para que esa empresa la ganara, además de facturar 8 millones de pesos que no corresponden por horas no trabajadas y por supervisores cuyo sueldo debía absorber la empresa, en horas en que sus funcionarios están trabajando en el Maciel y por lo tanto el Maciel le paga por ellos, son trasladados con camionetas y con equipos de limpieza, a limpiar casas, empresas, colegios –no todos los días pero con habitualidad- y la empresa cobra dos veces por las mismas horas. Y sus funcionarios cobran por el Maciel y por el trabajo extra que hacen. No es imputable a los funcionarios, pero sí a la decisión que toma la empresa que, a mi juicio, está mintiendo a la administración sobre el servicio que le presta.

Pasemos a temas electorales ¿Encabezar la lista troncal de Alianza Nacional en Montevideo, donde se concentra prácticamente la mitad del electorado constituye una responsabilidad, un desafío o un compromiso extra para ti?

Totalmente. Además nos auto imponemos el desafío de pagar la deuda que tenemos los montevideanos con el Partido Nacional.
La elección, se define en buena medida en Montevideo. No podemos permitir que el Frente siga obteniendo la mayoría absoluta en la Capital, porque es muy difícil recuperar esa diferencia en el Interior.
Tenemos que votar mejor. Y para votar mejor tenemos que estar más cerca de la gente. Tenemos que interpretar mejor a los montevideanos. Tenemos que ser verdaderos representantes de su sentir y de su pensamiento. Y tenemos que serlo fieles a un partido nacional y policlasista. No es éste el partido del Interior: es de todos. No es éste el partido de unos vecinos y no de otros. No es el partido de unos contra otros.
Por lo tanto el Partido debe desplegarse más aún en todo el territorio y en todos los sectores sociales.
Tenemos dificultad, no para representarlos cuando estamos en el gobierno o en el Parlamento, sino para que se interprete adecuadamente que los representamos.

¿A qué atribuyes esa dificultad?

Me parece que falta comunicación con la gente, que no es la de los medios. Se puede salir todos los días en televisión y eso no asegura que la gente nos vote. Falta –como yo le llamo- infantería. Hay que caminar más, hay que estar más cerca. El Partido tiene que entender más a Montevideo.
Hay que tomar conciencia de que Montevideo elige 12 senadores, si se eligieran por departamento.
Montevideo está dividido en 18 zonales para la circunscripción municipal. Si uno va al zonal 5, que es Pocitos y Punta Carretas fundamentalmente, o si va al zonal 9, que es desde la Curva de Maroñas por el Este Camino Maldonado hasta el límite con Canelones, cualquiera de ellas tiene la misma población que todo el Departamento de Maldonado. Son dos zonales que si fuera a elegir diputados, eligen 5 cada uno, igual que Maldonado. Sin embargo, capaz que vamos 10 veces a Aiguá y ninguna a Punta de Rieles. No nosotros, pero tal vez los dirigentes o la fórmula.
Tenemos que darle mayor importancia. Tenemos que tener mayor presencia. A veces ponemos muchos pasacalles y muchas columneras, pero no pasan de Avenida Italia Norte. Montevideo es grande. Hay que caminarlo más y nunca da el tiempo si lo hacemos tres meses antes de la elección.
La elección es la cosecha, para la que hay que arar y sembrar los cinco años. La gente nos acompaña si trabamos una relación de confianza y fidelidad. Y para ello hay que golpear muchas puertas, hay que tomar mucho mate, hay que hablar mucho con los vecinos, hay que embarrarse, chapotear en las aguas servidas, caminar basurales, escuchar a la gente cuando nos habla de sus problemas fundamentales. Y, por ejemplo, es fundamental, para alguien que no pase el ómnibus a las 5 de la mañana cuando va a trabajar. Es fundamental para la gente no vivir al lado de una fábrica que contamina. Es fundamental para la gente poder vivir tranquila. No tener que dejar un custodia familar cuando sale a un cumpleaños o no poder ir. Y la gente sabe que estamos en eso cuando le hablamos mano a mano, lo que requiere gastar mucha suela y muchos días y sacrificar los fines de semana.

¿Y eso se ha hecho?

Creo que en esta oportunidad vamos a cosechar más. Porque el Partido tiene una generación política al frente de las listas montevideanas que ha aprendido, está más comprometida con eso. Yo aspiro a que todos los dirigentes del Partido recojan los frutos del esfuerzo que han hecho. Y deseo que a la 71 de Penadés, todos los muchachos del Herrerismo y a la 33 de Pancho Gallinal y Verónica Alonso y a la 404 de Lacalle Pou y de Alvarito Delgado, así como a nosotros, les vaya bien. Nos merecemos que nos vaya bien. Y si nos va bien, esta generación va a poder seguir adelante construyendo un proyecto que, a lo mejor, no es de corto plazo, sino de mediano plazo, para hacerle honor a Fernández Crespo, que fue el único que le plantó la bandera del Partido Nacional a la Capital.
Con la 2004 también tenemos un desafío autoimpuesto. En la elección pasada fue la lista más votada del Partido en Montevideo. Sacó 100 mil votos. Nos hemos propuesto tener una votación igual y que Alianza Nacional tenga 5 o 6 diputados por Montevideo. Creo que podemos. Hay un equipo formidable que nos hemos reencontrado. Todos hemos militado juntos. Cuando llega la hora de marcar democráticamente lo hacemos, competimos entre nosotros, pero todos llevando a Larrañaga, y ahora nos hemos juntado y tenemos el desafío de volver a ser la lista más grande del Partido en Montevideo.

Mencionaste algunos temas importantes que tienen más bien carácter municipal. ¿Qué temas de carácter nacional crees tú que son particularmente sensibles para los montevideanos?

Creo que la seguridad, la marginalidad, que ocasiona problemas diversos de integración social especialmente para los jóvenes, son temas centrales.
La seguridad se vive en Montevideo, como en cualquier ciudad grande, con más violencia, miedo y distanciamiento de las relaciones personales, que en el Interior del país.
Nos va cambiando la forma de ser. Se acabó la esquina. Se acabó dejar que los chicos salgan a la calle a jugar.
Se terminó la tranquilidad. Te roban en un apartamento del décimo segundo piso de Pocitos y te roban en una casa muy humilde de un asentamiento. A uno el televisor y a otros el Primus. Y a lo mejor, el Primus es más importante que el televisor relativamente para quien lo tiene.
Entonces hay que darle seguridad a la gente. A través de la prevención, pero también a través del control y la represión.
No es posible que en los barrios, sobre todo en aquellos que siguen siendo barrios, todo el mundo sepa quiénes son los delincuentes, todo el mundo sepa donde está la pasta base, todo el mundo sepa a quién le tiene que tener miedo y con quién no debe meterse porque pertenece a una barra o porque tiene un hermano que después toma venganza, y no podamos protegerlos.
Nuestra obligación, desde el gobierno, es proteger a la gente honesta. Y si no podemos hacer eso no nos merecemos estar en el gobierno. Ese es un gran desafío y un tema muy montevideano.
Y la desintegración social, también.
Si uno anda por La Comercial, por La Aguada , si uno hace una cuadras en el entorno de la torre de Antel o por Arroyo Seco, verá barrios con todos los servicios. Tienen hormigón, tienen saneamiento, alumbrado público, mucho ómnibus… lo que no tienen es gente. La gente se fue yendo a la periferia. Gente expulsada del Centro que estaban socializados, en vivienda bien establecida, familias estables, con trabajo regular, pasaron a la periferia por no tener para pagar el alquiler y además porque la familia se ha ido desestructurando. Nuestros asentamientos están llenos de mujeres solas con muchos hijos. No hay en los barrios guarderías. Si la madre sale a trabajar esos niños quedan tirados a la suerte del medio en el que viven.
Tenemos que integrar a esa gente. Y alguna de esa gente es muy difícil de integrarla. Porque para trabajar no sólo hay que tener necesidad de trabajar, Hay que tener cultura de trabajo. Eso es parte de la ecuación que se recibe. Y cuando no se recibe, cuando no hay una cadena generacional que transmita eso, sólo la escuela pública puede hacerlo. Que además de enseñar a escribir tiene que integrar y sustituir as la familia cuando no existe. O cuando aún existiendo, no transmite valores.
Entonces, allí es donde tenemos que estar. Y esa no es una tarea municipal. Es una tarea nacional y multidisciplinaria que requiere una enorme voluntad política, pero también una gran inteligencia y conocimiento de la realidad, para que la plata de los uruguayos no se quede por el camino pagando consultorías y grandes sueldos, o repartida entre quienes no la merecen. Y por último, que llegue a donde debe y no termine alimentando el círculo vicioso. Buena parte del dinero del Plan de Emergencia termina en alcohol, cigarros y pasta base, aunque también hay gente que la utiliza bien.
A mi me gusta más la tarjeta que hace que la gente humilde pueda adquirir alimento de manera más digna.
El INDA de antes daba una bolsa negra de plástico con 7 kilos de comida de mala calidad, para la cual había que hacer cola como en la puerta de una cárcel. Ir al supermercado del barrio con una tarjeta, como la de cualquier otro y poder comprar alimentos es más digno y es más seguro, aunque siempre pueda tener algún desvío. Pero es mucho mejor.
El Estado tiene que ser más eficiente en los mecanismos de distribución de recursos públicos para ir cortando esa cadena de pobreza que se transforma en marginalidad.
Me gusta el Plan Ceibal. Me gustan las escuelas de tiempo completo. Me gustan los planes asistenciales en los que participa la gente y aquellos que se llevan adelante con honestidad y sin clientelismo. Ese es todo un desafío.

La campaña política está empezando a ponerse muy dura, con una actitud muy agresiva de los dirigentes frenteamplistas contra el Partido Nacional. ¿Crees que el Partido debe salir a responder los agravios?

Un partido es un equipo y dentro de él cada cual tiene un papel. No me imagino a la fórmula entrando en el terreno chico del ataque, porque ni es nuestro estilo ni vamos a ganar así.
Pero también hay que tener una buena defensa. Creo que es tarea de otros de nosotros defender al Partido y no dejarse agraviar. Porque no pueden decir cualquier cosa de nuestro partido y de nuestros candidatos. Y si las dicen, pues que aguanten el debate. No hay por qué tolerar que nos peguen afiches por toda la ciudad ridiculizando una propuesta seria. Creo que hay que responder.

Pero muchos agravios no vienen sólo de los afiches, sino de la propia fórmulapresidencial frenteamplista.

Si, pero yo leo en esa actitud un cambio que surge como reacción al problema que tienen ellos. El Partido Nacional votó mejor que el Frente Amplio en las elecciones internas. Los frenteamplistas no fueron a votar. Y muchos rompieron su lista para ponerla en el sobre. Hay una protesta velada en lo que pasó con la militancia frenteamplista el 28 de junio. El salir a atacar es un mecanismo para movilizar y salir a unir. Es confrontar e identificar al adversario, convirtiéndolo en enemigo, para que la gente se mueva. Están tratando de desperezar a los frenteamplistas que tal vez no pusieron todavía la bandera en la ventana. Y eso es notorio.
Puede ser que con eso logren que los militantes frenteamplistas se despierten de la siesta, se pinten la cara y salgan a pelear. Pero también me parece que muchísima otra gente que está viendo a quien vota, no quiere un país de agravios, enfrentamientos y de unos contra otros. A lo mejor ganan entusiasmo por un lado y pierden votos por el otro.

¿Esa es una elección más o tiene características que la hacen especial?

Es diferente. El Frente se preparó 35 años para ganar la elección y fue construyendo piedra sobre piedra la victoria del 2004. Pero no destinó un solo minuto a prepararse para entregar el gobierno. No están preparados. No está en la estructura mental del frentista poder perder. Y en la medida que lo empiezan a ver como posible, no aceptan que tal vez dentro de pocos meses tengan que entregar el poder.
Eso hace que esta elección sea diferente. La hace más radical. Por eso los dirigentes tienen que ser muy prudentes. Porque, aún sin quererlo, pueden estar dando manija en un ambiente propicio para recibirla y actuar sin medir las consecuencias. La gente sigue a los dirigentes. Y si hay ambiente para el radicalismo, podemos tener episodios que estoy seguro no los quieren tampoco Mujica ni Astori. Y hay que tener cuidado, porque después las piedras se las tiran también a ellos. Ese es el peor escenario que podemos tener para una elección.
Nosotros ya vivimos en el 2004 un día de elección en el que había barrios en los que no se podía entrar. Era complicado andar por Belvedere, por La Teja, por Nuevo parís. Estaba difícil. De pronto uno iba con una bandera y se encontraba en una esquina con una barra que no lo dejaba pasar. Y la gente se asustaba y se daba vuelta.
Y bueno, lograron el objetivo: cerrar una parte de Montevideo. Eso no es bueno para el Uruguay. El Frente tiene que prepararse para perder y tiene que decirle a su gente que a lo mejor el Primero de Marzo tiene que entregar el gobierno a otro partido que les ganó democráticamente. Si traslada eso, vamos a tener una mejor elección. Si no, va a ser diferente.

Por Aníbal Steffen para La Democracia

Gandini: “En el último tiempo ha habido un gran apuro por incorporar gente al Estado”

Agosto 11, 2009  
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El diputado del Partido Nacional Jorge Gandini dijo a En Perspectiva que la Rendición de Cuentas presentada por el ministro de Economía en la Cámara de Diputados no cumple con el requisito legal que obliga a incluir un informe con las altas y bajas en la plantilla de funcionarios de todos los organismos del Estado. “Muchos organismos públicos no están cumpliendo con la obligación de remitirle a la Oficina de Servicio Civil esa información”, señaló. El legislador agregó que este año “se apuraron los trámites en muchos organismos públicos para el ingreso de nuevo personal”, sin embargo reconoció que el gobierno ha hecho algunos progresos en el tema de la transparencia. Además, instó a los contribuyentes a que sean “más exigentes con el sistema político”.

JUAN ANDRÉS ELHORDOY:
“Este gobierno entregará a la nueva administración que asuma en marzo de 2010 una situación muy diferente a la que encontró al comenzar su gestión en marzo de 2005, con un panorama financiero despejado para los próximos años, una adecuada situación de las cuentas públicas y avances significativos en materia productiva y social. Todo esto amplía los márgenes de maniobra con los que contará la próxima administración”.

Esto lo dijo el ministro de Economía, Álvaro García, ayer durante la comparecencia junto al resto del equipo económico en la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados por la Rendición de Cuentas.

Hubo un largo repaso de la gestión de los años de este gobierno e incluso comparaciones con períodos anteriores. Pero en ese marco hubo algunas discrepancias y algunos desencuentros, como por ejemplo lo que planteó el legislador blanco Jorge Gandini que criticó la falta de información sobre contratación de funcionarios públicos realizada por el gobierno en el último año.

Por este motivo, la Comisión de Hacienda resolvió convocar para el próximo martes a la dirección de la Oficina de Servicio Civil para que exponga las cifras oficiales.

***

JAE – Diputado Jorge Gandini, ¿por qué apunta en particular a la contratación de los funcionarios públicos?

JORGE GANDINI:
Primero que nada, nosotros recibimos una Rendición de Cuentas de artículo único, excepcionalmente, por ser el último año, pero acompañada de mucha información y de mucha documentación anexa que nos da una cantidad de elementos para analizar.

Sin embargo, la Rendición de Cuentas no cumple con una obligación legal que surge de la Rendición de Cuentas de 2005 que establece que cada año, cada rendición de cuentas o en cada presupuesto, la Oficina Nacional de Servicio Civil deberá incluir un informe con las altas y bajas en la plantilla de funcionarios de todos los organismos del Estado, con la información sobre los contratos que se hayan realizado, los organismos contratantes, el tipo de contrato, la forma de selección de los funcionarios contratados, si esos contratos son renovaciones o nuevos contratos, y otros elementos más que la ley estableció en 2005.

JAE – Sí, la ley 18.046, artículo 42.

JG – Exactamente. Desde esa ley para acá la Oficina de Servicio Civil ha cumplido con ese requisito, nos envía una información muy detallada. Ayer yo le pregunté al ministro dónde estaba esa información que en todo el material, que se nos había repartido hace una semana yo no la había podido encontrar, pensando que estaba allí, y el ministro me contestó que en realidad esa información no había venido, que la Oficina de Servicio Civil no la había remitido y que no tenía conocimiento de por qué era así.

Y a partir de allí tuvimos una discrepancia porque más allá de que esté o no es clarísimo que esto es una omisión; siempre viene, es una obligación legal, hay una metodología para incorporarla y, contrariamente a toda la información que se nos proporcionaba, justo esta no estaba.

JAE – ¿Pero hay alguna explicación?, porque el ministro, por un lado, dijo que descarta que haya cualquier tipo de falta de responsabilidad, y, por otra parte, él mismo se ofreció para hablar con la Oficina de Servicio Civil para actualizar la información.

JG – Sí, bárbaro. Cuando venga el Servicio Civil el próximo martes nos vamos a enterar ahí, no la podremos estudiar. La información llega a la Cámara de Representantes con tiempo suficiente y es parte del proyecto de ley que nos envía el Poder Ejecutivo, no es una información opcional ni que viene el organismo y la da a requisitoria de un legislador de la oposición. Es una información que es importante a la hora de evaluar la Rendición de Cuentas.

Pero yo le decía ayer al ministro que es mucho más importante aún, en tanto el candidato a presidente del partido de gobierno acaba de incorporar el tema en la agenda del debate público haciendo referencias al clientelismo en administraciones anteriores.

Tuvimos un debate en la Rendición de Cuentas pasada sobre este asunto donde aparecía bastante evidente y claro que habían ingresado al Estado algo así como 13.000 funcionarios nuevos, 3.400 contrataciones a término, es decir, contratos de servicios o contratos de obra en esta administración de personas que están cumpliendo estos contratos en distintos organismos públicos.

JAE – ¿Esos datos que maneja usted son del año pasado o son actualizados?

JG – Son del año pasado, los de este año son los que no tenemos.

JAE – ¿Pero tiene alguna presunción o algún adelanto por otra vía?

JG – Sí, yo tengo el adelanto de que la información no la mandaron porque no la tienen, porque muchos organismos públicos no están cumpliendo con la obligación de remitirle a la Oficina de Servicio Civil esa información, es una información ‘informal’ que tengo. En segundo lugar tengo la información de que ha crecido porque en el último tiempo ha habido un gran apuro por incorporar gente al Estado antes de que venciera el plazo del último año en el que no se puede ingresar al Estado; antes de que se cumpliera ese año se apuraron los trámites en muchos organismos públicos para el ingreso de nuevo personal o la realización de nuevas contrataciones.

JAE – ¿De cuántos funcionarios está hablando?

JG – No, no tengo cifras, es muy difícil saberlo y conocerlo. Pero cierra con la percepción que yo tengo de por qué no llegó esta información. No se olvidaron, no pueden olvidarse, el señor director de la Oficina de Servicio Civil sabe que tiene esta obligación, es la única obligación que tiene con la Rendición de Cuentas. No fue un olvido, es que es una información delicada para manejar y delicada para construir a partir de los datos que cada organismo da cuando precisamente se ha ingresado mucha gente en este último tiempo.

JAE – ¿Usted presume que es inconveniente para el gobierno en este año electoral?

JG – Lo fue en la Rendición de Cuentas pasada porque reveló que había muchísimos ingresos y muchos contratos de obra y creo que en este año es más inconveniente. Pero en la medida que el que introduce este debate es el candidato del gobierno a uno le interesa conocer esta información de primera mano y de forma oficial.

JAE – Ayer, leyendo la versión taquigráfica de la comparecencia, veía que con respecto a los funcionarios públicos también hubo algún intercambio de ideas con por ejemplo el diputado oficialista Horacio Yanes, que le respondió a usted señalando que: “En cuanto a contrataciones de funcionarios hicimos cosas para corregir los volúmenes impresionantes del pasado que lindaban con lo absurdo”, y destacó la incorporación de concursos y sorteos para dar transparencia a los procesos. ¿Usted qué dice al respecto?

JG – Básicamente lo que se hizo fue regularizar una cantidad de situaciones irregulares que existían, en tanto en calidad de pasantes o becarios existían relaciones laborales de mucho tiempo que habían desnaturalizado esa circunstancia.

JAE – Sí, hubo todo un debate en su momento, o sea que usted allí reconoce que había irregularidades en períodos anteriores.

JG – Sí, ¿pero sabe qué pasó? Que se criticó eso, se incorporaron 5.000 becarios y pasantes, se los regularizó y cuando llegó el informe del año pasado había otros 5.000 becarios y pasantes ya en la misma situación que la de los anteriores, entonces al final fue una forma de dejar el cupo para hacer entrar en esta administración y eso no da concurso de ningún tipo.

JAE – ¿No hay concurso?

JG – Para esos becarios y pasantes no, y para los contratos tampoco.

JAE – O sea que sobre la incorporación de concursos y sorteos para dar transparencia que menciona el diputado Yanes, ¿qué es lo que afirma?

JG – En algunos casos son esos llamados fenomenales en los que aparecen 8.000 personas que se inscriben para 8 cargos. Pero repito: entraron 13.000 por otras calidades de relaciones laborales con el Estado que no son estrictamente funcionarios públicos y esas vacantes que quedaron se fueron llenando. Se regularon los contratos conocidos como “410” en Salud Pública, pasaron a ser funcionarios públicos y aparecieron de vuelta funcionarios en los contratos “410”. Se regularizaron pasantías y becas y aparecieron de vuelta pasantías y becas, se volvió a llenar el cupo. Eso era lo que veíamos el año pasado, por eso ahora queremos ver si eso se volvió a regularizar o si una vez más se incurrió en ese camino, porque al final dentro de un año o dos tenemos que transformar en funcionarios públicos a todos esos becarios y pasantes.

JAE – Y entonces, ¿cuál es el mensaje para el que paga los impuestos, aquel que quiere saber efectivamente hacia dónde van sus recursos para financiar el Estado cuando de repente escucha este tipo de apreciaciones como manejaba el diputado Yanes, que en el pasado la situación lindaba lo absurdo, cuando se menciona como algo novedoso que se incorporan concursos y sorteos, ahora usted señala que esto es parcial…

JG – ….es parcial sí.

JAE – Entonces, de cara al futuro, ¿cómo debería encararse el tema?

JG – Yo creo que este gobierno ha avanzado en el asunto y hay que seguir en ese camino; en otro sentido ha incorporado el discurso y no la práctica. Es un debate largo, importante, se han generado una cantidad importantísima de nuevos cargos de confianza que también es un gasto. Cargos de confianza no solamente por los que están con ese título en la legislación, [hay] otra manera de cargos de confianza que han ido apareciendo. Yo creo que hay que ser muy riguroso en este aspecto, y todo gobierno cuando llega tiene la tentación de hacer crecer la plantilla de funcionarios para nutrirse de alguna gente de su confianza.

Creo que de todos modos hay cosas que se empezaron a hacer bien y hay que seguir en ellas, no sólo en el gobierno nacional, en algunas intendencias y en el propio Parlamento se han ido transparentando. El contribuyente tendrá que ser más exigente con el sistema político para que estas cosas sean cada vez más claras, más transparentes y los gobiernos se hagan responsables de ellas. Por eso la polémica de ayer no era menor, tener esta información es uno de los aspectos relevantes en una Rendición de Cuentas.

***
JAE – Ayer en la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados finalmente quedó fijada para el próximo martes la presencia de la dirección de la Oficina de Servicio Civil para que exponga las cifras oficiales.

Fuente: El Espectador

De Haedo: Es mucho más seguro invertir en un gobierno del PN que en un gobierno del FA

Julio 13, 2009  
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dehaedoEntrevistado por En Perspectiva, el economista Javier De Haedo consideró “lógico” que los futuros inversores se muestren cautos, ya que el actual partido de gobierno “afectó el derecho de propiedad” y para un eventual próximo período “promete más radicalización”.

El ex subsecretario de Economía instó además a definir políticas en “lo micro” para no “seguir perdiendo el tren de la historia”. Por otra parte, relativizó los logros económicos alcanzados por la administración del Frente Amplio ya que se dieron “en un mundo extraordinario a favor de las economías emergentes”, y advirtió: “Dado que el contexto va a cambiar, yo diría que sería bueno ir ajustando nuestra política”.

EMILIANO COTELO:
Ante las afirmaciones de Luis Alberto Lacalle, ratificadas y ampliadas ayer, alertando a los inversores a que esperen a ver quién será el próximo presidente, el gobierno decidió salir al debate y responder.

Ayer, el Poder Ejecutivo exhibió las últimas novedades en materia de inversiones en contestación a Luis Alberto Lacalle. Justamente en la misma jornada, y casi a la misma hora, en conferencia de prensa Lacalle insistió en este punto y dijo que si le volvían a preguntar, reiteraría lo ya dicho en la edición de Búsqueda del 25 de junio: “Si fuera una persona dispuesta a invertir en Uruguay en junio esperaría al mes de diciembre”.

Pero agregó otros elementos. Según Lacalle, “en este gobierno hubo ataques concretos a la estabilidad y la certidumbre jurídica”. Se refirió a leyes que afectan la propiedad, como la Ley de Ordenamiento Territorial, y destacó el hecho de que el Frente Amplio anuncia que en el próximo período la Asamblea Nacional Constituyente podría redefinir el concepto de propiedad. “Ha habido presiones sobre la independencia de los medios de comunicación, hay dudas sobre la titulación de miles y miles de hectáreas de campo que retroactivamente ahora se cuestiona su legitimidad, en un país donde la profesión notarial da seguridad a los negocios”, reflexionó Lacalle.

Y luego concluyó: “Lo que a mí me preguntaron lo vuelvo a contestar: yo esperaría, si fuera una persona que tuviera que arriesgar un capital en Uruguay, y con esto no me llevo un millón de cabezas de ganado para acá ni allá, ni me parezco a Fructuoso Rivera, una comparación que me honra porque es un héroe de la patria”.

Lacalle pidió que se hable “en serio” de la confianza del país y contó que un extranjero español le dijo que “el petróleo de Uruguay es la credibilidad; cuídenla porque ese es el tesoro del país”.

Mientras tanto, el gobierno decidía hablar justamente de certezas e incertidumbres. A la salida del Consejo de Ministros, el secretario de la Presidencia, Miguel Ángel Toma, y los titulares de Economía, Álvaro García, y de Ganadería, Ernesto Agazzi, dieron a conocer nuevas apuestas desde el exterior y además la confirmación de otras que estaban en proceso.

Según destaca hoy el matutino La Diaria, “Toma señaló que en la última semana de junio se ajustaron detalles con los principales directivos de Portucel para concretar la construcción de una fábrica de celulosa. Ahora entramos en los estudios técnicos, logísticos y de infraestructura y pasaremos luego a lo que se llama el contrato de inversión propiamente dicho. Esto va de la mano con la muestra por parte del país de una institucionalidad democrática, de una seguridad jurídica que realmente los inversores captan, lo captan muy bien”, destacó Toma.

Agazzi, por su parte, también parecía contestarle a Lacalle: “Nos tienen impresionados realmente los nuevos proyectos que se están aprobando lunes a lunes. Hoy hubo proyectos de inversión de esas actividades que necesariamente los empresarios que optan por estos caminos miden a mediano y largo plazo, por ejemplo inversiones de riego para la agricultura, en infraestructura de granos”. Citó otros ejemplos: “También inversiones productivas como en el caso de la citricultura donde se está instalando una empresa líder en el mundo; es la principal exportadora de jugo de limón, es una empresa argentina que compró muchas empresas que había acá”.

Álvaro García, que fue el primero de los tres en hablar, contó de su reciente presencia en Chile en una reunión de ministros de Economía de la región con el BID y el Fondo Monetario, en la que se concluyó que la inversión es y será la mejor forma de enfrentar la crisis. “Uruguay, en función del trabajo que ha venido realizando desde hace ya unos cuantos años, tiene una política de Estado en esto, una verdadera política de Estado que es la absoluta necesidad de invertir, de mejorar sus niveles de inversión, como lo ha venido haciendo, y de eso, como es una política de Estado, el país no se va a separar en absoluto”, enfatizó.

Después, cuando le preguntaron sobre los dichos de Lacalle, respondió: “Nos resultan primero que nada sorprendentes esas declaraciones”.

(Audio)

“Que vengan más y mejores inversiones al país es absolutamente necesario para cualquiera de los partidos que vaya a triunfar, por lo tanto, nos resultan primero que nada sorprendentes las declaraciones que se hicieron. Son declaraciones que introducen incertidumbre por el hecho de que las declaraciones sean hechas por un candidato a la presidencia, y repito: creo que esto es un tema de alto interés nacional y que el país necesita seguir mejorando sus niveles de inversión”.

(Fin del audio)

***

EC – Estamos con el economista Javier de Haedo, que ha sido en la campaña rumbo a las internas el principal referente económico del doctor Jorge Larrañaga. ¿Cómo ha observado usted este debate?, ¿dónde se coloca?, ¿comparte el planteo que ha hecho el ahora candidato presidencial Luis Alberto Lacalle?

JAVIER DE HAEDO:
Yo creo que es muy lógico que los inversores tengan dudas serias sobre el futuro de la economía. No es solamente lo macro lo que importa, porque ahora uno lee las declaraciones del candidato oficial del gobierno y parece que quieren tener a Astori medio de garante, como segunda firma del vale para ver si la macro va bien. Pero la macro era relevante hace 20 años, cuando había dudas sobre la macro, cuando el Frente Amplio pensaba que era bueno tener inflación y déficit fiscal y decía que no había que pagar la deuda. Ahora que estamos todos de acuerdo en lo macro lo relevante es lo micro precisamente, que es…

EC – …¿y a qué se refiere con lo micro?

JDH – A todas las políticas que tienen que ver con la inversión, con los sectores productivos, con las regulaciones de los mercados -por ejemplo el mercado laboral-, con el derecho de propiedad. Con esas cosas las políticas definen en última instancia cuál es la tasa de crecimiento a largo plazo de un país, lo que nos va a hacer cambiar más rápido o más despacio a lo largo del tiempo, seguir perdiendo el tren de la historia o subirnos de una buena vez a ese tren.

Yo coincido plenamente con el presidente Lacalle en que es lógico que esos inversores puedan tener dudas sobre un futuro, cuando tenemos un partido de gobierno que en este gobierno afectó ciertamente el derecho de propiedad y que para el próximo gobierno promete más radicalización y el candidato oficial plantea una Asamblea Constituyente en la cual se va a discutir nada menos que el derecho de propiedad.

EC – Usted escuchó ayer las explicaciones que se dieron desde el Poder Ejecutivo, por ejemplo…

JDH – …son insólitas…

EC – …las declaraciones del ministro Álvaro García…

JDH – …es insólito lo de García. Yo me quedo con las declaraciones que García hizo en el último almuerzo de ADM, antes de Semana Santa, cuando se discutía lo del secreto bancario, y terminó su discurso diciendo lo importante que era tener políticas de Estado. Yo me encontré con él a la salida, yo iba caminando por la calle con el subsecretario Masoller, le di un abrazo al ministro y le dije: “Mirá, coincido con lo último que tú dijiste, valió venir a verte hoy, las políticas de Estado”. Y justamente, Lacalle no dice que no tiene que haber políticas de Estado, Lacalle dice que se ponen en duda las políticas de Estado cuando se atenta contra el derecho de propiedad. No son las declaraciones de Lacalle las que generan incertidumbre, es la situación que da lugar a las declaraciones de Lacalle.

EC – Pero la respuesta desde el Frente Amplio y desde el gobierno a estos dichos de Lacalle ha sido que el candidato del Partido Nacional de hecho estaba comportándose en forma antipatriótica -palabras más palabras menos eso fue lo que se dijo- porque señalar que si él fuera un inversor esperaría hasta diciembre implica congelar o pedir que se congelen inversiones que podrían concretarse antes y que estarían dando trabajo y dinamizarían la economía antes.

JDH – No hay que atribuir más cosas de las que uno quiere decir, quizá la forma de decirlo ha sido una u otra, yo lo digo de otro modo, yo creo que es lógico que un inversor hoy se plantee seriamente esto, y basta leer Búsqueda del jueves pasado cuando dice que el resultado de la interna con el Partido Nacional algunos puntos arriba del Frente Amplio tranquilizó a los inversores. Es lo mismo, estamos diciendo exactamente lo mismo. Además esto no tiene ninguna falta de lógica, si tenemos un partido que siempre estuvo a favor de determinadas condiciones para la inversión y otro que las pone en duda…

Porque acá hay toda una falsa imagen, se dice que en estos cinco años hubo un gran aumento de la inversión pero vamos a ver en qué contexto tuvimos estos cinco años. En estos cinco años el mundo fue extraordinario a favor de las economías emergentes, las tasas de retorno en el primer mundo eran insignificantes y volaban capitales hacia las economías emergentes buscando un mayor retorno. Y resulta que en nuestro barrio teníamos al peor de la clase, que es Argentina, que con una política absurda nos expulsó a los mejores productores agropecuarios hacia acá y eso generó una inversión porque relativamente estamos mucho mejor que ellos. Entonces uno ve lo que decía el ahora candidato a vicepresidente, Danilo Astori, antes de la elección pasada, que la inversión en Uruguay es muy baja y tiene que estar en el orden del 20-25% del producto. ¿Dónde está la inversión hoy en Uruguay? Está en 18% del producto, subió del 14% al 18% pero se quedó cortísimo, menos que a mitad de camino. ¿Por qué en un mundo excepcional, en un barrio con un vecino como Argentina que nos abría la cancha para que jugáramos nosotros, con la Ley de Inversiones en su interpretación más generosa en décadas solamente se llega al 18%? ¿A dónde vamos a ir con un mundo más adverso como el que se viene por delante?

EC – De todos modos, según las cifras del gobierno, de enero a mayo se han promovido más proyectos de inversión que en el mismo período del año anterior, y se destacaba ayer luego del Consejo de Ministros. O sea, no hay -pese al año electoral- un freno en esta materia.

JDH – Buenísimo, vamos a ver cuántas de esas inversiones después se terminan concretando porque si vamos a sumar todas las declaraciones de los voceros del Ministerio de Economía con las promociones de inversión que ha habido en estos años, tendríamos que tener más inversión que las economías avanzadas; hay que ver si finalmente esas inversiones se concretan, en qué sectores.

La inversión es apenas el 18% del producto, es un buen número, yo lo valoro mejor incluso que el gobierno, el gobierno no está conforme en el sentido de que creía que tenía que llegar al 25%; yo creo que las peculiaridades de la economía uruguaya, con una economía más intensiva en mano de obra que la de la región, hacen que un 18% rinda más que en otros países de nuestra región, pero eso es una disquisición más técnica que no viene al caso.

Pero de todos modos se quedaron cortos en un mundo excepcional; el mundo que viene por delante, los próximos cincos años, son un mundo de repecho, no son un mundo de bajada y con viento a favor como el que tuvimos. Ahora sí va a haber oportunidades de invertir con tasas interesantes de retorno en el hemisferio norte, con precios de activos y empresas muy bajos después de la crisis y todavía transitando la salida de la crisis.

Vamos a competir con un mundo que realmente va a ser más difícil para competir, entonces tenemos que allanar el camino para el inversor y no empezar a hablar del derecho de propiedad, que la propiedad de la tierra, la ocupación de los lugares de trabajo. Preguntémosle a los empresarios qué piensan, ¿qué dicen los empresarios del proyecto de ley de Negociación Colectiva? Ellos son los que invierten.

EC – ¿Pero el planteo entonces cuál es? ¿Inviertan si el gobierno es de Lacalle, no inviertan si sigue el Frente Amplio? Así lo interpretó Mujica, por ejemplo, en estas respuestas que hizo la semana pasada a los dichos de Lacalle.

JDH – No, no es porque confiemos en que a pesar de que ayer no hayan llegado a un acuerdo el peso de la gente más sensata dentro de la izquierda pueda tener significación en un eventual próximo gobierno, que no es tampoco el escenario más probable. Se hace camino al andar y habrá que ver si esas propuestas prosperan o hay una marcha atrás. No es un tema de recomendar o no, no vamos a caer en lo que cayó Mario Bergara en Washington al inicio de este gobierno que decía: “Nosotros nos opusimos a las privatizaciones y a las reformas de los gobiernos tradicionales porque las proponían ellos, y ahora que estamos nosotros las vamos a proponer”, no, nosotros no vamos a entrar en esa.

EC – Pero una lectura posible es que sólo es seguro invertir si el gobierno es de Lacalle.

JDH – Es mucho más seguro invertir en un gobierno del Partido Nacional que en un gobierno del Frente Amplio, eso es indudable. Pero bueno, dejemos que el tiempo lo diga ¿no?

EC – Cuando usted dice “dejemos que el tiempo lo diga”, ¿está aludiendo a ver cómo se da el debate en la campaña electoral, cómo se confirman o no se confirman determinados anuncios?

JDH – Exactamente, cuáles son las políticas que se están por largar -con las dos fórmulas completas-, cuáles son las propuestas que hace la izquierda en materia de desarrollo de las inversiones, si Constituyente sí o Constituyente no, en fin, ese es un poco el tema ¿no?

JUAN ANDRÉS ELHORDOY:
Repasando un poco lo que se ha concretado en este gobierno uno ve por ejemplo que la Ley de Inversiones ha tenido modificaciones y ha tenido impactos positivos porque efectivamente las inversiones concretadas han aumentado en forma importante. ¿Dónde ve el punto que pone en duda lo que puede pasar en el futuro cuando en el primer gobierno del Frente Amplio no se notó una incertidumbre, una desconfianza de los empresarios?

JDH – Yo creo que no es que no se notó, yo creo que no es tan lineal la cosa, no es que hubo un primer gobierno que hizo tal cosa y entonces ocurrió esto. ¿Cuál fue el contexto en el cual se dio este gobierno? Se dio en un contexto irrepetible, con un mundo extraordinariamente favorable, donde fluían inversiones a las economías emergentes, ¿ese es el escenario que vamos a tener? Por lo menos no es el escenario con el que yo estoy trabajando.

JAE – Claro, pero en este escenario hubo una expansión de las inversiones.

JDH – Vaya que la hubo, seguro, pero tuvimos la suerte de tener al matrimonio Kirchner que expulsaba los mejores productores agropecuarios y venían para acá, ¿eso se va a repetir en los próximos cinco años?, ¿o habrá un nuevo gobierno sensato en Argentina que atraerá o por lo menos cortará ese flujo de inversiones hacia Uruguay? Entonces es dinámico, una misma política en contextos distintos puede generar resultados muy diferentes; dado que el contexto va a cambiar yo diría que sería bueno ir ajustando nuestra política para ese nuevo contexto que es más adverso.

EC – ¿Cuál será su papel en la campaña ahora que el candidato presidencial es Luis Alberto Lacalle?

JDH – Ni idea, yo pertenezco a Alianza Nacional (AN), ayer estuve reunido en el Hotel Palladium con toda la dirigencia nacional de AN. No sé qué papel voy a tener, eso lo tendrá que definir Jorge Larrañaga conmigo.

EC – Pero parece claro que usted es uno de los elementos que puede oficiar de nexo entre las dos corrientes del Partido Nacional, teniendo en cuenta que en el pasado usted fue funcionario en el gobierno del doctor Lacalle y últimamente militó en Alianza Nacional, ¿efectivamente se ve así?

JDH – Yo creo que como están las cosas no se precisan nexos, el nexo principal es la propia fórmula, como quedó claro hace unos días, y todos los blancos estamos muy entusiasmados con eso.

EC – ¿Cómo está su relación con Lacalle?

JDH – Hace muchos meses que no hablamos, desde que yo tomé la decisión en enero de pasar a militar en AN.

EC – Sí, por eso se lo preguntaba, ¿cómo quedó el vínculo después de esa decisión suya?

JDH – Quedo muy cordial, la última vez que hablamos fue perfectamente cordial. Él entiende perfectamente más que nadie, como viejo político, cómo se mueve uno en política.

EC – ¿Usted puede ser uno de los miembros principales del equipo económico de ese gobierno eventual del Partido Nacional?

JDH – Ni me lo planteo eso, creo que el tiempo está verde todavía y es un tema esencialmente de los dos candidatos.

EC – Si el candidato presidencial era Larrañaga, estaba claro que usted iba a figurar en esos lugares…

JDH – …sí en ese caso estaba bien claro porque yo había tomado esa opción, pero en este caso no hay nada claro.

EC – ¿Todavía no se ha conversado el asunto?

JDH – En absoluto.

Fuente: Espectador.com