Sumate

Da Vinci o da vergüenza

febrero 5, 2012  
Archivado bajo Opinión

Los argumentos de la Junta Nacional de la Salud (Junasa) y el MSP para negar la instalación de un dispositivo de cirugía de última generación, el “robot quirúrgico”, a un sanatorio podrían haber sido esgrimidos por Pablo Mármol, el personaje de Los Picapiedras, pero no por autoridades sanitarias en el siglo XXI. Son de una precariedad y rusticidad que espantan. Ninguno de los intentos de argumentación se explica en fundamentos científicos, sino en una ideología propia de un manual de épocas de la guerra fría.

El “aparatito” según la precisa definición técnica de nada menos que el presidente de la Junasa, no puede ser traído por cualquiera para “lucrar” con él, afirmó. Y en una aseveración, esta sí contundente, dijo con resignación que “el país no está preparado para tener este aparato (¿no era aparatito?) tan importante”.

Se anuncia ahora ante las críticas generalizadas su autorización a la brevedad, a pesar de que hace dos años se había empezado el trámite respectivo. Confirma esto que la negativa no era científica.

El tema de fondo, que no está resuelto, es el ingreso de la tecnología médica y su autorización. Hay un parte aguas que nos diferencia. Mientras desde el gobierno y su MSP, este y el anterior, se sostiene la idea de que la tecnología debe ingresar primero por el Estado y el sector público y luego autorizarse a las mutualistas y privados, nosotros defendemos que lo importante no es quién la trae sino que esté al alcance de todos los uruguayos. Si está en Uruguay a ella se podrá recurrir por los pacientes independientemente de dónde se atiendan, si no está aquí solo llegan quienes tienen miles de dólares para tratarse en el extranjero. Así accedimos siempre los uruguayos a la alta tecnología y el Fondo Nacional de Recursos es el mejor ejemplo.

Lo mismo hicieron con el PET al que prohibieron traer por el sector privado con el resultado que miles de uruguayos que lo necesitaban no accedieron por manía ideológica del gobierno. Los burócratas que recurren a consignas para prohibirlo pueden económicamente, si necesitaran esos estudios y tratamientos y Dios quiera que no lo precisen, viajar a realizarlos al exterior, ¿o se negarían a curar su salud por razones políticas? Ellos pueden, pero la mayoría no. Con la vacuna contra el HPV pasa lo mismo.

Quienes impiden el avance científico amparados en criterios de “para todos o para nadie” y reivindican en falsa oposición una atención primaria que evitaría gastos en medicina de alta complejidad, son los mismos que tenían en los hospitales de ASSE a 5.000 uruguayos esperando ser operados desde el período pasado por lo cual se debió declarar la emergencia sanitaria dos veces, ahí no hablaron de la justicia y la igualdad. Son también responsables de que un niño en el P. Rossell espere meses para ver un oculista o un neuropediatra. O mantienen embalado un tomógrafo en el H. Español, mientras pagan tomografías en clínicas privadas, o no se enteran cuando deben desalojar salas que se inundan con techos peligrosos como pasó en el Hospital de Paysandú.

La ideología no cura enfermos y menos la ideología que les aplican a otros pero no a ellos. Y con respecto a si algunos lucran con “aparatitos”, yo creo que sí. Y mientras sea legítimo y curen gente no hay porque oponerse. Pero en ese caso quien mejor lo puede responder es el expresidente Vázquez, que de eso sabe mucho.

JAVIER GARCÍA

Nacionalismo de respuestas

febrero 3, 2012  
Archivado bajo Opinión

A partir de esta semana iniciamos un contacto con los lectores de esta prestigiosa publicación, a cuya Dirección agradecemos la invitación.

Pertenezco a una generación que se formó al influjo ideológico y ético de Wilson Ferreira Aldunate. Donde, tomando lo mejor del nacionalismo, se privilegiaba lo mejor para el país por encima de los oportunismos, haciendo hincapié en el único destinatario que tiene el político: “el ciudadano”, sus problemas y sus necesidades.

Los políticos estamos para buscar soluciones, no problemas. Las dificultades y los problemas ya los tienen y los padecen –con más intensidad siempre- “los de abajo”.

Los políticos no debemos reducir nuestro accionar a buscarle la quinta pata al gato, ni a pelearnos, ni a trabar al gobierno de turno si es que estamos en la Oposición, o bien echarle la culpa a ella y a las administraciones anteriores si estamos en el gobierno. No me sirve el “cuanto peor mejor” para obtener espúreos intereses políticos.
El ejercicio responsable, serio y ético de La Política para mí pasa por la inquebrantable voluntad de ayudar a los uruguayos, cualquiera sea su color político. A las madres que se hacen cargo de sus hijos, a los jóvenes que buscan construir su destino en una sociedad cada vez más hostil y competitiva. Al jubilado que luego de una vida de trabajo no llega a fin de mes. Al empresario que arriesga, y al trabajador ejemplo de sacrificio y modelo de superación.
Por esta forma de entender la política es que no tengo pruritos ni complejos en reunirme con el Presidente de la República -o quien sea, que tenga la responsabilidad de gobierno-. Me reúno con el Presidente porque lo eligió la gente.
¿Qué dirigente político fue visualizado como el mayor opositor de Vázquez durante su presidencia? No temo en equivocarme al afirmar que yo. Sin embargo, ¿qué dirigente político mantuvo más reuniones con el entonces Presidente de la República para proponerle soluciones a los diferentes problemas que se le iban presentando? Tampoco me equivoco al afirmar que yo. Conflicto con Argentina, política energética, educación, estrategias de desarrollo regional, seguridad, política medioambiental, entre otros. Todos temas que dieron lugar a reuniones y presentación de documentos propositivos, incluso en la propia casa del Partido Nacional.
Lo que en cualquier sistema político del mundo es visto como un síntoma de madurez y diferencial positivo, acá es criticado. El diálogo para acordar, y la convicción para tomar decisiones. ¿Acaso no es eso lo que el mundo le reclama a los líderes europeos para salir de la crisis? Pues bien, quienes cultivamos esa cultura en Uruguay somos cuestionados.

Este es el primer contacto con los lectores de “Caras y Caretas”. A partir de hoy lo que van a leer en esta columna es la posición de un blanco. Un nacionalista. Como tal tengo vocación de gobierno, porque no podré reclamar lo que no fui capaz de ofrecer desde la Oposición. Así he sido siempre.

El pasado 28 de enero se cumplió un nuevo aniversario del nacimiento de Wilson. Como expresó en la Explanada, “al país todo, al gobierno lo que se merezca”. Por eso, pero sobre todo por lo que él le dio al País es que para los wilsonistas nuestra obsesión es darle propuestas al país y su gente. A los hijos de los uruguayos, a los de hoy y a los de mañana, por eso requerimos políticas de Estado en Educación, en Seguridad, en asuntos Poblacionales y demográficos, en Descentralizar para establecer equilibrios territoriales. En definitiva oportunidades para los que no tienen otra garantía que la justicia social.

El gobierno ha apoyado medidas que fueron originadas por nuestro sector. Las propuestas que en legislatura pasada llevaron a que se me tildara de “golpista”, hoy están vigentes. Un breve repaso servirá al lector para reconocer esta realidad: se aprobó la Guardia Republicana, la transformación de cuarteles en cárceles, el traspaso de militares a la Policía, el Instituto de Rehabilitación, traspaso de vacantes del Ministerio de Defensa al Ministerio del Interior.

Este gobierno anunció darle prioridad a la educación, le asignó recursos que reclamaban los gremios, pero con la última ley de educación de 2008 su gobierno ha pasado a las corporaciones, -y aclaro- a las corporaciones no a los docentes, porque muchas veces han tomado medidas que van contra los propios maestros y profesores.

En tal sentido tomamos el llamado y hemos impulsado el acuerdo educativo desde el 19 de marzo de 2010. Le presentamos propuestas al gobierno y hemos arribado a algunos acuerdos que son relevantes. Reclamamos que la política reasumiera la conducción nacional de la educación, hemos planteado la sustitución de quienes se oponían a un plan de fortalecimiento de los centros educativos para darle más espacios de libertad y desacataron a la institucionalidad. Hemos apoyado una Universidad Tecnológica en el interior como ente autónomo. Y eso se ha logrado. No es menor.
Eso supone un cambio de paradigma, suponen cambios que dependerán de su gestión sí, pero que primero deben tener vida. Así que paso a paso. Nosotros no vaciamos el “vaso medio lleno” del Acuerdo porque ahí está en juego el modelo de sociedad que le dejaremos a nuestros hijos. No le haremos el juego a los que prefieren el boicot para poder seguir como estamos, para que nada cambie.

Desafiamos al sistema político y sindical a anteponer el interés general, el interés nacional por sobre la ventaja corta, sobre la visión de chacritas de poder y pensar en la sociedad en conjunto.

Este es para nosotros el concepto de NACIONALISMO DE RESPUESTAS. Un nacionalismo con Vocación Nacional y Popular. Una visión Wilsonista: justicia social, igualdad de oportunidades, premio al esfuerzo, cultura del trabajo y solidaridad. Un nacionalismo inclusivo, de patria grande.
Promovemos un proyecto Nacional y Popular al luchar por la inclusión de todos sin distinción, hemos bregado siempre por el desarrollo nacional integral, luchando contra el centralismo, sea éste territorial o institucional.

POPULAR porque siempre defendimos a la Patria como un todo, sin exclusiones, promoviendo reformas políticas y sociales para hacer partícipes del desarrollo y la riqueza nacional a todos los compatriotas. Luchamos por la igualdad, contra los privilegios y la discriminación. Concebimos a la persona humana como el centro y razón de toda acción política, y no reconocemos colectivo alguno, sea éste privado o estatal, que deba ni pueda ponerse por encima de ella.

Una sociedad de derechos pero también de deberes, porque el deporte nacional que practicamos es el de reclamar los primeros y olvidarnos de los segundos.

Jorge Larrañaga

La educación es libertad.

febrero 3, 2012  
Archivado bajo Opinión

Mandela decía que la educación es el arma más poderosa para cambiar el mundo.
Defiendo a la educación porque la entiendo como el mejor mecanismo de progreso. Es ella la que permite el “antifatalismo” del que hablaba Savater. El destino de los hombres y mujeres –como nunca-, depende de la educación que obtengan.

Defender la educación pública es defender a la clase media, al pobre, al trabajador, al que no puede pagar la educación privada, y al que para hacerlo, hace un esfuerzo enorme.

El Uruguay necesita el Cambio Educativo.

Es el uruguayo común el que tiene en la educación el instrumento para superarse. Sin cambio, se castiga a todos.
La educación es un derecho de los ciudadanos, y que sea de calidad es una obligación del Estado. Este principio hace ya años, no se está cumpliendo; la educación pública perdió su calidad y los magros resultados que presenta perjudican a los sectores sociales que más la necesitan.

A un individuo de clase alta que con todo el derecho del mundo manda a sus hijos a un colegio privado, ¿en qué le afecta la calidad del sistema público? En nada. Por el contrario, aquellos para los que la educación pública es su única alternativa u opción –por principios- son rehenes de un sistema obsoleto.

Las posibilidades económicas de una generación no puede condicionar a la generación siguiente. Ante esto el rol del sistema educativo público es fundamental.

Venimos insistiendo desde el 2004 con este tema. En aquel momento Alianza Nacional presentó un documento denominado “LA NUEVA EDUCACIÓN: Descentralización, Equidad, Calidad”. Proponíamos que el Centro Educativo fuera el eje del sistema, superando el tradicional esquema homogeneizador, que no consideraba los contextos ni las necesidades locales.

Ya en 2004 hablábamos de descentralización de la gestión porque advertíamos el problema en ciernes. Prueba también de que nuestro diagnóstico, este problema no es de ahora.

Proponíamos “UNA EDUCACIÓN TECNICA INNOVADORA PARA EL PAIS PRODUCTIVO” y decíamos que “era necesario repensar estructuras, creando escuelas de Alta Tecnología que integren EDUCACION y CAPACITACIÓN con INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO. -No es otra cosa que lo que hoy se está discutiendo como Universidad TECNOLÓGiCA-.

Cuando se inició la Administración Mujica y percibimos que había voluntad de priorizar la educación, y podíamos revertir los efectos amargos de la ley de Educación del gobierno anterior, tomamos el desafío y no dejamos de proponer y proponer soluciones.

Como nadie le habíamos planteado propuestas al Presidente Vázquez, -todas rechazadas-. Como nadie le hemos propuesto soluciones al Presidente Mujica, -algunas acompañadas por él, muchas rechazadas paradójicamente, por su fuerza política-. Han sido propuestas para el país, por encima del cintillos partidarios.

Sentimos que siendo Oposición también tenemos que tener respuestas. A nuestra manera. Controlando, criticando, alertando, rechazando, pero si tenemos soluciones ¿Las escamoteamos? ¿O pensamos en “la gente” y se las proponemos al que tenga la responsabilidad de -coyunturalmente- ocupar por mandato de las urnas el Poder Ejecutivo?

El que nos votó no lo hizo para que fuéramos “Oposición”. Nos votó con la esperanza de que ganáramos, que fuéramos nosotros como Partido que dirigiéramos el país.
Perder es lo que nos colocó como Oposición. Y nadie nos votó con la ilusión de que perdiéramos y fuéramos “la Oposición”.

Como tenemos vocación de gobierno, pero sobre todo, responsabilidades con “la gente”, no podemos tener la actitud ética de “machetearle” al país.

Por eso nos reunimos con el gobierno en varias oportunidades para presentarles documentos y propuestas sobre Educación (entre otros temas). Desde el Parlamento nos movilizamos, pretendiendo sensibilizar la conciencia republicana nacional sobre el tema que nos condiciona como sociedad. Llegamos así a la instancia del 11 de octubre de 2011, donde el Senado de la República por unanimidad, aprobó una moción dando plazos a la institucionalidad educativa para que le presentara una agenda de cambios al Poder Ejecutivo, para que a su vez éste convocara a los Partidos Políticos con representación parlamentaria para que le otorgaran un blindaje, apoyo y refrendo al acuerdo.

Esa era una primera -y fundamental- instancia. Hay otra segunda etapa que la propia moción del Senado deja en claro en sus puntos finales: allí se declara que el Senado tiene “su aspiración a que el Sr. Presidente de la República convoque a todos los Partidos Políticos con representación parlamentaria, para que consideren la Agenda presentada por las autoridades educativas”, y agrega “y a los actores sociales vinculados con la educación para considerar la Agenda planteada”. Es más, así lo propusimos nosotros en la “hoja de ruta” hacia el Acuerdo Educativo Nacional cuando llamamos a las autoridades educativas, lo cual puede corroborarse en las actas parlamentarias. En aquel momento expresamos: “Creo que los componentes del acuerdo deberían integrarse con un entendimiento sobre el contenido del cambio y un acuerdo sobre el gobierno de la enseñanza, para fijar un rumbo y, simultáneamente, un elenco director de la enseñanza comprometida con él. Considero que tiene que haber una hoja de ruta que, antes de pasar a los elementos centrales de nuestra propuesta, tenga tres partes: institucionalidad educativa, gobierno y partidos políticos que definan un programa conjunto de cambios, porque es una etapa representativa.

Una segunda etapa buscará ampliar las bases del acuerdo, procurando alcanzar consenso para el cambio con las cámaras empresariales y con el movimiento de trabajadores organizados en el PIT-CNT y otros colectivos de la sociedad organizada. A partir de allí estaríamos en condiciones de elaborar las bases para un futuro Plan Nacional de Educación, que tenga como horizonte mínimo el año 2020″

Aquí no hay excluidos. Aquí no se prescinde de la opinión de nadie.

La educación no es botín electoral, los corporativismos le tienen que responder al pueblo, a los padres y los alumnos por los resultados que están teniendo; la política representativa defiende y reclama en nombre de sus representados: el ciudadano.

Aquí lo que hay es la reivindicación del poder político representativo reasumiendo el rol conductor de la educación de su pueblo, sin callar ni negándole la palabra a nadie, pero con la aspiración clara y firme de que tampoco nieguen a los representantes de la ciudadanía de llevar adelante su responsabilidad.

Por eso no planteamos quitar la representación social de los organismos en las que están presentes, pero lo que no puede pasar, es que predominen sobre el representante del pueblo.

Los políticos representamos las urnas y rendimos cuentas al cuerpo electoral.

Hacemos este esfuerzo por “la gente”, ese indeterminado que en realidad son personas con rostro, sueños, expectativas y la legítima aspiración que se la tome en cuenta y defienda.

Porque en definitiva, es la educación la que construye seres humanos libres.

LA EDUCACIÓN ES LIBERTAD Y MAS REPÚBLICA. Por ella luchamos.

Jorge Larrañaga

Con el calor de enero se descongela la heladera

enero 31, 2012  
Archivado bajo Opinión

Ha sido un mes con muchas noticias. Como para no adormecernos con un largo verano hemos tenido todo tipo información. Empecemos a analizar algunas noticias e informaciones departamentales y nacionales.

La última encuesta referida a la gestión de la intendenta Ana Olivera no causó sobresalto alguno. Medición tras medición venimos observando un desgaste acelerado de veinticinco años de administración frenteamplista donde Montevideo no ha tenido grandes obras de infraestructura y servicios generando en el contribuyente la simple observación de un conflicto interminable entre la Intendencia y ADEOM. ¿Cómo se intenta solucionar cada odisea conflictiva? Simplemente a través de plata. Así, los montevideanos seguimos viendo cómo la recaudación impositiva termina dirigiéndose a salarios en lugar de obras que Montevideo necesita urgentemente. El abrazo de la intendenta Olivera y los dirigentes de ADEOM le costará a la ciudadanía montevideana 17 millones de dólares bajo el supuesto de la tan mentada paz sindical para no tomar de rehenes a los capitalinos. Realmente, si intentamos explicar esto, no encontramos argumentación seria para poder entender qué le sucede a esta Administración.

A principios de enero nos despertamos con la noticia que la intendenta Olivera casi había sido atropellada por un ómnibus, al cual siguió personalmente, al mejor estilo de una película policial. Entre desmentidos lo único que se supo fue que el auto oficial siguió al ómnibus y así pudo obtener el número de coche colectivo.

En la segunda semana de enero nos encontramos con las quejas de vecinos y veraneantes por la suciedad en las arenas de las playas Ramírez y Pocitos, donde las bolsas de basura, botellas, papeles, se encontraban por toda la extensión de las mismas.

A través de un Pedido de Informes de un colega edil nos enteramos que Montevideo cuenta con 90 asesores contratados que le cuestan a la Intendencia unos U$S 3.3 millones de dólares.

Si seguimos analizando noticias del mes de enero 2012 nuestra atención se detiene con la denuncia en prensa donde se manifiesta una incongruencia entre lo que dice la Ley de Tránsito y Seguridad Vial 18.191 de noviembre de 2007 y los manuales que entrega la Intendencia de Montevideo. Así la Ley de referencia indica que el máximo de alcohol por litro de sangre en conductores no puede ser mayor a 0.5g, con regulaciones periódicas, como sucedió el 16 de marzo de 2009 donde pasó a ser de 0.3 g. Sin embargo, autoridades de la Intendencia, dijeron que los manuales que la Administración entrega están desactualizados (dicen 0.8 g) y se está trabajando en una nueva versión.

Vivimos en una de las ciudades más caras del mundo. Sin embargo no vemos con claridad que el aporte de los contribuyentes sea destinado a obras de infraestructura y modernización, semáforos coordinados, calles sin pozos, tránsito fluido en arterias principales, condiciones de salubridad óptima a través de la recolección de basura (el gran agujero negro de la Intendencia) donde no vemos solución a pesar de los anuncios del Plan Director y buenas intenciones de las autoridades. Por el momento no se advierte una mejora en la gestión. Por el contrario, mes a mes, y año tras año, seguimos profundizando una Administración sin rumbo, generadora de desconciertos y prometedora de buenas noticias que nunca llegan.

Como hemos dicho antes. Somos oposición. Así nos votó la población de Montevideo. No estamos sólo para denunciar sino también para aportar. Cuando se puede y se permite hemos elevado nuestras ideas a una Intendencia que por momentos se encuentra sorda, muda y desorientada.

A nivel nacional ¿qué podemos reflexionar? Empecemos con la Seguridad. Durante los primeros días del nuevo año las estadísticas mostraban dos muertos por día. Convocado el ministro Bonomi al Parlamento sólo encontramos justificaciones no así soluciones. Según información del Ministerio del Interior, de los 150 patrulleros existentes, 90 fueron comprados últimamente y en los primeros días de enero 30 presentaron fallas intencionales. Así también en las comisarías 19º y 21º reportaron relojes biométricos rotos alegándose que responde a la reestructura policial.

La Educación no se queda atrás. Estamos en semanas de definiciones. Relevos, encuentros y desencuentros entre el CODICEN y Secundaria, manifestaciones de prensa nada alentadoras llegando a un enfrentamiento institucional grave han sido las noticias de estos días. Ahora escuchamos que las clases podrían comenzar en abril a nivel público generando otro elemento más de distanciamiento entre la enseñanza pública y privada que repercute sobre manera en la cantidad de horas clases a dictarse y por ende en la calidad de la enseñanza. ADEMU denuncia públicamente que personal de una escuela no cobra desde marzo del 2011, que hay escuelas en condiciones edilicias deplorables y por otro lado surge que a nivel nacional se cuenta con 150 inmuebles que no se están usando (viviendas ocupadas, terrenos baldíos, etc),

El turismo en baja, aunque se busquen las argumentaciones y justificaciones, muchos hemos sido testigo que hay menos visitantes. A su vez los comerciantes, según cada rubro, también han indicado que el turista gasta menos. Las medidas asumidas desde gobiernos vecinos no nos han favorecido. Todo lo contrario. Hablando del Mercosur, ya no sabemos qué más decir. Reuniones tras reuniones de primer nivel, sin embargo, las medidas de proteccionismo que se asumen desgastan cada vez más un modelo de integración que nació para unir y no para desunir.

Lo económico no queda atrás. Si bien el déficit público fue sólo del 0.8%, para el bolsillo de los habitantes del Uruguay esto no tiene impacto. A la suba de las tarifas públicas del mes de enero y febrero, como es tradicional, nos encontramos con los vaivenes del dólar, suba del petróleo, crisis agudizada en Europa, incremento de contribución inmobiliaria, un cambio al alza del rango meta de inflación que el gobierno no esperaba, una patente única que viene a disimular y atenuar la magra gestión de las Intendencias de Montevideo, Canelones y Maldonado y otros datos económicos que aún vienen cerrando y no se conocen con certeza.

Necesitamos de un aire renovador. No estamos en tiempos electorales, sin embargo, estamos en momentos de propuestas, de generar confianza, de visualizar actitudes patrióticas de parte de todos que vayan a la búsqueda de mejores soluciones. El país se construye con las propuestas de todos y estamos llamados a hacerlo. En esa ruta estamos.

Juan Curbelo del Bosco

¡¡No escapen del acuerdo!!

enero 29, 2012  
Archivado bajo Opinión

Desde que el hombre tiene conciencia y distingue entre lo correcto y lo incorrecto, el dilema ha sido: hacer lo que se quiere o hacer lo que se debe.

Max Weber le dio “matrícula”, la ética de las convicciones y la ética de la responsabilidad.

No hay mayor libertad que hacer lo que se quiere -a conciencia de que se está haciendo lo correcto-. No es un dilema, es un deber.

Los blancos sabemos de eso. El ejemplo más cercano en nuestra historia lo produjo Wilson, cuando le dio gobernabilidad a Sanguinetti y permitió la transición por encima de las conveniencias. Perfectamente podía haber encendido una llamarada civil…pero optó por lo correcto, estaba convencido que hacía lo mejor para el país.

Ahora algunos exégetas de Wilson, -que cuando pudieron, nunca lo votaron- reflexionan que son tiempos diferentes, que este gobierno tiene mayorías parlamentarias propias, que le toca a ellos gobernar y a nosotros únicamente alertar, criticar…

Olvidan cuando ayudamos al Gobierno de Batlle en la re-programación de los depósitos de los bancos en la crisis financiera.

No le llevamos cuentas al país. El uruguayo de a pie, quiere que la Oposición cuando ve al gobierno desconcertado o sin rumbo, sin propuesta o incluso, sin apoyo de su propia bancada, ¿festeje? ¿Se vanaglorie? ¿O que le busque soluciones a los problemas?.

Los hijos de los uruguayos que van a educación pública, que van a escuelas que se llueven, que no aprenden; o los de clase media que hacen un esfuerzo impresionante para que sus hijos reciban una educación mejor, ¿qué pretenden del sistema político? ¿ROLES DE GOBIERNO Y DE OPOSICIÓN?

No le quito responsabilidad al gobierno, por el contrario, pero no me quito responsabilidad como político. No soy dueño de la vida de la gente como para prometer para mañana lo que puedo ofrecer hoy.

En mi caso, en el de mi sector, TENEMOS VOCACIÓN DE GOBIERNO. TENEMOS PROPUESTAS Y LAS PONEMOS ARRIBA DE LA MESA. LAS TOMAN O NO, PERO NO SE LAS RETACEAMOS AL PAÍS.
¿IMPORTA LA SUERTE DEL GOBIERNO, LA DEL PRESIDENTE?… IMPORTA, PORQUE NO QUIERO QUE SEA “EL CONCORDIA”… PORQUE VAMOS TODOS ARRIBA DEL BARCO…

El ejercicio responsable de la política no excluye ninguna de las dimensiones éticas –NI LA DE LA CONCIENCIA Y LAS CONVICCIONES, NI LA DE LA RESPONSABILIDAD-. Por el contrario las une.
En nuestro caso se nos cuestiona la cercanía a Mujica. No es tal. La única cercanía que tengo es con el Partido Nacional. Orgullosamente lo integro. Como lo dije, no soy menos blanco porque hable con el Presidente. Tengo cercanía a las necesidades de la gente, a procurar soluciones.

Impulsamos un NACIONALISMO DE RESPUESTAS.

El acuerdo Educativo que propiciamos no es una cuestión de coyuntura. La educación ha sido para nosotros una prioridad inclaudicable, porque la reconocemos como instrumento democrático y justo para el progreso social, para el ascenso social del que menos tiene. Es una cuestión de JUSTICIA CON DIGNIDAD.

En 2004 siendo candidato a la Presidencia desde Alianza Nacional, se impulsó un documento denominado “LA NUEVA EDUCACIÓN: Descentralización, Equidad, Calidad”.
Allí se proponía 1.: Cambiar la arquitectura de gestión. El Centro Educativo como eje del sistema y se decía: “el tradicional esquema centralizador, burocrático, y homogeneizador será sustituido por una concepción descentralizadora, que otorgue grados crecientes de autonomía de gestión a los institutos de enseñanza y, por tanto espacios para diversidad y la contextualización”.
El punto 2 de ese documento (que se incorporó al Programa del Partido Nacional) refería a “Bases para una política de Equidad Educativa” donde hablábamos de fortalecer las políticas de igualdad de oportunidades, acciones para abatir el fracaso y el abandono temprano, reinserción educativa de los jóvenes que no estudian ni trabajan. Se hablaba de la Educación Media donde se procuraba: “establecer espacios curriculares que permitan la atención personalizada y la compensación pedagógica de los alumnos con desempeños disminuidos”, y además, “iniciar políticas de discriminación positiva que reconozca la diversidad de desarrollo institucional de los centros de enseñanza” y “dar incentivos para atraer a maestros y profesores bien calificados a las escuelas y liceos ubicados en las zonas más desprotegidas”.
El punto 3 del documento de referencia estaba dedicado a “UNA EDUCACIÓN TECNICA INNOVADORA PARA EL PAIS PRODUCTIVO” y decíamos que “era necesario repensar estructuras que superen las antiguas organizaciones educativas, dando lugar al surgimiento de nuevos modelos de escuelas de alta tecnología que integren EDUCACIÓN y CAPACITACIÓN con INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO”. Y proponíamos la creación de 5 CENTROS de ALTA TECNOLOGÍA.

En 2006, en una Reunión del sector propusimos la Escuela los 365 días del año, modalidad que se aplica en otros países de la región como Brasil, como bien lo destaca Bernardo Kliksberg junto a Amartya Sen en su libro “PRIMERO LA GENTE”.

Por tanto nuestro compromiso con el tema educativo no es ni nuevo ni especulativo.

ESTÁ ESCRITO. NO IMPROVISAMOS.

Cuando se inició la gestión actual y percibimos que había voluntad de priorizar la educación y podíamos revertir los efectos amargos de la ley de Educación Vázquez, tomamos el guante y no dejamos de proponer soluciones.

Así, nos reunimos con el Presidente en varias oportunidades para presentarles documentos y propuestas.- El 19 de marzo de 2010 le entregamos el Documento “PACTO NACIONAL EDUCATIVO”, en junio de ese mismo año volvimos a plantearle el tema y en 2011 junto a los representantes de las Comisiones de Educación del Parlamento Senador Eber da Rosa y Diputado Daniel Mañana, le brindamos al gobierno el Documento “AGENDA DE CAMBIOS POSITIVOS EN LA EDUCACIÓN PUBLICA”, que contenía medidas para la ESCUELA PÚBLICA, UN NUEVO MODELO DE LICEO (Proyecto PROFIME –luego PROGRAMA PARA LA MEJORA EDUCATIVA –PROMEJORA-), propuestas para la UTU, proponiendo nuevas modalidades en la aplicación de ejecución de la enseñanza técnica y de oficios, con conocimiento de las realidades particulares; y una NUEVA UNIVERSIDAD EN EL INTERIOR.

También desde el Parlamento nos movilizamos, convocamos una sesión especial el 18 de agosto de 2010 para tratar el Estado de la Educación Pública Nacional y realizamos propuestas (ver acta de la sesión del Senado); el año pasado, el 11 de octubre, convocamos en Régimen de Comisión General al Ministerio de Educación y Cultura y del CODICEN, tras la cual el Senado aprobó una moción por unanimidad estableciendo plazos (45 días) a la institucionalidad educativa para presentar una agenda de cambios.
Tras ese mandato del Senado de la República, iniciamos esta ronda de REUNIONES FORMALES CON EL PRESIDENTE PARA BUSCAR EL ACUERDO Y APOYOS POLÍTICOS.

El 15 de diciembre tiene lugar la primera reunión de líderes convocada en la Residencia Suarez, donde el Partido Nacional llevó propuestas que consideraba indispensables, como ser modificaciones a la ley de educación, retomando para el poder político representativo la conducción de la educación, y la autonomía de los centros educativos.

El 28 de diciembre tuvo lugar la segunda reunión donde nuestro Partido presenta una serie de preguntas al gobierno para conocer el alcance del posible acuerdo y se asume el compromiso por el Ejecutivo de llegar a una reunión en enero con definiciones.

Así arribamos al 24 de enero de 2012. Se concreta el ACUERDO NACIONAL EN EDUCACIÓN.

EXISTE ACUERDO. No hay dos lecturas sobre el punto.

Pedimos cambios de nombres en secundaria. Se concretaron.

Pedimos la autonomía y fortalecimiento de los centros educativos. Se firmó un documento por representantes de todos los partidos, el Presidente refrendará con la educación y se presentará en la Torre Ejecutiva con la Oposición.

Pedimos que la Política tuviera el control de la conducción nacional de la educación.

Pedimos que el Presidente del CODICEN y de los desconcentrados tuvieran voto doble y así predominara la visión política representativa sobre la corporativa ¿Se logró? SÍ.

Pedíamos una Universidad Tecnológica –centros tecnológicos en 2004-, se acordó una Universidad Tecnológica como ente autónomo con residencia en el interior.

HAY CUESTIONES CONCRETAS. HAY LOGROS Y AVANCES.  EXIGIMOS QUE LOS ACUERDOS SE CUMPLAN O SE CUMPLAN.

SI HAY ACUERDO PARA EL GOBIERNO, TIENE QUE HABER ACUERDO PARA EL PARTIDO NACIONAL, PARA EL PARTIDO COLORADO, EL PARTIDO INDEPENDIENTE Y DEBE HABER ACUERDO PARA EL PARTIDO DEL GOBIERNO.

NO HABILITAREMOS LOS OPORTUNISMOS DILATORIOS.

ESTAREMOS EN LA DEFENSA DE LO LOGRADO Y DECIMOS CON RESPETO Y FIRMEZA, QUE ESTAREMOS EN CONTRA DE LOS QUE ESTÉN EN CONTRA DEL ACUERDO.

SOMOS ENEMIGOS DEL INMOVILISMO FRENTE A LOS PROBLEMAS.

DEJAR SOLO AL GOBIERNO ES UNA INCONCIENCIA, PORQUE ES DEJARLO DE REHÉN DE LOS CORPORATIVISMOS.

Muy pocos creían en las virtudes y posibilidades de un acuerdo nacional educativo. Y ALGUNOS, DE HECHO, MUESTRAN NO QUERERLO.

Muchos le dieron para atrás a ese generoso esfuerzo Y HOY BUSCAN TRABARLO Y ESCAPAR.

Hoy el acuerdo es una realidad que permite alumbrar esperanzas de un cambio radical en la matriz educativa.
NO HAGAMOS UNA CARRERA DE MEZQUINDADES.
EL VUELO ALTO NO ES PARA PICHONES. ES NECESARIO MIRAR LEJOS. No se puede tener un vuelo bajo como la perdiz.

Que no aparezcan palos en la rueda, de ningún lado. Terminemos con las “chiquitas”.

RECLAMO al sistema político, y al sistema corporativo-sindical, NO PONGAN PEROS NI REPAROS, ELEVEMOS TODOS LA MIRA. ¡¡NO HAY DERECHO!!

NOSOTROS nos quedamos con el vaso medio lleno del Acuerdo. Claro que hay cosas que seguir discutiendo, pero, ¿vamos a claudicar?, ¿a tirar todo por la borda, porque no se concretó todo lo que se pide?

Durante 30 años se frustraron las iniciativas de reforma, NO LO SIGAN HACIENDO.

PENSEMOS EN LOS 550.000 niños y adolescentes que dependen del sistema público de enseñanza.

LA EDUCACIÓN NO PUEDE ESPERAR, LA GENTE TAMPOCO.

Dr. Jorge W. Larrañaga.

El laurel y el obús.

enero 28, 2012  
Archivado bajo Opinión

El tiempo se encargará de aclarar si ha escogido el sendero más adecuado a sus legítimas aspiraciones

Uno de los grandes temas políticos de la semana ha girado en torno a la decisión del doctor Jorge Larrañaga de retirarse del Directorio del Partido Nacional, organismo que en otros tiempos supo presidir y que lo tuvo siempre como uno de sus puntales básicos.

Es curioso que un asunto que afecta exclusivamente al viejo partido de los blancos (porque Larrañaga no se ha retirado de la política, ni tiene la menor intención de hacerlo, afortunadamente) haya suscitado un interés tan general.

Incluso voces pertenecientes a otras tiendas políticas se han tomado la libertad de opinar sobre esta personalísima decisión. Ello es un síntoma del peso y la gravitación de este político formidable, de estilo directo como un puñetazo y sinceridad a flor de piel, que, entre otras cosas, le ha ganado el mote popular del “Guapo”.

No viene al caso preguntarse sobre las razones que haya tenido para tomar la decisión que nos ocupa; pueden hacerse mil especulaciones, pero las últimas causas, las auténticas, solo las sabe él.

Desde otras filas blancas se le criticó, a veces con una acidez muy propia de esa corriente histórica, su forma de hacer oposición, sus frecuentes contactos con el presidente José Mujica y su idea de que es útil (para el país, desde luego) evitar toda imagen de obstruccionismo y, en consecuencia, colaborar con el gobierno en los grandes temas de interés nacional.

Es posible (más bien, es seguro) que esta actitud de algunos de sus correligionarios le haya molestado y sea uno de los factores de esta retirada. Pero sin duda, un hombre de su brillo intelectual y su olfato político debe haber mirado más allá de eventuales controversias internas; Larrañaga se ha trazado un camino determinado, que -es mi sincera opinión- solo cabe respetar, aun desde la discrepancia.

¿Que el honorable Directorio, sin Lacalle y sin Larrañaga, resulta menos representativo y ha perdido fuerza? Sin duda que sí. El primero en saberlo, es el propio Larrañaga; pero es sensato suponer que, desde su óptica particular, lo que se pierde por un lado se gana por otro.

Está claro para todos que en el Partido Nacional hay, extremando las definiciones y renunciando transitoriamente a los matices, dos formas de pararse ante el actual gobierno: la que el ex presidente Lacalle ha definido como “cuanto más lejos, mejor”, y la que encarna quien fuera su candidato a la vicepresidencia en las últimas elecciones, que procura abrir cauces de posible colaboración.

Larrañaga ha contribuido decisivamente al actual (y aún no concretado) acuerdo interpartidario sobre el medular tema de la enseñanza, y está decidido a no imitar el estilo opositor del Frente Amplio, que, cuando no estaba en el gobierno, llevó a cabo (con todo derecho, desde luego) una labor de intransigencia sistemática que terminó por darle muy buenos réditos electorales.

Tal vez (y sin tal vez), en su cabeza resuena la memorable definición del siempre lamentado Dardo Ortiz: “Lo que es bueno para el país es bueno para el Partido Nacional”. La fidelidad a esa filosofía entraña, por mero sentido común, la necesidad de mantener abiertos cauces de diálogo, y estos los entiende cada cual como le parece.

El Directorio, a juicio de quien esto escribe magníficamente conducido por el senador Luis Alberto Heber, también ha procurado y sigue procurando una buena relación interpartidaria, sin dejar por ello de criticar el desempeño de la actual administración cuando lo cree conveniente.

No parece, entonces, que haya razones fundadas para tanta alarma y tanta voz de condena hacia la decisión del doctor Larrañaga. Aun lejos de tiempos electorales, el líder de Alianza Nacional está proyectando su próxima candidatura presidencial.

El tiempo se encargará de aclarar si ha escogido el sendero más adecuado a sus legítimas aspiraciones. Mientras tanto, el país entero, por encima de banderías partidarias, tiene claro que el Guapo sigue en trinchera, como siempre, con una rama de laurel en una mano y un obús en la otra. Es lo que corresponde a un blanco, y no creo que se pueda decir algo más elocuente (y, para él, más satisfactorio) sobre el comprometido paso que acaba de dar.

LINCOLN R. MAIZTEGUI CASAS – LINMAICA@HOTMAIL.COM

Presidente: ¿de qué lado está?

enero 23, 2012  
Archivado bajo Opinión

Inauguramos hoy este generoso espacio de opinión brindado por LA REPÚBLICA.

Se da la particularidad que estamos en vísperas de un hecho trascendente para la realidad de hoy y para el desarrollo del futuro: la cumbre sobre el Acuerdo en Educación.

La primera tarea de la educación “es agitar la vida, y luego dejarla libre para que se desarrolle” expresaba la educadora y activista italiana María Montessori.

Educar es nada más y nada menos que preparar para la libertad.

Hemos insistido en -con espíritu de construcción nacional, como nos caracteriza-, la propuesta de un acuerdo nacional educativo.
Cuando asumió Mujica, dirigiéndose ante la Asamblea General, nos dijo que debíamos privilegiar a la educación: “Educación, educación, educación. Y otra vez, educación. Los gobernantes deberíamos ser obligados todas las mañanas a llenar planas, como en la escuela, escribiendo 100 veces, ‘debo ocuparme de la educación’”.

¿Quién no lo compartiría? ¿Quién se negaría a abordar una tarea tan relevante y fructífera en tiempos en que existe un indudable deterioro de la calidad educativa?

Pues los hay. Hay quienes ponen trabas a los cambios que resultan reclamados por padres, docentes, sistema político y la sociedad en general.

Hace un tiempo, repasando una conferencia del filósofo español Fernando Savater, gran estudioso del tema educativo, recordaba una frase del economista John Kenneth Galbraith, y que refleja una realidad: ”Todas las democracias contemporáneas viven bajo el permanente temor a la influencia de los ignorantes”.

Es que, la ignorancia en valores, en ideales y principios que campea por estos tiempos, son enemigos, de la democracia, de la posibilidad de progreso individual y colectivo, en definitiva, es la verdadera limitante de la libertad del individuo.

Es imprescindible el Acuerdo, es éticamente impostergable, porque no es cuestión del Frente o de la oposición. Es cuestión de las necesidades de la sociedad uruguaya. Guste a quien le guste, y disguste a quien quiera disgustarse.

La emergencia educativa nacional es de carácter estructural, se explica, en buena parte, porque la matriz tradicional del sistema tiene un formato centenario, concebido para otro tiempo, otra realidad cultural y socio-familiar, y para un alumno tipo que ya no existe.
Diversos procesos socio-culturales (infantilización y segmentación territorial de la pobreza, nuevas estructuras familiares, procesos de marginalización, incidencia de nuevos lenguajes, entre otros) se conjugan para determinar la complejidad del desajuste que se produce entre los modelos tradicionales de nuestra enseñanza y las nuevas y diversas necesidades sociales, de las familias y los estudiantes.
La política debe asumir la responsabilidad para la cual está legitimada. Reasumir el rol conductor.

Hace falta una operación de rescate y salvataje de la educación uruguaya, un verdadero plan libertad y esperanza para nuestros niños y jóvenes. Son 550 mil los que esperan soluciones, son sus familias, pero somos todos los que necesitamos el cambio.

La educación hoy es una fábrica de exclusión. No hay más tiempo que perder ni dilatorias posibles a las decisiones a tomar.

Como político, como representante de la ciudadanía no puedo permanecer al margen de este problema. No puedo desentenderme y dejarle el fardo al gobierno por el solo hecho de no ser yo el gobierno.

Aspiro a una sociedad mejor, no, en 10 o 20 años, ahora, ya.

Los políticos no somos los dueños del tiempo de la gente.

La capacidad de generar expectativas y oportunidades para su sociedad es lo que define a un país.

¿Tenemos la capacidad de generar sueños, generar esperanzas como sociedad?

Advertimos que se viene procesando la peor de la privatizaciones, la privatización de las oportunidades. Donde la brecha entre educación pública y privada se expande.

Estamos construyendo un Uruguay de las lejanías.

El cambio radical se impone. Nunca como antes tanta conciencia de ello.

El sistema político, los padres, docentes quieren el cambio.

¿Quién puede más? De eso se depende el Acuerdo. Si el gobierno se pone del lado de la gente, si apoya a sus propias convicciones, o si vence la sociedad con el corporativismo sindical.

No es cuestión de representación gremial la que está en consideración, -al menos no de nuestra parte-. No estamos ni contra los sindicatos ni contra la participación social en la construcción nacional. ¿Con qué derecho? Es contra los avaros y egoístas espíritus corporativismos a los que sí estamos enfrentados. Los que en nombre de la autonomía no hacen sino trabar y perjudicar el desarrollo de los cambios. Hay una “oligarquía corporativa” que brega ni siquiera por los derechos de los docentes, sino por sus propios privilegios. Eso no es sindicalismo -si hasta han perjudicado a sus propios compañeros-. Aquí lo que hay son sectores politizados refugiados y escudados desde estructuras sindicales para defender intereses que no son el interés general de toda la población.

Mañana sabremos si “vetan” al Presidente, si “vetan” al sistema político representativo que casi en su totalidad está buscando el cambio y la transformación.

No se puede admitir el desacato de las propias autoridades designadas por el Poder Ejecutivo como las de Secundaria, o que Fenapes y su consejero coarten la posibilidad de docentes a elegir horas y centros por oponerse a un plan (Promejora) que está consignado en una ley nacional.

El gobierno debe ejercer la autoridad para la cual fue electo, y cuenta con el respaldo de la oposición que ha acudido y propuesto ideas.
En nuestro caso, le trasladamos al gobierno propuestas, llamamos a las autoridades del Ministerio de Educación y Cultura y a la integración completa del Codicen de la ANEP el 11 de octubre al Senado y le pusimos un plazo para la instancia que en estos momentos está por definirse. Proyectos de ley, proyectos en el seno de la institucionalidad educativa presentados por el único representante de la posición en la ANEP, el licenciado Corbo, dan testimonio de que nuestra prédica es constante y constructiva.

La palabra la tiene el gobierno.

En la primera reunión con el Poder Ejecutivo y los demás partidos elevamos más propuestas, en la segunda le planteamos al Presidente una serie de interrogantes para conocer hasta dónde puede y quiere ir el gobierno en los cambios.

Mañana será la instancia de respuesta. Hay principios de acuerdo, ahí sabremos hasta donde se puede llegar.

Maquillajes no, porque con remiendos no cambia nada.

Queremos cambios profundos y radicales. Reales.

El liderazgo de la educación lo debe tener el poder político, representativo de la ciudadanía popular.

No hay lugar para las mezquindades. Estamos discutiendo el modelo de sociedad que seremos.

El mismo Savater en oportunidad de recibir el premio Honoris Causa de la Universidad Simón Bolívar en 1998 expresaba: “La educación es la única forma que hay de liberar a los hombres del destino, lo que se opone a que el hijo del pobre tenga que ser siempre pobre, a que el hijo del ignorante tenga que ser siempre ignorante. La educación es la lucha contra la fatalidad, es educar contra el destino, que no hace más que repetir las miserias, las esclavitudes, las tiranías”.

Nada libera más como la posibilidad de ser dueño de su propio destino, de poder construir sus propias rutas de crecimiento personal y colectivo.

Es la educación la que permitió que fuéramos un ejemplo en el continente. Que fuéramos una sociedad integrada y armónica.

Nosotros queremos instalar en este siglo XXI el sentido de igualdad social, de progreso sin excluidos, de avances sin rezagados.

La grandeza del desafío requiere grandeza, decisión y firmeza.

Le brindamos al gobierno todo cuanto estuvo a nuestro alcance. Ideas, tiempo, voluntad de diálogo. Tenemos legitimidad para reclamar e interrogar.

Por eso le preguntamos al Presidente ¿de qué lado está? Si del lado de la gente, de la representatividad democrática de los partidos políticos, o si está del lado del puñado de intereses sectarios y corporativos.

Jorge Larrañaga

Haga Bonomi, haga

enero 22, 2012  
Archivado bajo Opinión

Hace unos años no tenían modales tan delicados como ahora y la piel era un poco más resistente, sin embargo el tiempo se las afinó. Se irritan a la menor crítica y hasta reivindican seguir de “burguesas” vacaciones esteñas. Hasta hablan de “no debilitar las instituciones”, Bonomi ¡qué cambio!

Enojado el Ministro de Interior se vio obligado por el Partido Nacional a retornar del Este para dar cuenta de su gestión al frente de la seguridad. El inicio de año en materia de delitos violentos es impactante y se suma a la inseguridad que desde hace tiempo campea.

La comparecencia dio frutos desde su anuncio: Mujica que no tenía la seguridad como prioridad ahora dice que lo será, enhorabuena. Anunció Bonomi algunas medidas legales que propiciará y reformas que esperamos den resultado. Sin embargo, confirmó que tenemos visiones distintas sobre el problema. Para buena parte del gobierno la seguridad es parte de una reivindicación de sectores conservadores que piden represión, es ideología pura. Para nosotros es un derecho humano que hay que proteger. La violencia y el miedo no permiten vivir con libertad.

Diferimos por ello en la gravedad y la urgencia para enfrentarlo. El ministro lleva más de un año anunciando reformas en la jefatura de Montevideo, departamento donde se concentra junto a otros del área metropolitana la mayor cantidad de delitos. Anuncia, pero es lento.

Bonomi anda a los bandazos, gestiona mal y pone excusas. Tiene todo lo que necesita: la mayor cantidad de recursos para seguridad que se haya dispuesto nunca, una cantidad de instrumentos jurídicos y herramientas que le dio la oposición y particularmente el nacionalismo (Guardia Nacional Republicana, unidades militares para cárceles, instituto de rehabilitación juvenil, pasaje de militares a la Policía) y además mayorías legislativas propias. No es creíble echar culpas ni a la oposición, ni a la prensa. La inseguridad no es un invento político ni social.

La gestión de Bonomi es mala y no la arregla hablando de la década del 90, eso no mejora la seguridad hoy. Es un juego para los políticos pero no para la gente. Que con todos los recursos haya varias comisarías de la capital sin un solo patrullero como confirmó el propio Jefe, es prueba del desastre. Ahora se compraron vehículos pero faltan la mitad de los choferes. A la Comisión Permanente el ministro fue acompañado de más asesores y custodios que policías puede haber en turnos de varias comisarías. Justificó que hay mayor cantidad de rapiñas porque hay más comercios, argumento impresentable. Erradicar el comercio no parece ser buena solución para la inseguridad.

No hay herencias malditas y si las hay son autopases de sus propios correligionarios, siete años llevan gobernando. El delito se multiplicó y las rapiñas siguen creciendo. Tienen los efectivos, más dinero, más leyes, más legisladores en las cámaras y también más excusas. Hemos ayudado mucho pero la responsabilidad de decidir es del gobierno.

Para nosotros cuanto peor, peor. Dedicamos mucho tiempo a hablar de los derechos humanos violados hace 40 años y muy poco a los que violan, por ejemplo, cada media hora cuando se rapiña a un uruguayo todos los días del año.

No es atacándonos a nosotros que se mejora esto, no pierdan el tiempo, no se enojen, retomen un poco de la vieja rebeldía (pero solo un poco) y haga Bonomi, ¡haga!

Javier García

El Uruguay de los derechos ¿y el Uruguay de los deberes?

enero 20, 2012  
Archivado bajo Opinión

Reclamar derechos sin asumir la contrapartida lógica: el cumplimiento de deberes y responsabilidades ha pasado a formar parte de nuestra matriz cultural. Se ha incorporado de mala manera a la idiosincrasia nacional.
Este es quizás uno de los principales problemas que afecta al colectivo ciudadano y nuestro modo de convivencia, ya que es –como todo fenómeno cultural- difícil de revertir y condiciona la perspectiva de futuro.

Existe un evidente deterioro de Valores. Hemos ingresado en la dinámica del facilismo, desdeñando al trabajo, el esfuerzo y el sacrificio como proceso de superación individual, y consecuentemente de desarrollo social. Hemos llegado hasta lo ilógico de castigarlos.

“La cultura google” de la inmediatez y eventualmente, de la simplificación.
No es posible pretender avanzar como país sin comprometernos con la idea de “el Deber”. Cumplir los deberes y responsabilidades constituye en la vida en sociedad no solo una condición personal, sino un temperamento de respeto por el prójimo, de verdadera solidaridad colectiva.

No estamos planteando una visión dicotómica sino complementaria. Derechos y deberes se retroalimentan. No es posible el reclamo del derecho sin mirarnos en su reflejo, el deber.

Se ha perdido la institución Familia, que contenía, educaba y formaba; los instrumentos sociales que antes prevenían, hoy resultan ineficaces y vivimos en una época donde el respeto, la noción de autoridad se ha deteriorado cuando no perdido en absoluto. Situación que se vive entre vecinos, entre alumnos y maestros y dentro de la propia familia, entre padres e hijos.

Por supuesto que el primero que tiene el deber y la responsabilidad es el Estado. El Estado debe brindar seguridad y educación. El Estado tiene la obligación de generar oportunidades, crear condiciones para que el individuo en base a su esfuerzo, se desarrolle, alcance plenitud. Generar la posibilidad de ejercer los derechos.

Pero es también el ciudadano, responsable y depositario del deber de coparticipar. Existe una corresponsabilidad entre Estado y ciudadano.

Fuimos un ejemplo modélico, lejos en el tiempo. Y más alejado estará si no cultivamos los Valores que enriquezcan el espíritu de los individuos. Trabajo, Sacrificio y Esfuerzo.
Merecemos mejor educación, mejor seguridad. Esos cometidos, inherentes a la noción de Estado, son su razón de ser.

La Política debe estar a la altura del desafío de orden cultural que se nos presenta. ¿Qué futuro estamos construyendo?
¿Vamos a permitirnos quedar trabados por los avaros espíritus corporativos, egoístas y cercenadores de la posibilidad de progreso social? O bien, estamos dispuestos a asumir el deber de cambiar, la responsabilidad de transformar la realidad.

La revolución de la educación del pueblo, pasará por la reinstauración del sentido del esfuerzo como valor y mecanismo de superación. Pasará por sustituir los ánimos asistencialistas por el desarrollo de la cultura del trabajo. Por instalar la conciencia de la importancia del deber como fenómeno social de solidaridad y respeto. LA CULTURA DEL DEBER Y LA RESPONSABILIDAD.

Por supuesto, esto requiere un Estado nuevo, adaptado a estos tiempos, que se anime a romper las estructuras anquilosadas que lo atan.

La lucha que sostenemos por mejor educación repercutirá en un futuro más fructífero, impactará en tener mejor seguridad, en tener una sociedad más armónica y justa, porque es la educación la que libera a los pueblos del inexorable destino de fracaso y frustración, la que iguala al rico con el pobre, la que permite el ascenso social. La igualdad de oportunidades.

Debemos impulsar el despegue cultural, educar en valores, educar en libertad y responsabilidad.
El Uruguay “en bandeja” no existe. El éxito de una sociedad está en su capacidad de esfuerzo, es asumir que tiene derechos que reclamar, con deberes que cumplir. De lo contrario no tendremos derechos de los cuales gozar, sino de angustias.

SI NO HAY URUGUAY DE DEBERES, NO HABRÁ URUGUAY DE DERECHOS.

Jorge Larrañaga

El coraje de liderar

enero 16, 2012  
Archivado bajo Opinión

Estos últimos días se sacudió el verano político. Tanto el tema seguridad como educación han acaparado un tórrido enero.

De la serenidad y descanso playero hemos pasado a tener un inicio de año cruento en materia delictiva, particularmente en materia de asesinatos. Hechos lamentables de una sociedad que es cada día más violenta y un gobierno que no responde con la rapidez y eficacia que la sociedad reclama.

Alianza Nacional ha reclamado a través de su líder Jorge Larrañaga que el gobierno actúe, que se lleven adelante las propuestas del Partido Nacional y que se dé un vuelco en la gestión de un Ministerio del Interior que hace agua.

Pero enero también se ha recalentado por el plazo que le puso Alianza Nacional al Gobierno para llevar adelante un radical cambio en la Educación Pública, que es la única herramienta que tienen 500.000 compatriotas, que son el futuro de nuestra República, para tener un futuro mejor.

En el medio, el Presidente Mujica ataca de manera llamativa por su dureza a la oposición. No entendió que los reclamos de mayor seguridad no son siempre realizados de la misma forma ni con el mismo espíritu.

Hemos tenido con este gobierno y con todos los que así aceptaron, el coraje de ofrecer soluciones, propuestas, ideas y diálogo.

Hace 72 horas Jorge Larrañaga se reunió con el Presidente. Agenda: Educación y seguridad. Ni más ni menos.

Poner los temas sobre la mesa, analizar los puntos y reclamar las soluciones planteadas en ambos rubros.

Cuando un político le reclama a un gobierno que no es de su Partido soluciones sobre propuestas que le presento, lo que está haciendo es representando a cientos de miles de compatriotas que no tienen voz. Que votaron o no al gobierno o al Partido Nacional, pero que precisan que alguien levante su bandera. Futuro para sus hijos y paz en nuestra sociedad.

Esto, que es el gesto más noble que se puede tener es claramente el gesto de un conductor. Una persona que piensa más allá de su propio bien, de las cuentas políticas, de los asesores que le señalan que se viene la campaña electoral. El conductor conduce a la gente. Otros son conducidos.

Lamentablemente no todos piensan igual. Con un enorme respeto hacia el Partido Colorado, debemos de discrepar profundamente por la postura adoptada por el Dr. Pedro Bordaberry.

No entendió que el gesto de Wilson Ferreira Aldunate a su Partido, es el mismo que realiza Jorge Larrañaga. No está acostumbrado al arrojo que el Nacionalismo ha tenido con la Patria desde hace más de 175 años.

Pedro Bordaberry, cronista policial por redes sociales, se enojo. No se sabe con quién ni porque. Pero se enojo

Sus asesores le dijeron hace dos años que la inseguridad era el tema. Y vaya que lo tomo en serio. En su cuenta de twitter de sus casi 10.000 twits, el 70% son de noticias policiales. Le hizo caso a sus asesores. No es la misma actitud la que tiene en este tema que con el resto de los problemas del Uruguay.

Y se enoja porque un líder, un conductor, se reúne con el Presidente. Qué fácil es decir a todo que no! Es lo más sencillo del mundo. Pero ojo, no conduce a nada. No aporta nada a la sociedad ni a los que vivimos en ella.

La oposición cerrada solo lleva a una ruptura entre la gente y la clase política. Las peleas, los agravios, los insultos, hacen que la sociedad cada día crea menos en la más noble de las tareas que un ciudadano puede realizar que es la política.

Si para lograr un cambio radical en la educación se precisan 100 reuniones, las tendremos.

De la misma forma que en el 2002, gobierno del Dr. Jorge Batlle, nos reunimos con el Presidente, con el Ministro Atchugarry, con Isaac Alfie, con Senadores y Diputados, para encontrar una salida a la brutal crisis del País.

Y votamos y apoyamos. Con patriotismo la salida propuesta por el Partido Colorado.

En esa oportunidad cientos, miles, nos criticaban, nos decían que nos equivocábamos, que nos entregábamos por cargos, que era un brutal error. Pero conducir es hacer lo que se cree que se tiene que hacer. Y por eso Alianza Nacional de la mano de Jorge Larrañaga acompañó una solución para todos los uruguayos, sin medir costos políticos

El tiempo nos dio la razón. Debíamos apoyar. La bonanza del presente, mucho tiene que ver con esa votación.

Nosotros lo hicimos, mientras que Vázquez y el Frente Amplio pedía públicamente el default y se negó a votar.

Lo insólito es que el Dr. Bordaberry, que era Ministro, no lo recuerde.

Si para que la gente viva más segura y la policía tenga más y mejores instrumentos para combatir el delito se precisan doscientas, ahí estaremos.

Porque quienes nos escuchan, leen o ven, no esperan una pedrada, esperan una solución. Venga de donde venga.

Porque no somos nosotros los dueños de los 3 años que separan a este gobierno de las próximas elecciones.

Porque la solución no es decir, nosotros lo vamos a hacer mejor o nosotros lo hicimos mejor. Eso es para una tribuna que día a día se achica más. Cada día son menos quienes nos interpretan, quienes leen entre líneas. La gente busca líderes, conductores y no mujeres u hombres que con el afán de captar un puñado de votos, se dejen conducir por algunos asesores que están esperando que llegue su momento de acceder al poder.

Todos, el Frente Amplio, El Poder Ejecutivo, los Partidos de la oposición y las organizaciones sociales, tenemos que comenzar a entender que llegó el tiempo de los Uruguayos. El tiempo de la gente. Que no podemos vivir en chicanas, en discursos sin contenido, en jugarretas de campaña electoral.

Después la gente decidirá. Va a tener la oportunidad de elegir. En las urnas. Solo con su conciencia quién es el que creen más capaz para ejercer el Gobierno.

Mientras tanto, terminemos con sonseras. Seamos capaces de ser lo que la gente nos pidió en las urnas. Ser conductores.

Nosotros tenemos el nuestro. Se llama Jorge Larrañaga, que tiene el coraje de liderar al mayor sector de la política Uruguaya.

Santiago González

Proxima Pagina »

Gobierno y partidos políticos firman acuerdo nacional educativo Despedida del año de la lista 250 Pago a pago por Paysandú Conferencia “Desafío del cambio. La Nueva Educación” Larrañaga en Salto Lista 250 – XIV Congreso Departamental “MontevIdeando” La 40 rinde cuentas