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Larrañaga: “Al Frente Amplio se le gana por el centro”

mayo 16, 2011 by  
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“Al Frente Amplio se le gana por el centro”

-La afirmación de que es necesario que Alianza sea la mayoría para tener chance electoral. Un observador podría decir, quizás es un eslogan, quizás una confianza desmedida, o quizás hay algo de soberbia. ¿En qué se basa?

-No hay soberbia, no hay confianza desmedida ni es un eslogan. Me baso en que a la izquierda se le gana por el centro, y el centro debe ser el Partido Nacional. Un partido que no se radicalice en los extremos, que convoque a ciudadanos de todos los perfiles ideológicos del espectro político del país, republicano, libertario, con liberalismo igualitario, con comprensión de la problemática social, con comprensión de la necesidad de la descentralización, del desarrollo nacional integral que es una vieja bandera del nacionalismo. Y eso lo puede llevar adelante Alianza Nacional que cuando fue mayoría en 2004 tuvo una votación extraordinaria el PN, el 35%. No fue suficiente-para frenar treinta y pico de años de deseo de triunfo del Frente Amplio, no pudo frenar la victoria del doctor Vázquez porque había también un proceso de desgaste muy fuerte de los partidos tradicionales, y porque además veníamos de una crisis económica muy grande en el 2002 que también prohijó la victoria frentista. Alianza Nacional hizo pasar al PN del 21,5% del electorado al 35% y en 2009 porque Alianza Nacional no fue mayoría, porque perdimos la elección interna, bajamos en el caudal electoral al 29%. Esta es la realidad. No es una expresión de soberbia, que yo no tengo, yo no tengo soberbia, soy una persona de carácter fuerte, vehemente, luchador, impulsivo pero no soy una persona soberbia.

-¿Tiene expectativas de un eventual retorno de Jorge Saravia al Partido Nacional?

-El tiempo lo dirá. No me quiero pronunciar sobre referentes políticos que están en otras filas partidarias. Respeto a los otros partidos y aquí me quedo en mi comentario.

Interpretativa: “Positiva pero tardía gestión del Presidente”

Que no tengan tanta mala fe”, reclamó. En entrevista con LA REPÚBLICA Larrañaga afirmó que “a la izquierda se le gana por el centro1. Sobre la interna partidaria y la postura de Francisco Gallinal (CW) de no respaldarlo a él ni a Lacalle, consideró que “a quien no le guste el menú, puede poner otro plato y competir”.

-Cuando transitamos hacia los quince meses de gobierno, ¿cómo evalúa el desempeño de la administración Mujica y qué destacaría con sus luces y sus sombras?

-El primer año tuvo más aciertos que errores. Aciertos en materia de política internacional, solución del conflicto con Argentina, buena relación con la oposición, integración de los Entes Autónomos y Servicios Descentralizados, renovación de los organismos de contralor, iniciativas de la oposición que fueron respaldadas por el Poder Ejecutivo en el tema de la seguridad, como la Guardia Republicana, el pasaje de militares al Ministerio del Interior, la construcción de cárceles en unidades militares, Ley de Emergencia Carcelaria, entre otras iniciativas. En los últimos meses vemos al gobierno verdaderamente enredado. El Presidente (Mujica) por los hechos, a los que se ha visto enfrentado, ha tenido que variar un poco la estrategia que lo llevaba a defender una suerte de unidad nacional, en la que coincidíamos. Y hace sesenta días que estamos solamente hablando del proyecto de ley de anulación de la Ley de Caducidad. Me parece realmente sorprendente e insólito que sigamos discutiendo de este tema cuando tenemos otros asuntos que son vitales para la vida de los uruguayos.

El tema de la seguridad, el impacto tremendo que están generando algunos hechos que incluso terminaron con la muerte, el día martes, de un trabajador de una agencia de seguridad en un recinto bancario.

El tema de la educación, para lo cual el gobierno convocó una cumbre educativa para mediados de febrero que quedó pomposamente en una cumbre educativa pero que reveló que las personas que designó el Poder Ejecutivo no tienen ni idea de cómo llevar adelante planes para mejorar la educación.

El desafío de la inflación, el atraso cambiario, son todos temas que debieran ocupar hoy prevalentemente la agenda del país. Sin embargo, estamos con un trancazo político donde lamentablemente, por la mecánica del Frente convierten al Parlamento en una suerte de comité de base y el plenario del Frente es el que condiciona a los legisladores qué votar en el Parlamento. A mí me pareció positiva la gestión del Presidente para tratar de parar el proyecto interpretativo que anula la Ley de Caducidad. Ahora, fue una iniciativa tardía del Presidente. Lleva adelante esa gestión cuando el tren ya había partido a altísima velocidad, al punto que ya se había pasado por media sanción en la Cámara de Senadores. Ahora ha generado toda una situación compleja, en la cual está metido el FA, por sus propias equivocaciones, por no haber escuchado lo que se le dijo desde la oposición, desde la especialidad de los catedráticos constitucionalistas, de que no se podía atropellar un doble pronunciamiento de la ciudadanía, dos plebiscitos del pueblo uruguayo. Ahora se está hablando de la idea de llevar adelante un plebiscito para desconocer dos plebiscitos anteriores. Es una ingeniería político jurídica totalmente equivocada. En algunos temas importantes está perdiendo el rumbo y el liderazgo.

-Está dejando de lado lo que ha sido el notorio crecimiento económico, la baja del desempleo, el incremento de las exportaciones, todos guarismos que han sido realmente importantes a la luz de lo que es la economía y la calidad de vida de la gente.

-Yo no soy de los que desconocen el crecimiento de esos guarismos económicos, y por el contrario, no lo dejo de lado a la hora de ver las luces. También quiero expresar que hay un fortisimo componente internacional sobre estos guarismos de la economía. Hay que ser sinceros, el crecimiento que comenzó la recuperación económica muy fuerte en 2004 y que se materializó en el período anterior del doctor Vázquez y que ahora se mantiene, tiene un muy fuerte componente externo.

-Por momentos parecería que en esa mirada al 2014, usted se ve enfrentando a Tabaré Vázquez. Se lo consulto porque es común que usted le salga al cruce en varios temas políticos al doctor Vázquez.

-No es por un posicionamiento de futuro, no es por advertir rivalidades. A veces es necesario salir al cruce a algunos referentes políticos porque no es posible que jueguen a las escondidas de la gente, que no se pronuncien. No es posible que en el caso del doctor Vázquez salga a la arena política cuando le convenga y no como el resto de los políticos que estamos siempre dispuestos a contestarle a las interrogantes de los periodistas. El doctor Vázquez, el 21 de marzo, participó en un acto conmemorativo del cumpleaños del FA y dijo que republicano era defender los derechos humanos en clara alusión al senador Saravia que no votaba la ley interpretativa y en el mismo momento arengó a los diputados a que votaran la ley anulatoria de la Ley de Caducidad. Resulta que ahora se suma a una gestión que realiza el Presidente y el vice. Esas contradicciones son las que debe explicar el doctor Tabaré Vázquez. Yo no soy nadie para ponerle palabras a otro interlocutor político, pero debe explicarle al país por qué esas idas y vueltas cuando él, cuando fue Presidente de los uruguayos, aplicó la ley durante cinco años, y no impulsó ninguna anulación ni derogación.

“No soy un mandadero de nadie”

-¿Qué le dice a quienes lo comparan y dicen que Jorge Larrañaga está haciendo lo mismo que Alberto Volonté cuando el presidente era Julio María Sanguinetti y a la larga terminó desdibujando el papel opositor?

-Les digo que no tengan tanta mala fe. Es una asimilación mentirosa antojadiza, y absurda. Sanguinetti no tenía, mayorías parlamentarias Mujica las tiene.

Ni Mujica es Sanguineti ni Larrañaga es Volonté, Somos absolutamente diferentes. Quien conoce a Larrañaga sabe que yo no voy un mandadero de nadie ni le hago favores a nadie y si alguien del Partido se atreve a decir una cosa de esas, es un farsante, es una persona totalmente injusta que desconoce los servidos que yo le he dado a mi partido.

Apoyo: “Las críticas las enfrentaremos”

“Estamos llevando adelante lo que era el programa de gobierno para la elección”.

-¿Va a continuar esa política de ayuda al gobierno aunque sea incomprendido del Partido Nacional?

-Vamos a apoyar todas aquellas iniciativas en las que estemos de acuerdo y vamos a apoyar todas aquellas iniciativas que, aún no estando de acuerdo, sean positivas para el país. Esa es una premisa que Wilson. Ferreira nos dejó como legado y pretendemos aplicarla. Las críticas que podamos tener en lo interno, las enfrentaremos, respetuosamente y con argumentos. Hemos llevado adelante lo que era el programa de gobierno que teníamos para la comparecencia electoral de 2009 y eso es un valor coherencia que tiene que respetarse. Queremos más república, más equidad y justicia, mejor segundad, y una educación moderna para poder recomponer la fractura social que se está generando en el país con la brecha que se está generando entre la educación pública y la privada, lo cual está generando condicionamientos a miles de jóvenes y de niños provenientes de hogares pobres. Eso es una fractura social a la cual el FA y las autoridades de la enseñanza no le están poniendo freno, porque no tienen idea ni planes como para poder recomponer un equilibrio.

El menú del PN

-Cuando dirigentes de primer nivel como Francisco Gallinal dicen: “Ni Lacalle ni Larrañaga”, ¿usted qué siente?

-No contesto a eso porque yo creo que Lacalle y Larrañaga son dos políticos diferentes, con trayectorias diferentes, y que la gente juzgará quien tiene más mañana que pasado. A quien no le guste el menú que se ofrece dentro del Partido, puede poner otro plato con otro menú y competir, y que la gente decida en las urnas, quien es el que pueda conducir el PN.

Fuente: La República

Gandini: “Sin Montevideo no se puede ganar una elección nacional”

mayo 9, 2011 by  
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Los blancos se proponen ganar la Intendencia cuando se lleven a cabo las próximas elecciones, el 10 de mayo de 2015. Para eso, cuando faltan todavía cuatro años para esos comicios, algunos sectores comienzan a trabajar desde ya.

Este fin de semana, inició ese camino la Lista 250 de Alianza Nacional, que lidera el diputado Jorge Gandini y que, desde este sábado, lleva como nombre “Agrupación Héctor Gutierre Ruiz” mientras acentúa su perfil de centro-izquierda.

“No es tiempo electoral, no es tiempo de candidaturas, pero sí hay que generar condiciones para que muchos compañeros se sientan motivados a ser candidatos. No podemos llegar a enero del año electoral, después de haber pasado la interna, la nacional y el balotaje a definir quién es el candidato”, dijo Gandini en el programa En Perspectiva.

“Entonces deja de ser una oportunidad y un honor para pasar a ser un sacrificio y una misión: ‘te tocó ser el candidato porque el partido perdió’. Y además nadie nos cree. Y al compañero que lo ponemos en esa tarea le echamos una mochila pesadísima sobre sus hombros, que empiece a ser campaña en enero –un mes y medio antes de que asuma el nuevo presidente de la República y el nuevo gobierno– cuando es dificilísimo atraer la atención de la gente y ser creíble. Hay que empezar ahora a generar condiciones atractivas para que varios quieran largar sabiendo que el partido se toma este tema en serio como sucede en el interior del país”, explicó el legislador nacionalista

“Hay que venir de la sociedad, tratando de que la sociedad nos hable y nos diga qué es lo que ve para poner eso en nuestras ideas y nuestro programa. Habrá un proceso de decantación, quedarán los más aptos pero tendremos candidatos a intendentes en Montevideo para cuando lleguemos a la interna y tengamos candidatos a presidente. Entonces los candidatos a presidente tendrán a su lado candidatos a intendente que los ayudarán a hacer la campaña con un matiz mucho más montevideano”, observó Gandini.

“Trataremos de ser mejores y más creíbles”, enfatizó.

“El Frente Amplio nos ganó con una intendenta donde el 14% de los frenteamplistas votó en blanco o anuló su voto en manifestación de protesta pero no se animó a cruzar la frontera partidaria y votar algún partido que no fuera el Frente Amplio. ¿Porqué? Ahí tenemos que hacer la autocrítica nosotros. Ahí estamos nosotros que no fuimos alternativa creíble. Para eso tenemos que tener candidatos, organización y planificación pero también programas y propuestas. Al final, una elección se gana enamorando a la gente. Y hay que enamorarla siendo creíble, no es cuestión de puro programa de plástico con mucho jingle y publicidad”

“La primera tarea es ganar la elección nacional, pero sin Montevideo no se puede ganar. Y para ganar en Montevideo hay que transformar mucho el trabajo político en Montevideo”, concluyó Gandini.

Fuente: espectador.com

Jorge Larrañaga: Hay “ausencia de autoridad” en el Ministerio de Defensa Nacional

mayo 5, 2011 by  
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En diálogo con En Perspectiva, el senador por el Partido Nacional Jorge Larrañaga dijo que en el Ministerio de Defensa Nacional hay “ausencia de autoridad”, al referirse al desconocimiento que tienen las autoridades de esa cartera sobre el video de los presuntos militares. “[Esto] habla a las claras de una situación anormal y de un manejo muy poco institucional de un área sensible”, expresó. Además, el legislador reafirmó que “Rosadilla no tiene la confianza del nacionalismo” y que “la situación del video a esta altura” es “insostenible”. Por otro lado, el líder de Alianza Nacional opinó que la visita al Parlamento del miércoles por parte del presidente de la República, José Mujica, y del vicepresidente, Danilo Astori, “avala” la postura del sector nacionalista en el sentido de que “se está contrariando un doble pronunciamiento de la soberanía popular”.

EMILIANO COTELO:
“Reunida la agrupación parlamentaria del Partido Nacional (PN) que preside el senador Jorge Larrañaga y en mérito a la secuencia de hechos que vienen aconteciendo dentro de la esfera militar y el manejo de los mismos a nivel del Poder Ejecutivo, expresa que para la misma el ministro de Defensa Nacional, Luis Rosadilla, no le ofrece confianza y eleva la decisión para que sea considerada por el honorable directorio del PN.” Este comunicado se emitió ayer en horas de la tarde.

El presidente de esa agrupación parlamentaria, el senador Larrañaga, está en línea en este momento.

¿Por qué sale esta este pronunciamiento en este momento? Porque la iniciativa fue de Alianza Nacional.

JORGE LARRAÑAGA:
La iniciativa fue del senador Abreu como presidente de la comisión de Defensa del Senado de la República, pero también se venía manejando dentro de la propia agrupación parlamentaria. Los hechos de pública notoriedad acaecidos en los últimos días en el ámbito del Ministerio de Defensa Nacional configuran, a nuestro juicio, un cuadro que genera una innegable preocupación a los parlamentarios del PN.

EC – ¿A qué hechos alude concretamente?

JL – Estamos aludiendo al episodio del video, conocido por el presidente de la República y por periodistas, pero que permanece en desconocimiento del ministro de Defensa. [Esto] habla a las claras de una situación anormal y de un manejo muy poco institucional de un área sensible, así como la ausencia de autoridad en el propio Ministerio. A esto se suma la sanción del Jefe del Estado Mayor de la Defensa en el día de ayer, de lo cual sólo se conoce información por medio de prensa. Esta situación está reflejando un manejo carente de rumbo en lo que hace a todo este tema…

EC – …Pero ¿no puede el Poder Ejecutivo sancionar al Jefe de Estado Mayor de la Defensa si hace declaraciones políticas?

JL – Tiene sus facultades, por supuesto, pero esto está sólo en conocimiento del Poder Ejecutivo. No fue puesto en conocimiento de las restantes fuerzas políticas. También estamos con muchísimas dudas con respecto a los motivos de las sanciones, porque tampoco se conocen…

EC – …¿Lo que ustedes cuestionan es la relación con el Parlamento a propósito de estos temas o las medidas que se están tomando?

JL – Medidas en relación con el Parlamento que no se conocen. También por la relación con el Parlamento que tampoco se mantiene cuando se dijo mantener. No hay que olvidar que en estos momentos el PN preside las dos comisiones de Defensa, tanto de senadores como de diputados. Si a toda esta situación del video que vincula a oficiales generales se le agrega el telón de fondo del tratamiento de la ley interpretativa que pretende anular la ley de Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado, tenemos una situación realmente compleja. Es por esto que la agrupación parlamentaria declara que el ministro Rosadilla no cuenta con la confianza de los parlamentarios del nacionalismo. Esto tendrá las consecuencias que tenga que tener…

EC – …¿De qué tipo de consecuencias estamos hablando? ¿Qué pasa cuando se traslada el asunto al honorable directorio del PN?

JL – Puede venir la ratificación de lo que ha sido resuelto por la agrupación parlamentaria pero tiene un impacto muy fuerte en quien dice cimentar su gestión sobre la base del apoyo de los restantes partidos políticos…

EC – …O sea, para usted, a partir de un pronunciamiento como este, Rosadilla debería renunciar.

JL – La renuncia es un acto de voluntad del ministro o una decisión del presidente. Eso escapa a nuestra posibilidad. Lo que sí expresamos es que el PN, a través de su agrupación parlamentaria compuesta por senadores y diputados, manifiesta que el ministro Rosadilla no tiene la confianza del nacionalismo.

EC – Mi impresión es que usted está aludiendo a declaraciones que el propio ministro Rosadilla hizo luego de que usted el otro fin de semana en declaraciones al diario El Observador reclamara su renuncia. En aquel momento, Rosadilla primero había querido confirmar si los dichos suyos que aparecían publicados eran correctos. Habló con usted a esos efectos, pero después hizo una serie de comentarios en cuanto a que faltaba saber si esa era una opinión personal suya, de su sector o de todo el partido, porque la cartera de Defensa es delicada, para la que el apoyo de los distintos partidos del espectro resulta decisivo. Ahora queda claro que aquella opinión que usted manifestó no era sólo suya, sino que termina siendo de todo el partido.

JL – Pero no por impulso procesal nuestro, porque no nos movemos de esa forma. En aquel momento efectuamos una reflexión que ataba los hechos vinculados a la necesaria experiencia que se debe tener en la conducción de un Ministerio como el de Defensa, vinculado a hechos parlamentarios que se estaban dando. Esto es distinto. Fue motivado por un planteo del senador Abreu en la propia agrupación parlamentaria, en la que él entendía que había un problema de grave afectación de la institucionalidad dentro del Poder Ejecutivo que vincula al ministro de Defensa. Fue por eso que en el conjunto de senadores y de diputados terminamos con esta declaración, a través de la que expresamos que el ministro Rosadilla no tiene la confianza del nacionalismo. Ayer, en la agrupación parlamentaria, no pretendí hacer que la agrupación avalara lo que yo individualmente había expresado hace unos ocho, o 10 días la semana pasada cuando formulé comentarios a medios de prensa y se dio esa situación de controversia con el ministro Rosadilla. Simplemente ata el conjunto de situaciones que se están dando. La situación del video a esta altura nos parece realmente insostenible. Se hizo una interpelación en el Senado de la República y se dijo no conocer absolutamente nada. La conoce el presidente, ahora la conocen periodistas, se publica en un medio de prensa y no hay un solo comentario. Después se producen movimientos dentro de la escala jerárquica de las Fuerzas Armadas cuando se apercibe al general del Estado Mayor de la Defensa, Bonilla. Las formulaciones no quedan muy claras porque, a nuestro juicio, no fueron políticas. [Además] se releva a un general, el general Pérez del Ejército I, y tampoco tenemos conocimiento. Detrás de todo esto está también el tema de la ley de Caducidad…

EC – …Ayer, casi a la misma hora a la que ustedes emitían esta declaración de la agrupación parlamentaria, había una jugada fuerte que hacía el presidente José Muijca, acompañado por el vicepresidente Danilo Astori, y anunciando que además cuentan con el respaldo en esa postura del expresidente Tabaré Vázquez. Le advirtieron a los diputados en tono muy severo, por lo que se conoce, de las consecuencias que podría tener que en la Cámara de Representantes se ratificara el proyecto que ya salió en el Senado y que deja sin efecto la ley de Caducidad. ¿Eso no cambia el análisis que ustedes hacen?

JL – No, por el contrario. Está avalando que con lo que está llevando adelante el PN en sus acciones parlamentarias y en sus expresiones públicas tenemos razón cuando decimos que se está contrariando un doble pronunciamiento de la soberanía popular. El problema es que determinados actores políticos de enorme importancia le han faltado a la verdad a la institución Fuerzas Armadas desde el arranque del Gobierno anterior. Han dado manija en un determinado sentido que ha propiciado este hecho que tiene por desenlace, por ejemplo, el del presidente Mujica, que hace esta gestión en forma pública ante la bancada de diputados y expresa que compromete la credibilidad de su fuerza política. Yo creo que más que comprometer la credibilidad de una fuerza política –que la compromete–, compromete también claros principios en materia constitucional y el Estado de derecho. Entonces, estos hechos…

EC – …¿Por qué el ministro de Defensa queda involucrado en este tema?

JL – Porque es el responsable de la Defensa. Ya le relaté otros hechos aparte de los que vinculan a la ley de Caducidad que han hecho que el partido declare que no tiene más confianza en el ministro Rosadilla…

EC – …¿Qué pasa si el ministro no renuncia?

JL – No pasará nada…

EC – …El ministro dijo hace pocos días que había recibido el respaldo expreso del presidente Mujica y que, por lo tanto, ya no importaba lo que él pudiera pensar hacer.

JL – Esa será, como le dije hace un instante, una decisión que debe reflejar la voluntad del ministro en querer renunciar y del presidente de la República en disponer la renuncia. No depende del PN, pero sí tiene un componente político muy importante que la segunda fuerza política del país y la principal fuerza política de la oposición exprese en forma pública que no tiene confianza en el ministro de Defensa. Esto no involucra aspectos de naturaleza personal ni significa que estemos en una declaración de guerra al Gobierno. Simplemente estamos expresando de buena fe que el ministro no merece nuestra confianza por la inacción de este conjunto de hechos que le he mencionado y que vienen quedando públicamente expuestos. Estamos discutiendo hechos de hace 40 años, cuando el país tiene que enfrentar temas graves de inseguridad y el gravísimo tema de la educación de nuestro país, que va cuesta abajo. Tenemos que frenar su deterioro porque compromete el futuro de miles de jóvenes. El país y el sistema político están enzarzados desde hace no sé cuánto tiempo en una discusión enorme sobre todos estos temas que nos parece que empantanan la marcha natural del país frente a los desafíos de los tiempos presentes que nos condicionan. Al presidente de la República y el vicepresidente se suma el expresidente Vázquez, lo cual me llama la atención porque hace pocos días el doctor Vázquez salió con entusiasmo a apoyar este proyecto de ley interpretativa. Paralelamente, el ministro de Relaciones Exteriores, Luis Almagro, estaba explicando en Diputados el alcance del proyecto de ley interpretativo. Bueno, si se da para frenar el trámite parlamentario y se obtienen resultados, creo que corresponderá dar una respuesta positiva al presidente de la República por esta gestión que preserva el orden institucional.

Escuche la entrevista a Jorge Larrañaga

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Fuente: espectador.com

Da Rosa: “Si se está maduro para ir preso también para casarse o votar”

abril 26, 2011 by  
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El grave problema de la inseguridad ciudadana y la delincuencia juvenil en Uruguay

Eber da Rosa Vázquez, miembro del Partido Nacional y senador uruguayo, ha contado en exclusiva para EVD, cómo se está trabajando desde el gobierno y la oposición para ofrecer medidas inmediatas que solucionen el problema de la inseguridad en las calles de Montevideo.

La violencia juvenil en Uruguay es un problema de difícil solución, a la falta de recursos y de centros de rehabilitación, se suma una marginalidad en aumento agravada por las migraciones del campo a la ciudad, el fácil acceso a las drogas y el escaso nivel educativo de los jóvenes. En Uruguay el 50% de los menores de edad no terminan la enseñanza secundaria. Durante más de 30 años a los jóvenes con delitos penales se les internaba en albergues donde convivían con niños huérfanos o abandonados. La falta de seguridad en estos centros provoca que se fuguen con mucha facilidad y que vuelvan a delinquir.

Para Da Rosa el problema de la inseguridad ciudadana que se vive en este momento es porque institucionalmente se ha dejado de lado durante muchos años, “confiando el problema a una dependencia estatal que no fue creada para ello, el viejo Consejo del Niño”. El senador explica que, ni estos centros ni el personal que trabaja en ellos están preparados para ser un establecimiento de reclusión. “Una cosa es ser una casa de protección y otra un ámbito de reclusión para menores que han cometido delitos como homicidios, violaciones, robos, etc.”

Existe un proyecto de ley del Partido Nacional, presentado el pasado año, en el que se incluye la creación de centros especializados en delincuencia juvenil, el senador nos detalla que sería “un centro de reclusión, donde además se apunte a la asistencia psiquiátrica, psicológica y docente para tratar que ese menor, cuando vaya a integrarse a la sociedad, no sea un delincuente proclive a seguir delinquiendo, si no que sea alguien que pueda integrarse en la sociedad”.

El proyecto de ley se ha presentado recientemente en una Asamblea General donde los 4 partidos uruguayos se han comprometido a sacarlo adelante antes del 31 de mayo. También se incluyen otras medidas como el mantenimiento de los antecedentes penales cuando cumplen los 18 años, el establecimiento de la pena de tentativa y la coparticipación en los hurtos. “Todo ello va a estar incluido en una ley en la que nos hemos comprometido a dar un trámite parlamentario rápido y que antes del 31 de mayo esté aprobada y vigente, y que el poder ejecutivo lo pueda empezar a implementar” apunta Da Rosa.

En relación a la parte económica, la partida necesaria para la creación del Instituto de Rehabilitación ya está contemplada y dispuesta. Da Rosa señala que “fue una iniciativa del Senador Jorge Larrañaga, cosa que es muy importante porque es ganar tiempo. Cuando se apruebe la ley, ya se puede poner en marcha”.

¿16 o 18?

Una de las iniciativas más polémicas y que más debate han suscitado en Uruguay ha sido la propuesta para bajar la edad de imputabilidad, de los 18 que actualmente recoge la Constitución, a los 16 años.

Para el senador Eber da Rosa esta medida por sí sola no es una solución. En primer lugar porque hay que reformar la Constitución, para lo que hay que hacer un plebiscito, y el plebiscito, la misma Constitución manda que se haga en la próxima instancia electoral, que será en el año 2014. Esto quiere decir que el proyecto, aun siendo ratificado y que el pueblo lo apruebe y lo incluya como norma en la constitución entraría en vigor en el 2015. “Y si estamos tan preocupados y tan sensibles con el problema de la seguridad yo creo que quien firma eso, de alguna manera dice, bueno podemos esperar hasta el 2015”.
Da Rosa enfatiza la importancia de dar respuestas de inmediato “a esto apunta este proyecto de ley, que toca todos los demás temas menos la imputabilidad, porque ya viene fijada en la Constitución”.

En el supuesto de un acuerdo social y político para aprobar la bajada de edad a los 16 años Da Rosa lo tiene muy claro “si se está maduro para ir preso, también se está maduro para casarse, para ir a votar, firmar contratos o asumir actos de responsabilidad civil”. En caso de votar una reforma constitucional en el 2014 Da Rosa la apoyaría, siempre y cuando sea una reforma global que incluya responsabilidades cívicas, civiles y familiares. “En una solución exclusivamente penal no, porque creo que no va a solucionar mágicamente el problema de la inseguridad y porque además va a crear una especia de estigma, o de condena a los jóvenes porque serán aptos para ir presos pero no para ejercer como un mayor de edad, como es casarse o votar”.

En relación a la recogida de firmas en la calle para la bajada de la edad de imputabilidad el senador cree que es un desahogo de la gente. Los ciudadanos no firman por la bajada de la edad o la reforma constitucional en 2015, firman por la seguridad y “¿quién no va a firmar por la seguridad?” afirma.

Educación y represión

Eber Da Rosa y el Partido Nacional consideran que hay que trabajar en dos aspectos necesarios para dar soluciones a corto y largo plazo, por un lado proyectos educativos y por otro endurecimiento de las leyes.

“Yo no comparto las tesis de algunos legisladores de izquierdas que ponen mucho énfasis en el tema educativo (…) y que dicen que hay que ser tolerantes”. Para Da Rosa también es importante la represión y la disuasión. “yo creo que el tema no pasa ni por un extremo ni por el otro, ni por la represión pura ni por pensar que mientras educamos que todo el mundo haga lo que quiera”. Para ello, el senador apuesta por trabajar por los dos sentidos y pide, además del endurecimiento de las políticas penales, medidas de disuasión “hemos reclamado un incremento de personal policial para lograr más presencia en las calles”.
El senador concluye asegurando que la responsabilidad en este caso está en encontrar medidas a corto plazo, no para el 2015.

Cristina Ruiz, exclusivo para EVD

Perfil del entrevistado

Eber da Rosa Vázquez, Tacuarembó, Uruguay-2 de Julio de 1956, abogado y político perteneciente al Partido Nacional
Graduado como abogado en la Universidad de La República en 1983, desde entonces ejerció su profesión, además de la docencia de Historia y Sociología.
Electo edil en su departamento natal para el periodo 1985-1989; en 1986 preside la Junta Departamental. Electo Diputado Nacional en 1989, ocupa la banca en 1990-1995. Dos veces Intendente del Departamento de Tacuarembó en los periodos 1995-2000 y 2000-2004. Durante su primer periodo como intendente trabaja junto a Jorge Larrañaga integrando el “Grupo de los Intendentes” que con el tiempo daría génesis a la agrupación Política Alianza Nacional. En la campaña de 2004 resulta electo Senador para el periodo 2005-2010.
En las elecciones nacionales de 2009, Da Rosa se postula como segundo titular al Senado por la lista de Alianza Nacional. Nuevamente es proclamado Senador de la República por el periodo 2010-2014.

Fuente: El Vínculo Digital

Jorge Larrañaga: ‘Rosadilla tiene que irse’.

abril 25, 2011 by  
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El líder blanco dijo que el ministro de Defensa perdió credibilidad ante militares

El líder blanco Jorge Larrañaga (Alianza Nacional) dice que no lo corren con encuestas ni con cambios de humor de la opinión pública y que, por tanto, sigue creyendo que el colorado Pedro Bordaberry intenta jugar con la gente como si se tratara de piezas de ajedrez y, de paso, estigmatiza a todos los menores con su propuesta de bajar la edad de imputabilidad. Además, el dirigente nacionalista afirma que el gobierno le está errando con su manejo de la ley de Caducidad y que el ministro de Defensa, Luis Rosadilla, debe renunciar a su cargo ya que su posición quedó en minoría dentro de la coalición de izquierda. “¿Qué credibilidad tendría frente a unas Fuerzas Armadas ganadas por la frustración y el descontento? No da para más, tiene que irse”, advierte Larrañaga.

En estos días el senador colorado Pedro Bordaberry aparece como el principal referente de la oposición gracias a la propuesta de bajar de la imputabilidad. Y parece que la discusión del asunto va para largo. ¿Cómo hacen los blancos para retomar el protagonismo?
No tenga dudas de que la principal fuerza política de la oposición es el Partido Nacional. El protagonismo en política no lo tienen los políticos, sino las necesidades de la gente y las propuestas para solucionarlos. No creo que Bordaberry aparezca como principal referente .

Pero basta fijarse en los medios de comunicación y en lo que la gente habla en la calle.
No hay que confundir los protagonismos circunstanciales. La discusión sobre la imputabilidad tiene décadas, recuerde la posición contraria que tenía la doctora Adela Reta. Ni bien el tema decante, los uruguayos entenderán que la baja de imputabilidad es accesoria y no soluciona el problema de la delincuencia.

¿Cree que a la gente le interesa más el tema de la anulación de la ley de Caducidad?
No sé si a la gente le preocupa más la anulación de la ley de Caducidad,pero es un tema institucional grave que involucra nada menos que dos pronunciamientos de la soberanía nacional. En cambio, la iniciativa de Bordaberry es equivocada, etiqueta a los jóvenes y aprovecha un estado general de miedo e inseguridad. Mi posición no la cambian las encuestas ni los estados de opinión pública. Respeto a la gente que firma, y quiero que se respete mi derecho a discrepar. Cuidado con ver la política como un tablero de ajedrez porque las piezas con las que se juega son la gente. Y eso para mí es inadmisible.

¿Considera que, finalmente, la sociedad, los políticos y los medios de comunicación han terminado estigmatizando a la palabra “menor”?
Creo que los jóvenes no pueden ser el problema, son la solución. Y con esta campaña se los estigmatiza erróneamente. Si bajamos la imputabilidad a 16 años delinquirán en la franja de 16 a 13 ¿y entonces? ¿La bajaremos a 14, y después a 12? No desconozco el problema de la minoridad infractora, ni siquiera soy indulgente con ellos, digo que hay que tener una cárcel para que no escapen y donde se intente su reeducación.

Tratar a todos por igual, penalizarlos a todos porque el sistema es incapaz de retener a 100 o 200 delincuentes contumaces es cometer un error estratégico como sociedad.

Usted insiste con la necesidad de darle apoyo crítico al gobierno y, según lo que dice una encuesta de Factum, eso es lo que quiere la mayoría de blancos. ¿Por qué cree entonces que algunos de sus compañeros lo consideran “el Volonté de Sanguinetti” y dicen que va a terminar igual?
Eso es una burda y malintencionada asimilación. Sanguinetti no tenía mayorías. Mujica sí las tiene. Ni Sanguinetti es Mujica ni Larrañaga es Volonté. Tener que explicar esto es tonto y risible.

De Wilson decían que era tupamaro, incluso lo decían desde dentro del partido. Siempre hay algo para decir; si me ven caminar por arriba del agua, cosa imposible, dirán que no sé nadar. Siempre hay algo. Lo que sí no pueden decir de mí es que no tengo palabra, que soy insensato o incoherente. Si alguien de mi partido lo quiere decir lo discutiremos públicamente. No tengo que probar que soy buen blanco y que lucho por mi partido. Cuando gané llevé a mi partido a más del 35% del electorado y cuando perdí apoyé y luché como el que más. No tengo que rendir examen de blanco y el que lo insinúe es un atrevido. Hemos tenido una posición de centro,consecuente con el programa del Partido Nacional y de Alianza Nacional. Quien me conoce no entra en esas comparaciones. No le hago mandados a nadie ni soy mandadero de nadie. Hago lo que le prometí a la ciudadanía. Cumplo mi palabra.

¿Cuánto pesan en la gestión de Mujica los sectores menos moderados del Frente Amplio
El Frente Amplio y Mujica están jaqueados por el radicalismo y el corporativismo gremial. Si el presidente no pone término a estos radicalismos su gobierno se deslizará por mal camino. Tiene que elegir de qué lado está, si gobierna para todos los uruguayos o si gobierna para su partido.

¿La estabilidad de este gobierno se basa en la bonanza económica? ¿Qué pasaría si sobreviene una crisis? ¿El presidente José Mujica está capacitado para enfrentarla?
Si se viene una crisis, que nadie quiere, Mujica tendrá que recurrir a todo el sistema político. Si recurre solo al Frente Amplio no estará en condiciones de enfrentarla.

¿Cómo analiza la situación interna del Frente Amplio en medio del proceso de anulación de la ley de Caducidad?
El senador Fernández Huidobro no estaba de acuerdo con la anulación. Votó y renunció.

El ministro (de Defensa, Luis) Rosadilla pertenece al mismo sector y es sabido que está en desacuerdo con el proyecto. A mi juicio, por coherencia, debería renunciar. El tema es demasiado importante, crucial, se trata del respeto a la voluntad de la gente. El presidente Mujica no está de acuerdo pero no veta. Y eso está mal.

Pero Rosadilla, siendo nada menos que ministro de Defensa, debe irse. ¿Cómo sigue el ministro de Defensa con esa posición? ¿Qué credibilidad tendría frente a unas Fuerzas Armadas ganadas por la frustración y el descontento? No da para más, tiene que irse.

Leo Pereyra para El Observador

Delpiazzo: “Una paulatina pérdida de la calidad del Estado de Derecho”

abril 1, 2011 by  
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El Dr. Carlos Delpiazzo, que preside el Instituto de Derecho Administrativo de la Facultad de Derecho, opinó que “hay síntomas de una creciente ideologización que puede atentar contra lo que es la esencia de la institución universitaria”. Admite que después del rechazo del Consejo de la Facultad de Derecho a la designación como profesores eméritos de los doctores Brito y Martíns, quedó una “situación dolorosa y de tirantez” con la Facultad.
En su entrevista con La Democracia, el Dr. Delpiazzo también opinó que “se va verificando, a través de distintas circunstancias y medidas, una pérdida de la calidad del Estado de Derecho” y se lamentó de la “desvalorización de la familia como institución basal de la sociedad”.
Con respecto al Partido Nacional, el catedrático expresó que “el Partido Nacional tiene discurso, tiene mensaje, tiene propuesta de gobierno, tiene proyecto, tiene iniciativa, pero muchas veces no lo sabe comunicar”.

¿Cómo se siente a raíz del rechazo del Consejo de la Facultad de Derecho a su propuesta para designar profesores a los doctores Brito y Martíns?

Me parece importante explicar que la propuesta de honrar a los doctores Mariano Brito y Daniel Hugo Martins con el título de Profesor Emérito no fue una iniciativa personal ni reciente. Fue una propuesta unánime del Instituto de Derecho Administrativo, integrado por docentes de todos los grados y de todos los sectores políticos, que se formuló en junio del año 2007. Y desde entonces hasta julio del año 2010, la autoridad universitaria nunca la trató.
Entonces, el año pasado, cuando como consecuencia de las elecciones universitarias accedo a un cargo, por el orden docente, en el Consejo de la Facultad, planteé que esa iniciativa se incluyera en el orden del día, lo cual demoró bastante en ocurrir. Y después que, efectivamente vino a consideración del Consejo, se postergó durante muchas reuniones y nunca se discutió de modo abierto y franco. Se trató en Comisión General, que es una sesión en la cual, como no hay versión grabada de lo que se dice, se supone que los consejeros se pueden explayar de un modo más amplio.
No obstante, nunca hubo, en ninguna de esas oportunidades, un reparo de tipo académico. Es decir, la unanimidad de los consejeros, y yo creo que del conjunto de los tres órdenes de la Universidad, coinciden en que se trata de dos docentes que trabajaron en la Facultad durante muchísimos años, que hicieron toda su carrera, que han publicado libros, que tienen una labor de investigación muy amplia y que, por lo tanto, los méritos son más que destacados.
Tener méritos destacados es lo que el reglamento prevé como supuesto necesario para otorgarles este título. Con lo cual parecía sencillo, parecía natural y obvio, que acreditado que tenían los méritos notorios y amplios a lo largo de tantos años, la consecuencia lógica era la concesión del título.
Sin embargo, allí aparecen otras consideraciones meta-académicas, extra-académicas, que determinan que no se alcancen los votos necesarios –que son ocho- para poder discernirles el título y que por lo tanto, en definitiva, la posición de la Facultad de Derecho sea la de no darles esa distinción que todos los integrantes del Instituto de Derecho Administrativo y muchos integrantes de todos los órdenes de la Facultad y de la sociedad, consideraban que estos dos profesores merecían.

A partir de este relato, ¿qué conclusiones extrae usted del episodio?

Las conclusiones pueden ser en distintos órdenes. Desde el punto de vista del orden social y de la repercusión que esta cuestión ha tenido, enaltece a ambos profesores y, de alguna manera desmerece el modo de proceder de la Universidad. Los cual es doloroso en los dos aspectos.
En el primero, porque dos personas de reconocida solvencia técnica, moral, democrática, etc., no han obtenido lo que efectivamente merecían. Y desde el punto de vista de la Universidad, porque se trata de una decisión puntual mal adoptada que traduce una imagen de la Universidad, hacia la sociedad, que no es la que deseamos los que queremos a la Universidad.

¿Su renuncia al Consejo que implica en términos de su relación con la Universidad en general y con la Facultad en particular?

En primer lugar, le diré que mi renuncia era un acto debido, básicamente por tres razones: una objetiva, una subjetiva y una institucional.
Objetivamente, porque en la medida que tenían los méritos requeridos ambos profesores, había que discernirles el título. No dárselos era un apartamiento que no correspondía la Ordenanza Universitaria.
Subjetivo, por la elemental razón de que ambos fueron mis profesores y los de todas las generaciones después de la mía.
Y, desde el punto de vista institucional, porque desde hace dos años soy el director del Instituto de Derecho Administrativo y entonces represento a ese colectivo que propuso la designación y que recibió la respuesta negativa.
En cuanto a cómo queda la situación en la Facultad: bueno, queda una situación dolorosa y de tirantez. Yo he renunciado al Consejo pero no he renunciado a la cátedra, ni he renunciado tampoco a la dirección del Instituto. El cual, además, y lo digo con satisfacción, en una sesión extraordinaria convocada por la secretaría, la semana pasada, respaldó íntegramente a ambos profesores y también al director. Y reiteró la propuesta, en el entendido de que sería muy bueno que se rectificara este episodio tan triste para la doctrina del Derecho Administrativo y para la Facultad toda. Lo cual no sé si será posible con la actual integración del Consejo. Más bien me inclino a pensar que no. Pero, ojalá que en un tiempo próximo se le pueda hacer justicia a estos dos profesores, en vida. Porque además, los dos han pasado los ochenta años y en este país, lamentablemente, estamos acostumbrados muchas veces al aplauso farisaico a los que ya se murieron, pero no homenajear a quienes se lo merecen en vida.

¿Usted toma esto como un episodio aislado o cree que está revelando una tendencia hacia la desviación de los valores universitarios?

Yo prefiero encararlo como un episodio aislado, pero si generalizamos el análisis a todo el sistema educativo, que está viviendo realmente un momento difícil, diría muy delicado, pienso que hay síntomas de una creciente ideologización que puede atentar contra lo que es la esencia de la institución universitaria desde que la universidad es tal, desde la edad Media, donde los saberes, la defensa de la cultura y de los valores morales, son el elemento distintivo que se transmite de profesores a alumnos, y de alumnos convertidos en profesores a nuevos alumnos y así sucesivamente a través de las distintas generaciones. Esa es la tradición universitaria.
Cuando miramos el tríptico misional de la Universidad de la República, que está establecido en su Carta Orgánica, muchos tenemos la preocupación de que puedan estarse manifestando síntomas de apartamiento de esos valores y de esa defensa de la cultura, de la sociedad, de la excelencia desde el punto de vista académico, en función de otras consideraciones de segunda categoría.

Todo esto está referido a cosas que suceden hacia el interior de la Universidad. ¿Pero, usted coincide con quienes creen que factores ideológicos, intereses corporativos o políticos están avanzando sobre nuestro sistema de Derecho y de alguna manera lo están corrompiendo?

Lo de corromper es muy grave. Yo no lo afirmaría así. Pero, la Universidad es parte de la sociedad, como somos todos, y por lo tanto participa de los bueno y de lo malo de la sociedad. Desde el punto de vista del sistema de Derecho, quizás lo que puede advertirse que ocurre, es que se va verificando, a través de distintas circunstancias y medidas, una pérdida de la calidad del Estado de Derecho.
Yo pienso que uno de los roles más importantes que la Universidad tiene, particularmente en el área jurídica, es la defensa del estado de Derecho singularizada por el principio de juridicidad y por la procura del interés general. Cuando ese principio de juridicidad resulta lesionado, o sobre el interés general priman intereses, que pueden ser muy nobles, pero que son de grupo o de sector, efectivamente hay una pérdida de la calidad del Estado de Derecho.
A veces pensamos que el Estado de Derecho se quiebra cuando es derrocado un gobernante. Ciertamente, en ese caso hay una ruptura del Estado de Derecho. Pero si nosotros no somos cuidadosos de la calidad del Estado de Derecho, es como si tuviéramos una pared, a la cual todos los días picoteamos, o dejamos que otros picoteen, y cabe el riesgo de que un día venga un viento fuerte y esa pared se caiga.
Y no se va a caer por la sola circunstancia de ese viento fuerte. Sino porque la dejamos picotear desde sus cimientos a lo largo del tiempo.
Cuando no nos preocupamos, en primer lugar, de la calidad de la enseñanza; cuando vemos, por ejemplo, a las normas de control, como un obstáculo y no como una garantía; cuando vemos que se huye del derecho público hacia el derecho privado en aras de una eficacia no comprobada; cuando vemos que se legisla sin el cuidado con que se legislaba en otras épocas; cuando se ponen en cuestión los principios tradicionales del Estado de Derecho, como por ejemplo la retroactividad de la ley más benigna, pero no de la ley más maligna en materia penal, etc., pienso que, como sociedad, asistimos a la presencia de síntomas nos deben preocupar en términos de cuál es la calidad del estado de Derecho que tenemos y que queremos.

¿Comparte la idea de que hay magistrados judiciales que están haciendo pesar consideraciones políticas en lugar de principios jurídicos?

No. Respecto a los jueces, yo personalmente no tengo esa percepción. Creo que los jueces hacen aplicación de un Derecho que efectivamente en los últimos años en algunas ramas ha variado con respecto a lo que podríamos considerar el derecho liberal tradicional. Pero no formularía una imputación subjetiva a ningún juez ni a los jueces como colectivo.

En un reciente episodio de pública notoriedad, una fiscal ha cuestionado un principio básico, como es el derecho a no auto incriminarse…

Bueno, yo le señalaba la necesidad de cuidar la calidad del Estado de Derecho. A veces la calidad del estado de Derecho se pierde por el dictado de una norma, o por la adopción de una decisión administrativa… y también se puede desvalorizar por la adopción de una decisión jurisdiccional. Ahora, esa opinión, en nuestro foro no es una opinión aislada, e incluso en estos días se habla del eventual dictado de una ley con el contenido de esa opinión. Me parece que allí vamos a tener una buena oportunidad de probar si el sistema, a través de sus representantes, sentados en el Parlamento, va a recoger uno u otro punto de vista a la hora de considerar esa ley. Como también lo vamos a ver a la hora de considerar la eventual posibilidad de reabrir procesos prescriptos, por ejemplo.

¿Le preocupa el actual estado de la educación en el Uruguay?

A mi me gusta recordar siempre lo que dice la Constitución. Y lo que dice es que la educación es, en principio, una responsabilidad de los padres. En todo caso la escuela, el liceo, la universidad, participan del proceso de enseñanza, que no es exactamente lo mismo que la educación, pero que tiene que estar en armonía con lo que es esa educación en términos de transmisión de valores.
Lamentablemente, tengo la percepción e que en la raíz de muchas cosas de las que estamos hablando, hay una desvalorización de la familia como institución basal de la sociedad.
Si nosotros vemos algunas de las normas que se han aprobado, incluso a nivel legislativo en los últimos años, o que se están discutiendo, vemos que no hay una protección del matrimonio como tal, no hay una protección de la familia numerosa, no hay una protección de la vida naciente, no hay un estímulo honorífico, económico, ni fiscal, a que la familia sea tal. Ahora sí, ha habido algún cambio positivo en lo que refiere al Sistema Integrado de Salud, cuando la familia tiene abundante prole.
Creo que una de las bases de estos problemas que estamos discutiendo es que a veces tendemos a focalizarlos en las instituciones que la sociedad se da: el gobierno, la Universidad, los entes autónomos, los gobiernos departamentales… pero capaz que tenemos que mirar un poco adentro, cómo está de sana nuestra sociedad. Y, en particular, qué tan sana está –yo creo que no lo está mucho- la familia como institución de base. Creo que no la estamos cuidando como pilar fundamental de la sociedad y me parece que allí está la explicación de muchos de nuestros problemas actuales.

Le cambio de tema. Me gustaría saber cómo ve usted, que es un observador calificado, el actual momento del Partido Nacional, inmerso en un proceso de reflexión interna y autocrítica.

Le agradezco sinceramente lo de observador calificado. Yo veo al Partido Nacional bien posicionado. Y le diré por qué.
Muchas veces miramos a la realidad partidaria en términos electorales y está bien que así lo hagamos en los tiempos electorales porque los partidos son instrumentos electorales para acceder al poder. Pero éste no es un momento electoral. Es tiempo de gobierno. Acaba de terminar el primer año del período iniciado el primero de marzo del año pasado.
Veo que el Partido se ha posicionado en las distintas administraciones: en las departamentales donde ganó, en los entes autónomos y servicios descentralizados donde tuvo la oportunidad de acceder en el marco de los acuerdos políticos alcanzados, en algunas personas públicas no estatales como la Corporación Nacional para el Desarrollo… En todos esos casos yo veo un trabajo serio.
En estos días nos ha llamado positivamente la atención el planteamiento del Dr. Rodrigo Goñi acerca de los criterios de gerenciamiento de las empresas del sector público, en orden a hacerlas más eficientes y eficaces. Y tengo para mí que muchas veces las noticias no son las buenas noticias; en general lo que es noticia es la mala noticia. Entonces veo una serie de aspectos muy buenos, muy positivos. Veo como las departamentales están funcionando, veo cómo los alcaldes del Partido Nacional, que son la mayoría en el país, están empezando a desarrollar su labor en estos días porque recién se están aprobando los presupuestos de los gobiernos departamentales, veo una actitud muy seria y constructiva de los representantes partidarios en las distintas administraciones públicas. Entonces me parece que esto deja en un segundo lugar el tema de lo electoral, lo que está muy bien porque falta mucho tiempo para eso.
La llamada autocrítica o proceso de revisión me parece también una respuesta seria a una realidad obvia: el Partido Nacional perdió la elección cuando en algún momento las encuestas lo mostraban con posibilidades reales.
Hablando por mi propia experiencia puedo decirle que las consultas profesionales o en los planos de especialización en que me muevo, que me hacen los órganos del Partido o quienes están ocupando cargos a nombre del Partido, me permite constatar que se está trabajando con mucha seriedad, lo que me reconforta y me hace ver a un Partido que, no obstante estar en la oposición, a la vez está participando del ejercicio de la función de gobierno con altura y seriedad, sabiendo que no es mayoría pero tratando de realizar su aporte para que aquello que consideramos bueno todos lo podamos llevar adelante.

Eso en términos de actuación como factor de gobierno. Pero en cuanto a una mejor inserción en la sociedad con la que el Partido siente que se ha ido distanciando ¿qué mecanismos cree que debería adoptar?

Bueno, ahí no soy demasiado calificado para contestar, Allí hay un rol del político, que no quiero llamar político profesional porque puede entenderse que hay una connotación negativa que no la tiene.
Una cosa es definir qué se va a hacer, por ejemplo en un programa de gobierno o en una estrategia de oposición y otra cosa muy distinta es transmitir ese mensaje a la sociedad; llegar con el mensaje a la sociedad. Yo no soy un buen comunicador y no sabría cómo realizar eso que es función de los dirigentes políticos.
Sin perjuicio de eso veo que hay instancias de participación, a través de la Secretaría de Asuntos Sociales, de las departamentales, etc., donde semanalmente en algunos casos, mensualmente en otros, la gente se acerca, participa que es lo propio de esta etapa, en la que no estamos pidiendo el voto a nadie. Creo que sería negativo que esas instancias de participación no se dieran o languidecieran. Y pienso que, quizás en el marco de esta reflexión, lo que el Partido Nacional tiene que profundizar es cómo ser un adecuado transmisor del mensaje. El Partido Nacional tiene discurso, tiene mensaje, tiene propuesta de gobierno, tiene proyecto, tiene iniciativa, pero muchas veces no lo sabe comunicar.
En el período de gobierno en el que me tocó actuar, del 90 al 95, que creo que fue uno de los mejores gobiernos que el país tuvo en el siglo, nosotros –asumo la cuota parte que me corresponde-, cometimos el error de no haber sabido transmitir todo lo que estábamos haciendo.
El gobierno del Partido Nacional puso sobre la mesa una enorme cantidad de temas, de reformas estructurales de fondo. Lo hizo con seriedad, con fundamento, apoyado en estudios técnicos serios, pero no supo convencer a la gente de que eso era lo mejor en ese momento. Ahí generamos un debe y no sería recomendable tropezar dos veces con la misma piedra.

Por Aníbal Steffen para “La Democracia”

Jueves 31.03.2011 – Jorge Larrañaga en “Quien es Quien” y “Entrelíneas”

marzo 31, 2011 by  
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Informamos a ustedes que, en el día de hoy, jueves 31 de marzo, el Senador Jorge Larrañaga participará como entrevistado del programa “Quien es Quien” conducido por Gustavo Vaneskahian, que será emitido en el horario de las 23 hrs. por Televisión Nacional (Canal 5) y Diamante FM 98.7 .

Dos horas antes, a las 21 hrs., por el canal 20 de TCC estará siendo entrevistado por Alfredo Dante en el programa “Entrelíneas”.

Abreu: en el gobierno ‘no hay un concepto estratégico profundo’

marzo 31, 2011 by  
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El senador nacionalista se refirió al relacionamiento en la región. Dijo que es necesario avanzar en temas pendientes pero que deben tener un hilo conductor. Celebró los plazos puestos para el dragado del canal Martín García, pero lamentó que sea un hecho aislado. Se manifestó en contra de un código aduanero común

Cómo ve la situación de relacionamiento entre Uruguay y la región?
En realidad hay que ver cómo uno plantea el país. Uruguay tiene una situación geográfica única e intransferible porque desde su posición en la cuenca del Plata se sabe que tiene una conectividad física de modernidad en servicio de transporte, de economía de los servicios, de modernidad geopolítica que no queda exclusivamente en lo que es la comunicación de los ríos, en la infraestructura, en los puertos o en el transporte marítimo hacia terceros países. Entonces, el relacionamiento para esas cosas no pasa en ningún momento por una sintonía ideológica y de simpatía, sino por intereses.
¿Qué opina que tiene que hacer el gobierno en ese sentido?
Políticamente, lo que tiene que hacer un país es buscar sus líneas centrales de estrategia y recorrerlas, cualquiera sea el gobierno de acá y cualquiera sea el gobierno de allá. Eso es lo que hace Brasil, por ejemplo. Nosotros tenemos una visión muy simple.
¿Cuáles son los elementos que hacen al Uruguay un país bisagra? El tema del transporte y sobre todo, el tema de la conectividad física vinculada con los servicios que se van a prestar. Esto no se llega a comprender del todo por el gobierno, ni siquiera porque haya discrepancia, sino porque no hay un concepto estratégico profundo. Cuando yo le pregunté al presidente (de la República, José) Mujica cuáles eran las prioridades en este sentido, me dijo que se quedaría muy contento si lograba poner la piedra fundamental del puerto de aguas profundas. Eso está bien, pero lo que hay que entender es
que ese no es un hecho aislado. El puerto de aguas profundas tiene que ver con una política de puertos, con una política de transporte, con la conectividad física. Tiene que ver, además, con el tipo de relacionamiento que vamos a tener con nuestros vecinos, con saber cuáles son los puertos que van a existir en el ámbito de nuestra región con esas características.
¿Cuántos va a haber?
Se sabe que más de dos no van a haber. Hay uno en Brasil y el otro tiene qué ser en Uruguay. De lo contrario será en Brasil también, ya que en Argentina no va a ser por razones de lejanía y por la inviabilidad de Buenos Aires. Entonces, para ello, hay que tener una política exterior muy dinámica, empezar a consultar y después ver qué se va a hacer en cuanto a la construcción y en la operación del puerto. Pero eso va acompañado de todo lo demás. En cada una de las decisiones que se toman tiene que haber una vinculación con el concepto central de la estrategia.
Por ejemplo en la amenaza argentina de reservas de cargas. ¿Cómo se actúa al respecto para no tener problemas?
En Uruguay tenemos que definir cómo nos vamos a incorporar al mundo en el transporte marítimo. Tenemos dos versiones: el acuerdo de cabotaje y hacia terceros países. Uruguay es el que está en la posición menos cómoda en la región. Brasil es el que tiene la flota mercante más grande y Chile es igual pero del otro lado. Después le sigue Venezuela y luego Argentina. Uruguay no tiene esa marina y, además, tiene problemas de la navegación dentro de la propia hidrovía Paraná-Paraguay debido a los problemas con los prácticos y los pilotajes. En todo ese marco, tenemos que diferenciar que hay acuerdos que son de la Hidrovía, acuerdos que son del Mercosur y otros hacia terceros países. El problema está en cómo definimos una posición que, si es Mercosur, no termine perjudicándonos a nosotros. Hoy en el Mercosur en materia de transporte de cargas existe un acuerdo bilateral entre Brasil y Argentina y al que Uruguay se resiste, porque en el ámbito del cabotaje lo que Argentina quiere es que los barcos que unan su territorio con Brasil, o vayan a terceros países, no pasen por el puerto de Montevideo. Así se perjudica nuestra política de puerto y nuestro rol de distribuidor. Entonces, la gran pregunta es saber si lo vamos a combatir con marina mercante o cómo. Claro que si nos incluimos en el sistema de reservas de cargas matamos a Montevideo y matamos a todos los puertos que pensemos para cabotaje y fiara conexión con terceros países. Ahí es donde tenemos que paramos sin romper el Mercosur, pero evitando que se impongan criterios que son propios de las asimetrías. Eso hay que empezar a estudiarlo y verlo en toda la importancia que tiene el transporte.
¿Y eso lo tiene asimilado esta administración?
Lo tiene asimilado y ese es un punto a favor de esta administración. Pero tiene algunos temas que no están mirados con una coordinación doméstica y externa adecuada aunque tienen cierta coincidencia. Se habla del dragado del canal Martín García y está bien, pero no puede ser mirado aisladamente, porque tiene que ver con la Hidrovía, con su navegabilidad; es decir el pilotaje, el balizamiento, los problemas ambientales, con toda la política que tiene que desarrollar en la cuenca del Plata, con la visión de Urupabol para que Paraguay y Bolivia sigan pensando en nuestros puertos como la salida al océano. Debemos saber que estamos compitiendo con la política de los paralelos aplicada por Brasil, pero no so-fiar con que el río Uruguay vaya a ser un río platense para Brasil ‘”porque no le interesa en lo más mínimo. Si esto es así también hay que discutir el peaje y este gobierno no lo ha hecho, según lo dijo el ministro de Relaciones Exteriores, Luis Almagro. El peaje también es el que permite el mantenimiento del canal, son cerca de US$ 10 millones que están atrasados y Argentina lo tiene sin aprobar. Otro punto es que no se puede estar pensando en el canal Martín García, en la idea de aguas profundas y demás desarrollos portuarios si no avanzamos en el ferrocarril. El ferrocarril no se trata de un capricho, se trata de uno de los transportes más baratos. Pero en este sentido, si nosotros vamos a pensar que el sindicato de AFE nos va a decir cómo va a seguir la política de transporte estamos mal.
¿Eso es lo que preocupa?
La gran preocupación que yo tengo con este gobierno es que aunque en la idea podemos coincidir, el problema es en el liderazgo institucional para ejecutar las ideas en forma organizada. La lucha de puertos hoy es más moderna, más fuerte y eso es lo que explica, entre otras cosas, el posicionamiento de Argentina con respecto a la reserva de bandera, porque evita el transporte feeder a Montevideo y el 50% de las mercaderías de Montevideo es de Argentina. Es una lucha de puertos que Uruguay tiene que ir administrando sin dejar a Argentina en una situación excesivamente aislada. Hay que ayudarla en la negociación, en las conversaciones, incluso en la eventual participación de un puerto.
¿Piensa que fue bien manejado el asunto de dragado en la agenda binacional?
Yo diría qué fue una negociación y que lo que tiene de bueno esta negociación es el plazo, porque en 90 días tiene que estar pronto el llamado y, supuestamente, en un año tienen que empezar las obras.
Pero las licitaciones siempre llevan más tiempo del que está establecido y supuestamente se estaría demorando tres años para llegar a la profundidad que el canal Mitre tiene hoy. Sin perjuicio de los tiempos, establecer los plazos a mí me parece importante porque la otra opción era una prórroga directa a la empresa que está haciendo hoy el trabajo de dragado.
Desde siempre las notas reversales indicaron que los canales tenían que tener la misma profundidad y nunca se respetaron, ¿qué fuerza tiene el actual acuerdo como para pensar que se va a lograr avanzar en este asunto?
La fuerza que tienen todos los acuerdos en un ámbito asimétrico. Hay que estar todos los días atrás. Porque, por ejemplo, el problema de la reserva de carga es mucho más activo de lo que pensamos. Tenemos que estar en comisiones bilaterales más seguido y en asuntos de la hidrovía tenemos que rescatar todos los marcos jurídicos que tenemos, aunque sea para empezar. El Urupabol es uno, el Subgrupo de Transporte número 5 (SGT5) del Mercosur es otro, más allá de que uno marque la diferencia. Lo que hay que hacer es buscar aquellos marcos que permitan agarrarnos de alguna norma. El problema es que ahora estamos en el ámbito en que primero hago y después negocio y ahí es donde las asimetrías se multiplican. Todavía a eso le sumamos un gobierno al que le interesa una diplomacia presidencial de diálogo más coloquial que estratégico, en que todas las reuniones se agotan en un abrazo de simpatía y después no se bajan institucionalmente. Por más que coincidamos en algunos temas, el gobierno pierde el tren porque esto es una lucha de todos los días. Perdimos durante cinco años una relación con Argentina en un tema puntual como el corte de los puentes, que no era el tema esencial del país ni de la agenda con Argentina. Sin embargo, nos condicionó el resto de la agenda. Entonces, ahora hay que recomponer la agenda bilateral y la multilateral porque la bilateralidad Argentina-Brasil juega en muchos temas y, además, hay que empezar a darles ritmo a nuestras decisiones internas. El transporte carretero está detenido. Lo único que camina en cierto sentido es el puerto de Montevideo pero totalmente aislado.
¿Si hoy fuera canciller, cuáles serían sus parámetros de negociación con Argentina?
Primero decidir qué es lo que se va a hacer. Si se va a hacer el puerto de aguas profundas hay qué hablar con los otros países y, en función de eso, trabajar todo el sistema de transporte y de conectividad física. Además, daría la señal de cuál es la política de Estado a seguir en estos asuntos. Otros puntos importantes son la Hidrovía Paraná-Paraguay y todo lo que tiene que ver con energía. En cuanto a la Hidrovía, hay que tratar de que sea navegable las 24 horas para que se pueda transportar más carga, haya más salida y Uruguay tenga mayor amplitud en prestación de servicios para que Paraguay y Bolivia encuentren los beneficios portuarios en Uruguay. En cuanto a la energía, el gran tema es cómo lograr la autosuficiencia en la generación. Yo soy partidario de la generación de energía nuclear, más: allá de la sensibilidad que pueda haber hoy por lo que pasó en Japón. Pero eso es a largo plazo. A mí lo que me interesa ahora es la interconexión con Paraguay y con Brasil, ya que toda la línea de conexión eléctrica es con Argentina.
¿Y cómo cree que se están haciendo las cosas ahora?
Yo el otro día le pregunté al ministro Almagro si había hablado del puerto de aguas profundas con Argentina y me dijo que no. Entonces, eso es lo que me parece que está fallando.
¿Cómo se consignan las estrategias de los países del bloque con el Código Aduanero del Mercosur (CAM)?
En el CAM el compromiso es que no va a haber variaciones. Es decir, que no se va a afectar la política de puertos de Uruguay. Por lo menos eso es lo que se nos ha dicho.
Pero no está escrito expresamente y eso reclama la comunidad portuaria.
Lo que está escrito es que son normas generales.
Pero las excepciones de las zonas francas de Manaos y Tierra del Fuego sí están escritas. ¿No es una desventaja?
En realidad va más allá, porque no se puede avanzar en un código aduanero, unión aduanera o un arancel externo con una visión distinta a la que dio lugar al funcionamiento de la integración. Porque si se tiene una unión aduanera es porque adentro hay libre comercio. Pero no se puede tener un arancel externo con perforaciones de todo tipo, un código aduanero y después comercio administrado adentro.
¿Entonces hay que ratificar el CAM o no?
Yo creo que no. No necesitamos eso porque la unión aduanera se hace con un arancel externo común, que es lo principal pero no lo suficiente, y el resto con políticas comerciales comunes. Por ejemplo, de competencia, públicas, de incentivo a la competitividad.

Fuente: El País

Sergio Abreu: “El Poder Ejecutivo tiene una conducción muy errática” en torno a amenazas del video

marzo 23, 2011 by  
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En diálogo con En Perspectiva, el senador por el Partido Nacional Sergio Abreu se refirió al modo en que el Poder Ejecutivo está manejando las supuestas amenazas vertidas en un video que se piensa fue realizado por el Ejército de Liberación Nacional. El legislador opina que “el Poder Ejecutivo tiene una conducción muy errática y hasta contradictoria en este tema”. Sin embargo, aseguró que le cree al presidente de la República, José Mujica, cuando dice que vio el video. En este sentido, expresó: “Más que tirotear al presidente, lo que quiero es que el Poder Ejecutivo actúe con seriedad, profesionalidad y transparencia, y estas tres cosas faltan”.

EMILIANO COTELO:
El ministro de Defensa Nacional, Luis Rosadilla, concurrió ayer a la comisión respectiva de la Cámara de Senadores por el caso del “presunto” video del “presunto” Ejército de Liberación Nacional, que hasta ahora sólo el presidente José Mujica dice haber visto.

En la comisión, Rosadilla dijo haber informado toda la verdad tal y como este ministro la conoce: no vio las imágenes ni escuchó ningún audio ni tampoco sabe de qué manera el presidente accedió al video. Sólo confirmó que Mujica les aseguró haber visto el video. En realidad, “las imágenes del video”, se corrigió, y dijo que él tuvo ese comentario de Mujica en una reunión que mantuvieron Bonomi y él con el presidente el 17 de marzo.

Acotó que no sabe si desde el Poder Judicial se reclamó la cinta, ya que el Ministerio de Defensa no tiene ningún requerimiento al respecto. “Toda la información que teníamos se la entregamos al presidente de la Suprema Corte de Justicia”, recordó.

Rosadilla remitió una transcripción del audio del video que le llegó de fuentes anónimas y que según señalaron al matutino La Diaria desde el entorno del secretario de Estado fue entregada al ministro durante el acto de asunción de oficiales generales que tuvo lugar el 23 de febrero en el Instituto Militar de Estudios Superiores (IMES).

Rosadilla dijo que no le preguntó a Mujica de qué manera había visto el video ya que le tiene una alta estima institucional y “no le preguntaría nada que él no quisiera decirme”. No obstante, especuló que no cree que sean militares en actividad quienes figuran en esa grabación, aunque aclaró que su hipótesis vale como la de cualquier persona. También dijo que la parte resolutiva del comunicado de ese Ejército de Liberación Nacional es un poco graciosa ya que nadie le dice a los comandos operativos que empiecen los planes secretos como hacen los presuntos militares en la cinta. “Quien se proponga hacer lo que esas afirmaciones de resolución estiman no ladra, muerde”, sostuvo Rosadilla.

“Estamos en la misma situación que cuando citamos al ministro”, resumió el senador Jorge Saravia, del Frente Amplio (FA), tras la convocatoria.

El colorado Tabaré Viera consideró que el Poder Ejecutivo le está escatimando información al Legislativo.

El nacionalista Sergio Abreu, por su parte, dice que “la situación es aún peor ya que la visita del jerarca aumentó las dudas sobre el tema”.

JUAN ANDRÉS ELHORDOY:
Vamos a recibir al senador de Alianza Nacional doctor Sergio Abreu. Usted además hizo referencia a que esto que ocurrió en el día de ayer deja dudas sobre la seriedad, profesionalidad y transparencia con que maneja el asunto el Poder Ejecutivo. También dijo que el ministro no aclaró las dudas de los senadores sino que por el contrario las aumentó. ¿Qué viene a partir de ahora, después de la presencia del ministro de Defensa de ayer en el Parlamento?

SERGIO ABREU:
La verdad es que la duda es tan grande porque el ministro incluso dice que él opina como un ciudadano más. Lo que le decíamos ayer es que él, ministro del Poder Ejecutivo, ni siquiera es el ministro que pone su cara y su responsabilidad. Él representa al Poder Ejecutivo en un tema de tanta delicadeza. No puede quedar asimilado –como él dice– a otros ciudadanos, y saber opinar como los demás. Aquí ya tenemos la preocupación de que el Poder Ejecutivo tiene una conducción muy errática y hasta contradictoria en este tema.

JAE – ¿En qué sentido es contradictoria?

SA – Si se dice que el 16 de febrero recién se convoca al ministro y se le comunica de la existencia de esta documentación, y recién el 17 de marzo, a instancias del ministro Rosadilla y del ministro Bonomi, el presidente dice que vio ese video, da la sensación de que durante un mes y medio se mandaron cartas y comunicaciones y el ministro, que fue el que mandó la carta, no estaba en disposición de toda la información. Por tanto, estaba emitiendo señales un tanto contradictorias.

JAE – Pero ahí hay un tema de tiempo. Está claro que pasó un mes, como usted describe, pero ¿dónde hay una contradicción? ¿Observa usted que dentro del Poder Ejecutivo hay versiones diferentes?

SA – Hay una contradicción en el juego institucional. El representante del Poder Ejecutivo es el Ministerio de Defensa, y estos temas se han producido en su órbita. Entonces se contradice la actitud del principal de Defensa Nacional con otras actitudes que ha tenido en investigaciones dentro de su propia arma. Se le relega todo al Ministerio del Interior y se deja por el costado todas las funciones de Inteligencia y todo lo demás que se ha creado. Entre otras cosas como una nueva figura. Por otro lado, nadie vio el video. Parece que el presidente de la República vio el video. Todos le queremos creer y lo queremos proteger en eso, porque no creo que nos falte a la verdad. Pero la verdad es también que nosotros no podemos estar trabajando sobre una visión permanentemente contradictoria sobre cuáles son las repercusiones, la forma que se ha movido, quiénes son los actores e inclusive cómo está redactada la carta que ayer nos puso en consideración el ministro.

EC – ¿Qué carta?

SA – El ministro habla de la carta que se envió al ministro del Interior y a los tres señores comandantes de Fuerzas Armadas. No así al señor Jefe de Estado Mayor de Defensa por encontrarse afuera, y a las máximas autoridades de los partidos políticos…

EC – …Sí, la carta del 24 de febrero en la que el ministro Rosadilla les envía copia del manifiesto de ese comunicado que se leería en el video….

SA – …Exacto.

EC – Esa carta fue reproducida por Búsqueda el jueves pasado. Estaba revisándola, porque en el primer párrafo de esa carta se incluye la siguiente frase: “De acuerdo a nuestras fuentes estaría vinculada a un grupo de militares retirados, aunque no podemos asegurar ese extremo en el momento”. Sobre este punto: ¿a quiénes estaría vinculada la grabación? ¿Ayer dijo algo más el ministro?

SA – No. Es más, ayer hicimos hincapié en este tema. Ni un ministro ni el Poder Ejecutivo pueden enviar una carta a todos estos destinatarios, hacer un comentario echando una sombra sobre determinados integrantes de las Fuerzas Armadas y decir que ese extremo no puede asegurarse en el momento. Además, las fuentes no son propias sino que fue obtenido por fuentes de afuera, y agrega…

EC – …Usted dice: “Este documento no fue obtenido por fuentes propias sino por terceros, y obviamente ello pone en condicional tanto su veracidad como las hipótesis de su origen”.

SA – En este tema de tanta sensibilidad, un presidente de la República y un Poder Ejecutivo hace un comentario y desliza sobre la posibilidad de que sea un determinado grupo de personas y después lo hace condicionado a que esto será veraz o no en función de lo que se pueda comprobar. Con eso, quienes tenían la intención de conmocionar la opinión pública con una imagen negativa de algunos actores el propio Poder Ejecutivo se hacen eco de esto, aunque haga las correcciones o los condicionamientos del caso. Esto es muy serio. Estamos hablando de una presunción que el propio Poder Ejecutivo recibe y que además no ha sido investigada ni por las propias Fuerzas Armadas. Se ha dado a ser investigado por el Ministerio del Interior. No se sabe si el Ministerio del Interior tiene conclusiones. Siempre se mantiene una gran duda con una acusación velada sobre determinado grupo que está todavía bajo la lupa del resquemor que puede existir en el país porque haya un grupo que atente contra la institucionalidad, también en la forma burda con que se ha escrito esta carta que se entregó ayer por primera vez.

JAE – Con estas dudas que usted plantea, el hecho que sea el presidente Mujica el único que dice haber visto el video, ¿cómo lo coloca a él?

SA – Creo que es importante proteger al presidente, porque es el presidente de la República. Él dice la verdad y no tengo la menor duda de que vio el video…

JAE – …Usted dice que él vio el video, usted le cree al presidente Mujica…

SA – …Sin lugar a dudas que le creo. Me parece que está actuando como un receptor de determinados comentarios o visiones que se le han dado. Pero es el presidente de la República el que tiene que liderar. Lo que le pido al presidente de la República es que, por lo menos en el manejo de la responsabilidad hacia abajo del Poder Ejecutivo, el ministro de Defensa y el ministro del Interior estén interiorizados con todos estos temas y las investigaciones se hagan como corresponda. También, cuando se inicia la comunicación, que no se arrojen dudas sobre determinados grupos o personas en el país cuando no hay ninguna comprobación, y mucho menos cuando no hay ninguna investigación realizada.

EC – Usted cree que el presidente vio el video. Lo que se complica en esa hipótesis es aceptar que no haya forma de acceder a ese video por ningún otro lado. ¿Qué ocurrió? Alguien le habría mostrado a Mujica las imágenes del video pero ese alguien tiene que existir. Ese video que alguien le mostró al presidente tiene que estar en algún lado. Estas cosas son muy raras, no terminan de cerrar, y por eso quizás Juan Andrés le hacía la pregunta de si usted le cree al presidente. Otra hipótesis es que el presidente Mujica dijo “sí, lo vi”, un poco apretado por el periodista en una situación incómoda en un vuelo de avión, y que tal vez en realidad no lo vio. ¿Ustedes están considerando esa posibilidad también?

SA – Uno no puede estar diciendo que lo que afirma contundentemente el ministro y el presidente de que lo vio es mentira. Tampoco podemos hacer un detector. Creo que es importante tener confianza en las autoridades para creerles. El video lo vio. Y el problema es que no se sabe dónde está el video. Ahí está la primera pregunta. No debió haber hecho la comunicación a las autoridades parlamentarias, porque el Poder Ejecutivo se comunica con poderes del Estado. Se comunicó con la Suprema Corte de Justicia y todo esto incluso se justificó diciendo que tenía el temor de que esa información se filtrara si iba al Parlamento. Me parece un agravio a la seriedad y al decoro…

EC – …Ese es otro de los motivos de discrepancia y de preocupación suya y de otros legisladores: que el Parlamento no haya sido oficialmente informado de esto en su momento.

SA – Exactamente. Hay una comisión de Defensa especializada en estos temas. Para eso trabajamos en las comisiones y entendemos lo que está sucediendo. No somos nuevos en todo esto. Pero si la excusa es que no le comunicamos a los parlamentarios porque la comisión podría filtrar la información, me parece que es una apreciación muy ligera que además afecta la relación institucional. Sin perjuicio de tener que comunicar o querer comunicar al resto de los partidos políticos, pero no exclusivamente a ellos y dejando de lado al Parlamento.

JAE – Usted dijo hace un rato que hay que proteger al presidente. ¿A qué apunta con eso?

SA – A que no se puede estar tiroteando al presidente todos los días sobre esto. Yo, cuando el presidente dice “yo lo vi”, le creo. Más que tirotear al presidente, lo que quiero es que el Poder Ejecutivo actúe con seriedad, profesionalidad y transparencia, y estas tres cosas faltan. No por mala intención sino porque hay una gran disolución de lo que es el concepto de liderazgo institucional. Cada uno es un compartimento estanco que opina, y el ministro no nos puede decir “mire, yo opino hasta acá”, porque en realidad lo demás lo maneja el ministro del Interior, y no tengo la menor idea de hasta dónde va a llegar.

JAE – Otra lectura de la situación dice que esto del video y la proclama y demás, de algún modo forma parte de una operación para embarrar la cancha a propósito de la discusión que hay con la ley de Caducidad y lo que está proponiendo el FA de votar una ley para dejar sin efecto la ley aprobada en 1986. ¿Usted qué dice?

SA – Me parece una hipótesis. Si estamos en la teoría de la visión conspirativa de un lado o del otro, todas las opciones pueden ser válidas. Lo que no es lógico es que se recoja una visión en la carta que le envía el presidente de la República a la Suprema Corte y a los partidos políticos y dice que “estaría vinculado a grupos militares retirados”. Si estamos en una actividad tan delicada, uno no puede estar insinuando determinadas responsabilidades cuando esto puede estar perfectamente en otra área…

EC – …Entonces, volviendo a la pregunta que Juan Andrés le hacía al principio, ¿ahora qué?

SA – En la bancada de senadores nos reunimos ayer y hablamos con el doctor Jorge Larrañaga, que es el presidente de la agrupación parlamentaria. Vamos a ver qué acciones tomamos. Pueden ser muchas y pueden ser políticas hasta la última instancia de pedir las responsabilidades políticas. También pueden ser de una comunicación, una decisión de partido. Todavía no lo hemos decidido. Lo importante es emitir el mensaje de que el Poder Ejecutivo es responsable de un manejo desprolijo de este tema sin la debida profesionalidad. Y, además, afectando gratuitamente determinados actores de la sociedad uruguaya sin tener todavía ninguna prueba para un lado o para el otro.

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Fuente: espectador.com

Escuche la entrevista a Sergio Abreu

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De Haedo advirtió debilidades en la economía uruguaya ante un posible cambio de escenario

marzo 16, 2011 by  
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Pese a que la economía uruguaya se encuentra en franco crecimiento, el economista Javier de Haedo consideró que se está “un poco más cerca de que la burbuja se pinche”. Entrevistado por En Perspectiva, puntualizó: “No hay una burbuja uruguaya, Uruguay es parte de un fenómeno como Estado asociado macroeconómicamente a Brasil. Vamos a seguir la suerte de Brasil, para bien o para mal”. En ese sentido, lamentó que el Gobierno decida “pegarse” al vecino norteño “haciendo lo fácil, que es bajar el tipo de cambio”, sin realizar “los ajustes fiscales que habría que hacer”. El dirigente nacionalista agregó: “Esto va a pasar cuando las economías avanzadas se reactiven y con un riesgo de inflación empiecen a subir las tasas de interés. Allí va a ser el momento en que se dé vuelta esto”. Según De Haedo, las debilidades del país están en el frente fiscal y en el laboral: “Hoy estamos en la cresta de la ola y tenemos déficit fiscal. Deberíamos estar con un superávit fiscal considerable. [Por otro lado], tenemos una rigidez del mercado de trabajo que no teníamos. Si no se flexibiliza el salario en ese momento, va a haber más desempleo.

EMILIANO COTELO:
La economía uruguaya pasa por un momento de crecimiento excepcional gracias, entre otras cosas, a precios altísimos de las materias primas y tasas de interés internacionales bajas o nulas, según reconocen el Fondo Monetario Internacional (FMI) y varios analistas locales.

Sin embargo, también hay advertencias. “El panorama es claro: seguiremos creciendo y encareciéndonos en dólares en un mundo y una región que son propicios a esos efectos. O sea, un poco más de burbuja. Un poco más cerca de que se pinche. ¿Cuándo? Nadie lo sabe y ninguna proyección se lo va a contar”, decía el economista Javier de Haedo en su columna de la semana pasada en el suplemento Economía y Mercado del diario El País.

¿Qué problemas traería ese pinchazo en la burbuja? ¿Hasta cuándo podrá seguir el viento de cola que tiene la economía uruguaya? ¿Qué tan preparados estamos para cuando termine ese viento?

Para hablar de este y otros temas, hemos invitado al economista Javier de Haedo, quien fue director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto y subsecretario de Economía. Tiene 49 años, y hoy es senador suplente en Alianza Nacional, Partido Nacional.

¿A qué se refiere cuando dice que Uruguay está inmerso en una “burbuja” que en algún momento se va a pinchar? ¿Cuál es la burbuja?

JAVIER DE HAEDO:
En el mundo se van sucediendo burbujas permanentemente. Podemos recordar sin ir muy lejos las punto.com hace algo más de 10 años, más recientemente los créditos hipotecarios de segundo nivel, el subprime, en Estados Unidos y en los países europeos. En algún momento, cuando eso explotó, a mitad de 2007, toda esa liquidez que daban los Gobiernos de las economías avanzadas más que ir a reactivar la economía fueron nuevamente a especular y a crear una nueva burbuja, que eran las commodities y las bolsas de las economías emergentes más prolijas, típicamente Brasil, y esa burbuja explotó en julio de 2008. Pero rápidamente el mundo se acomodó, pasó el temor, en el primer trimestre de 2009 empezó la misma carrera y hoy estamos con precios de materias primas, salvo en el caso del petróleo, que están muy por debajo del máximo anterior, igual o por arriba, el promedio de las commodities no fuel (no petroleras) está por arriba del de julio de 2008.

La burbuja que veo hoy son commodities y emergentes prolijas, típicamente Brasil. Brasil está recibiendo inversión directa, pero mucho más inversión financiera especulativa de corto plazo o con tasas de interés locales muy altas. La bolsa, sin embargo, no está en los niveles mayores que alcanzó a mitad de 2008, pero de todos modos la bolsa en dólares está en un nivel de capitalización muy alto, el dólar, de vuelta, no llegó a 1,55 pero está pegando en el palo, anda por ahí. Estamos en eso, y Uruguay está pegado a Brasil.

EC – ¿La burbuja es exterior, o hay una burbuja uruguaya?

J de H – No hay una burbuja uruguaya, Uruguay es parte de un fenómeno como economía emergente prolija, Estado asociado macroeconómicamente a Brasil, de acuerdo con una definición de política económica muy evidente, y vamos a seguir la suerte de Brasil, para bien o para mal.

EC – ¿Estado asociado macroeconómicamente?

J de H – Desde el punto de vista económico somos un Estado asociado a Brasil. Es casi tan relevante ver qué hace el ministro de Economía de Uruguay como el de Brasil, o el presidente del Banco Central del Uruguay (BCU) como el de Brasil. Somos desde hace décadas una provincia desde el punto de vista macroeconómico de la región, en este caso casados con el más caro del barrio. Como en los noventa, cuando se descolgó Brasil quedamos colgados del pincel de Argentina. Es la ley del menor esfuerzo, siempre nos pegamos al más caro, porque es el que implica hacer el menor esfuerzo interno. Hoy nos pegamos a Brasil y ni siquiera hacemos todo lo que Brasil hace, hacemos la parte fácil, que es bajar el tipo de cambio subiendo la tasa del BCU, pero no hacemos los ajustes fiscales que habría que hacer.

EC – Brasil acaba de encarar un reajuste importante de su presupuesto.

J de H – Claro, entonces decimos que hacemos lo de Brasil, pero hacemos la parte fácil, que es bajar el dólar. Un dólar bajo es como la pasta base de la economía, uno tiene la sensación de que está todo fenómeno pero siempre tiene que tener dosis mayores, el “deme dos” de los ochenta, de Arismendi y [José Alfredo] Martínez de Hoz, después la tablita que se rompe, después el “uno a uno” de [Domingo] Cavallo insostenible y nosotros pegados a él, y ahora esto.

EC – ¿Cómo es eso de que el dólar es la pasta base de la economía?

J de H – El dólar bajo es la pasta base.

EC – ¿Por qué? Al revés, ¿no hay preocupación también, en varios sectores de la economía uruguaya por ese dólar bajo? Pienso en los sectores vinculados a la exportación no ligados estrictamente a materias primas.

J de H – El tema es que desde el punto de vista del Gobierno es lo más fácil, lo más cómodo, desde el punto de vista fiscal es mejor para el Gobierno, hay más gasto en consumo, especialmente en bienes durables, que pagan muchos impuestos; los intereses de la deuda pública pesan menos.

JUAN ANDRÉS ELHORDOY:
Usted advierte que al Estado uruguayo le sirve un dólar bajo.

J de H – Es funcional. No es que lo hagan porque les sirva, no manejo una teoría conspirativa, no me gustan las teorías conspirativas, pero de paso no viene mal. El año pasado se vendieron 44.000 autos, que según la prensa del verano significaron ventas por 940 millones de dólares, de los cuales el 50 %, es decir, 470 millones, fue impuestos. El presupuesto está hecho sobre ese tipo de bases, de que esto se va a mantener siempre.

EC – Al Gobierno le interesa captar inversiones del exterior, ahora mismo el presidente de la República está en Brasil a esos efectos, y se hacen esfuerzos en distintos lugares por eso mismo. ¿Con estos niveles de tipo de cambio, y por lo tanto de la competitividad, vamos a poder seguir captando inversiones?, ¿va a ser rentables una serie de negocios que pretendemos que se instalen en Uruguay?

J de H – No en vano está en Brasil, que es el país más caro del mundo; estamos pegados a ellos. Seguramente no va a Estados Unidos a buscar inversores, porque hoy día es más barato un apartamento en Miami que en la rambla de Pocitos, entonces el lugar para ir a buscar inversiones es el país más caro del mundo.

JAE – Por otra parte, parece lógico que Uruguay quiera venderle al país más caro, porque es el país que paga mejor.

J de H – Sí, pero también es lógico saber que si uno concentra el portafolio en el más caro queda pegado a la suerte de él.

JAE – A nivel empresarial, si Cotelo paga 100 y Elhordoy 80, usted le va a vender a Cotelo.

J de H – Sí, pero por lo general el empresario no es tan cortoplacista, hay que pensar en el largo plazo también. Eso fue lo que pasó con la carne y Rusia antes de 2008, se casaron con Rusia porque era la que pagaba más, entonces el productor demandaba un precio más alto, y la forma de pagarle era casándose con una Rusia que no respetó los contratos. Si yo soy empresario prefiero ver quién me asegura las reglas de juego, qué contraparte, qué cliente me asegura que va a ser cliente en las verdes y en las maduras. No es solamente un oportunismo empresarial, no creo que sea ese el perfil típico del empresario.

EC – ¿Qué factores harían pinchar esa burbuja?

J de H – A nivel global, o una muy mala noticia o un derrape serio de alguna economía relevante, pero da la impresión de que por ahí no viene, porque a las que han derrapado Europa las ha bancado como bloque. Y noticias como lo de Libia, el norte de África, Oriente Medio no tienen la magnitud como para generar eso.

JAE – ¿Y lo de Japón?

J de H – Lo de Japón, en lo que a nosotros respecta, ha bajado el precio del petróleo significativamente, también han retrocedido un poquito los commodities en los petroleros. Hay que ver qué impacto tiene en China, pero no lo veo por ahí. Creo que esto va a pasar cuando las economías avanzadas se reactiven y con un riesgo de inflación empiecen a subir las tasas de interés. Allí va a ser el momento en que se dé vuelta esto.

EC – Usted no lo está viendo siquiera como un pinchazo, en todo caso como un desinfle de la burbuja que ocurriría gradualmente, no ya.

J de H – No ya, pero nadie tiene la bola de cristal.

EC – ¿Puede pincharse, puede haber un estallido de la burbuja?

J de H – ¿Qué es un pinchazo? Puede darse en semanas. Tenemos una experiencia muy cercana y muy buena, de julio a diciembre de 2008 cambió el humor del mundo, hubo un flight to quality, un vuelo hacia la calidad, como está pasando hoy con los treasuries americanos, pasó en ese momento que el dólar se volvió refugio, los títulos estadounidenses también, y todos los demás activos perdieron valor. En Uruguay el dólar pasó de 19,40 a 24,50 en cinco meses, en Brasil de 1,55 a 2,55, y el euro bajó de 1,57 a 1,24 en el mismo período. Ahí viene el cambio de portafolio, los especuladores tienen eso, son estabilizadores y anticipan los fenómenos. Entonces, cuando se perciba que hay un cambio que va a ser permanente, se va a anticipar, se va a descontar.

JAE – Me quedé pensando en el concepto de burbuja aplicado a Uruguay, fundamentalmente al consumo, porque hay quienes dicen que el consumo se está comportando en forma mucho más expansiva que la propia economía y que por allí puede generarse algún problema. ¿Cómo ve este asunto de que el consumo esté creciendo más que el producto general?

J de H – Lo vamos a tener en pocos días cuando se conozcan las cuentas nacionales. Hasta setiembre pasaba algo de eso, pero estamos hablando de 9,6 y 8,4, volando tanto el consumo como el producto, más/menos 1 % no es un tema tan relevante. De hecho, si uno ve el ahorro neto privado, no está en niveles malos, hasta fines del año pasado estaba por arriba del 0. Lo que está habiendo es un aumento muy grande del ingreso que se está gastando, hay un efecto riqueza que genera nuevamente el dólar bajo.

Yo hice unas cuentas hace unos meses que publiqué en mis artículos: si uno agarra de la canasta del IPC los rubros importados típicos (automóviles, televisor, microondas, lavarropa, heladera, teléfonos, etc.) y ve el precio dividido por el IPC promedio, y a su vez que el IPC en dólares ha subido muchísimo, se encuentra con que, en términos del sueldo –y de sueldos en dólares mucho más, porque subió en términos reales–, si antes la persona necesitaba tres meses para comprar un lavarropa ahora lo compra en un mes, si antes necesitaba dos años para comprar un auto ahora lo compra en ocho meses. Todo es así, esos precios se han abaratado relativamente.

Entonces, ¿cuál es la alternativa?, ¿tener dólares en el banco como tiene el 80 %, que cada vez valen menos, a una tasa de interés muy baja? Esos dólares dan una tasa negativa en el año, con una devaluación que es negativa más la inflación, entonces se anticipa el consumo. Y el que no tiene ahorro en dólares pero gana en pesos cada vez gana más dólares y son más baratos los telefonitos, los televisores, toda esa fiebre de consumo, que es consumismo, porque es enfermizo, cada vez se gasta más de eso. Son bienes intensivos en impuestos, se hace un presupuesto pensando que eso va a ser permanente, y en la mitad del camino puede resultar que la gente ya no compra 44.000 autos por año sino 5.000 o 10.000. ¿Qué pasa ahí con las finanzas públicas?

***

EC – “De Haedo está deseando que las cosas vayan mal”, dice un oyente. Guillermo dice: “¿Cómo se pide a 800 millones de chinos que dejen de comer para que se pinche la burbuja del precio de los alimentos?”.

J de H – Son dos cosas distintas. Primero, no estoy deseando que las cosas vayan mal, yo tengo mi vida en mi país, soy la octava generación, mi familia está desde antes de que el país existiera, o sea que no le permito a nadie que diga ese tipo de tontería.

Lo que dice el otro oyente está muy bien, nos lleva al centro de la discusión, si el tema es transitorio o permanente.

***

EC – Quedaba desarrollar el análisis de si la burbuja de los commodities es algo coyuntural o permanente.

J de H – Un oyente mandaba un mensaje en ese sentido, y yo comparto lo que dice. Lo que es permanente no es burbuja, lo que es burbuja es lo coyuntural; lo que es real no es burbuja, lo que es burbuja en general es lo de origen financiero, especulativo, de corto plazo. El hecho de que cada año entren 10 o 15 millones de chinos a vestirse, a comer y a vivir en casas como las que nosotros conocemos es permanente, es estructural, salvo que haya una catástrofe, una implosión en China de origen político. Pero no voy a ponerme a hablar de eso, sería para hablar horas y no sería yo la persona indicada para hacerlo, no hago más que repetir cosas que puedo haber leído. Pero sí, asumiendo que China se va a mantener, China tiene un crecimiento del 8, 9 % que es autónomo, independiente de lo que pase fuera, es permanente. Pero eso lo decíamos también muchos economistas en el 2008, antes de que se pinchara esa burbuja de commodities y emergentes, cuánto es permanente y cuánto es transitorio.

Creo que hoy hay una parte importante que es permanente, por eso creo que los precios de los bienes que Uruguay produce no van a volver a ser los que fueron hace cinco o seis años, van a quedar en algún punto intermedio entre aquellos previos a esta crecida fuerte de los últimos años y el nivel actual en las nubes. Esencialmente hay mucho que es permanente, no es burbuja. Lo transitorio es lo otro, cuando se pasa a invertir en un fondo de commodities, vender a futuro y especular con la subida del precio, o cuando se empieza a especular en economías emergentes que dan tasas de interés muy atractivas para los inversores de corto plazo que en sus países de origen tienen tasas insignificantes, casi nulas, entonces vienen a Brasil a colocarse al 11,25 en la tasa Selic, por ejemplo.

EC – Dice Heber: “No creo que el análisis de De Haedo implique que está deseando que las cosas vayan mal, solo que en las economías es harto conocido que existen los ciclos, los ciclos alcistas y luego las caídas. No se ha encontrado aún la forma de hacer ir a la economía en un solo sentido. Creo que es la propia actividad humana que genera esos ciclos, el propio hombre con sus altas y sus bajas”.

J de H – Comparto, es absolutamente así. Yo lo digo un poco más expresivamente en algunos de mis artículos, los ciclos económicos no se han derogado, y las crisis tampoco. Yo ayer veía en una gráfica que construí a partir de algunas series de tipo de cambio real los precios en la región versus los precios en la extrarregión, y estamos en un punto históricamente récord de divorcio entre el barrio y el resto del mundo, el barrio y el no barrio. Estamos con el barrio en las nubes de costos, y esto no es permanente, salvo que el barrio, con Brasil a la cabeza, hubiera hecho transformaciones estructurales –porque vamos a no hablar solamente de especulación financiera– que lo hicieran sostenible. Es lo mismo que discutíamos hace 20 años con el Plan Cavallo. ¿Por qué se cayó el uno a uno en la Argentina? ¿Porque a alguien se le ocurrió? Se cayó porque no se hizo el sustento, los pilares permanentes y sustentables del uno a uno.

EC – ¿Y en particular en Uruguay?

J de H – En Uruguay nos pegamos al más caro y le echamos la culpa cuando devalúe y devaluamos nosotros. Ya está, no importa, lo que es importante para nosotros es qué hacen Argentina y Brasil.

EC – ¿Existe el riesgo de que Brasil devalúe? ¿Cómo lo ve?

J de H – Claro que existe.

EC – Pero ¿existe a corto plazo?

J de H – Si supiera eso no estaría acá, estaría trabajando en algún fondo de inversiones. Nadie lo sabe.

EC – Volviendo a lo que queda por hacer…

J de H – …Pero no quiero eludir la respuesta, creo que Brasil no hizo los fundamentos estructurales como para tener un dólar a 1,70, 1,80, 1,90, ni a 2.

JAE – ¿Este recorte presupuestal de 30.000 millones de dólares no es una modificación importante, sólida?

J de H – Es una buena señal que sirve para transitar estos tiempos.

JAE – ¿No es estructural, no es parte de una madurez política, de política económica, hacer una reducción para atacar por ejemplo el problema de la inflación?

J de H – Sí, pero no va a hacer que las cosas cambien sustancialmente el día que los vientos cambien en el mundo. Brasil lo va a sentir igual, tiene un nivel de déficit bastante complicado.

EC – De Uruguay usted dice que se ha venido preparando en parte bien y en parte mal para un posible cambio de escenario internacional.

J de H – Punteemos eso, y empiezo por lo que se hizo bien. No me canso de elogiar –y en esto soy bastante solo entre los economistas que no somos del Frente Amplio (FA)– la política de deuda del FA en los dos Gobiernos. Se ha pesificado ya el 40 % de la deuda pública bruta, eso le resta vulnerabilidad a nuestra economía, a nuestro sector fiscal, porque antes había una devaluación y la deuda sobre producto volaba, porque la deuda estaba en dólares y el producto en pesos, o mayoritariamente en pesos. Hoy se está convergiendo a lo que debería ser el objetivo –y creo que lo es– del Ministerio de Economía, que el numerador y el denominador tengan la misma estructura, es decir, dos tercios no transable, un tercio transable, dos tercios moneda nacional, un tercio moneda extranjera. Estamos en ese camino, el mundo ha ayudado y lo han hecho muy inteligentemente. O sea que se ha pesificado una parte importante de la deuda pública. En el corto plazo es un poco más cara, pero yo les pregunto a los oyentes si alguno se lamenta porque no chocó el auto y tuvo que pagar el seguro. Es eso, la gente no piensa en esos términos, piensa “choqué, tengo el seguro, menos mal que lo tenía”.

EC – Acá estamos adquiriendo un seguro.

J de H – Estamos comprando un seguro, y las veces que, como en el segundo semestre del 2008 o en el segundo trimestre del 2010, el dólar tuvo un salto brusco la deuda como porcentaje del producto reaccionó muy bien, cuando en otras épocas temblábamos por la situación fiscal, el riesgo de un default, etcétera. Entonces, se hizo muy bien, se reperfiló muy bien la deuda, se estiró a largo plazo, hemos colocado deuda en moneda nacional a 30 años de plazo, vencimiento 2037, cosas inimaginables en el pasado no tan lejano. Eso es muy importante.

Incluso ha habido una desdolarización a nivel privado, el crédito hoy no está dolarizado como estaba antes de la crisis de 2002. Hoy una devaluación en el Uruguay no tendría las consecuencias redistributivas que tenía antes, estamos mucho mejor parados frente a un cambio de escenario externo, y lo probamos de vuelta en el segundo semestre de 2008, cuando no se cayó ninguna estantería aunque el dólar subió 25 % en semanas. Estamos mucho mejor preparados, eso es muy bueno, y no me canso de elogiar a quienes encabezaron este proceso.

EC – De la audiencia, Carlos dice: “Haber cancelado la deuda con el FMI ¿no será un cambio estructural importante en el barrio?”.

J de H – Fue una muy buena decisión del Gobierno de Vázquez, que yo elogié en su momento, porque era cancelar la deuda de corto plazo que nos imponía condiciones y además en moneda extranjera, canasta de monedas fuertes, derecho especial de giro (DEG), y se sustituyó por deuda de muy largo plazo, sin condiciones y básicamente en moneda nacional.

EC – ¿Qué más se hizo bien y dónde están los debes?

J de H – Podría hacer una lista de muchas cosas que se hicieron bien y muchas cosas que se hicieron mal, pero en principio de lo bueno destaco eso, y de lo malo destaco el frente fiscal. Hoy estamos en la cresta de la ola y tenemos déficit fiscal, y si uno se encuentra con que hay cosas como la que yo le señalaba en el bloque anterior, que se están vendiendo muchos autos, 750.000 televisores en cada uno de los últimos dos años, ¿cuántos impuestos incluidos hay en esos bienes de consumo durables, intensivos en impuestos, aranceles de importación, porque en general vienen de extrazona? Deberíamos estar con un superávit fiscal considerable. Yo tengo alguna estimación: si ajustamos la recaudación por el ciclo económico en realidad no tenemos un déficit de 1 sino de 2,5 del producto.

EC – ¿Qué quiere decir eso?

J de H – Quiere decir que si normalizamos el producto, si estuviéramos en un nivel de crecimiento normal de la economía y un nivel de producto normal de la economía y no por arriba, en la cresta de la ola, tendríamos menos impuestos y más déficit fiscal.

JAE – ¿Cuánto es un crecimiento normal en su cálculo?

J de H – Es un crecimiento de entre 4 y 5 %. Creo que la tasa de crecimiento de largo plazo de Uruguay está entre 4 y 5 %.

JAE – Es el porcentaje que maneja para este período.

J de H – Pero ya el primer año del período se fue al doble de eso, lo vamos a saber en estos días. Y para este segundo año las estimaciones están un 50 % arriba de ese número también. Cuando llega la instancia presupuestal se llama espacio fiscal adicional y se lo gasta, en vez de ahorrarlo para cuando la situación se dé vuelta, porque algún día se va a dar vuelta. El frente fiscal es uno de los debes, y la regla salarial. Porque una de las cosas que el Gobierno dice, y tiene razón –[Mario] Bergara lo ha dicho, Fernando [Lorenzo] también–, es que a la próxima crisis no vamos a llegar con una rigidez cambiaria, no llegamos ni con una tablita, ni con una banda de flotación. Son rigideces, pero yo no le echo tanto la culpa al instrumento, sino al instrumentista que fue rígido y en su momento no cambió como debía cambiar.

EC – Esa rigidez no existe.

J de H – No existe, pero tenemos una rigidez del mercado de trabajo que no teníamos en aquellas crisis. Vamos a llegar a la próxima crisis con otra rigidez, ahí vamos a ver la experticia, la capacidad de los gestores, de las tres patas de la mesa, empresarios, trabajadores y Gobierno, para lidiar con ese lío.

EC – ¿Cómo se hace para flexibilizar los acuerdos alcanzados en los consejos de salarios cuando la burbuja se pinche?

J de H – Si no se flexibiliza el precio se va a ajustar por cantidad, si no se flexibiliza el salario en ese momento va a haber más desempleo.

JAE – ¿Dónde está la rigidez? Porque en el 2001, cuando había un nivel salarial parecido a este…

J de H – …No es un tema de nivel, es un tema de regla de ajuste. En aquel momento el salario real bajó un 25 %.

JAE – Porque producto de la crisis se fueron dando acuerdos por diferentes mecanismos que habilitaron el descenso salarial.

J de H – ¿Qué acuerdo? Eso se llama inflación, la inflación fue de 26 % ese año, y los ajustes salariales no se dieron, los salarios bajaron en términos reales, de otro modo el desempleo en vez de 18 habría sido 25.

JAE – Está bien, pero ahí se hizo un ajuste, en definitiva hubo la aceptación de un contratado para seguir trabajando pese a que no tuvo ajustes.

J de H – Pero no había consejos de salarios.

JAE – Por eso, ¿dónde está el factor rigidez?

J de H – En la institución, como antes había instituciones cambiarias y monetarias rígidas y ahora no las hay, ahora hay instituciones salariales y laborales rígidas que no había en aquel momento.

***

EC – La audiencia está muy interesada en sus análisis y sus opiniones, hay mucho movimiento con mensajes y preguntas.

En definitiva, para usted los dos frentes más delicados que tenemos a la hora de enfrentar el pinchazo de la burbuja son el fiscal y el de las relaciones laborales y los acuerdos en los consejos de salarios. Si para usted lo que hay que hacer es prepararse para cuando se pinche la burbuja o empiece a desinflarse, que todavía no sabemos cuándo será, ¿qué habría que ir haciendo ahora? Usted ya diagnosticó, en su opinión, dónde están los puntos débiles; ¿cómo hay que atacarlos?

J de H – Hay que atacarlos por un lado en materia del mercado laboral estableciendo en los convenios que se vayan firmando cláusulas de salvaguardia bien claras y bien definidas para esa instancia, que en el caso de que haya indicadores, termómetros que salten y denoten que hay algún problema, haya mecanismos de ajuste, convocatorias urgentes, etcétera. No soy experto en el mercado laboral, pero en todo caso la receta sería esa, generar las instituciones para que llegado el momento no sean tan rígidas sino más flexibles.

EC – ¿Y en el frente fiscal?

J de H – En el frente fiscal, prácticamente todos los economistas de Uruguay están de acuerdo en formar un fondo anticíclico. De hecho no es algo ajeno, el año pasado en la ley de presupuesto se votó el Fondo de Estabilidad Energética, que está vigente y ya tiene 150 millones de dólares acumulados, lo maneja la Corporación Nacional para el Desarrollo. UTE vivió años de vacas flacas, poca lluvia, y el año pasado tuvo un año de vacas gordas, bajó en 400 millones de dólares la deuda que había acumulado. La deuda jugó de amortiguador, no nos pasó el mayor costo de esos años a los consumidores o a las empresas, cuando tuvo un año de vacas gordas y de mucha agua canceló deuda y generó un fondo de 150 millones que mandó a déficit –el déficit del año pasado no fue 1, fue 0,6, porque 0,4 se llevó a déficit y es un fondo de reserva– y se va a utilizar si hay otra seca y no se genera electricidad. El mismo criterio de buen padre de familia, como dice el Código Civil, es el que se debería aplicar en las finanzas públicas.

***

Transcripción: María Lila Ltaif
Fuente: espectador.com

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